miércoles, 1 de mayo de 2019

INTERPRETACIÓN DE UN SUEÑO

El presente documento consistió en la INTERPRETACIÓN DE UN SUEÑO, de una paciente farmacodependiente en análisis, trabajo con el cual se concluía una de las materias de la Maestría en Psicología Clínica que realice en la Unidad de Posgrado de la Facultad de Psicología de la UNAM, en México en 1985. cumpliendo con esto la acostumbrada publicación personal de manera mensual.


Ciudad Universitaria.
Marzo 12, 1985.
INTERPRETACION DE UN SUEÑO[1]

Ps. Alejandro Fabela Alquicira.

INTRODUCCION

De la aplicación de la técnica psicoanalítica, en la investigación y tratamiento de los trastornos psíquicos de los neuróticos, Sigmund Freud observó, que de los múltiples aspectos que le referían en una sesión, con gran frecuencia, se incluían sueños, que habían ocurrido con anterioridad al analizado. Por extensión analógica, a dichos productos psíquicos, se les asignaba un probable sentido, tal como desde Charcot y Breuer se había dado a los trastornos neuróticos. A partir de tal premisa, Sigmund Freud inicia una profunda y exhaustiva investigación sobre el proceso onírico mencionado, lo cual casi lleva a término en 1900, con la publicación de su obra “ La interpretación de los sueños”. Dentro de la gran variedad de conclusiones y conceptos elaborados, Sigmund Freud señalaba que los fenómenos oníricos poseen un sentido y son una realización de Deseo. Más, investigaciones posteriores sobre los sueños, como en Garma, quien conserva la primera afirmación, no así la segunda; siendo el sueño para dicho autor, una dramatización enmascarada de los conflictos inconscientes arpumaticos y de soluciones ficticias; lo que implica la estructura del sueño. A continuación procederé a ejemplificar la interpretación y obtener la misma de un sueño.

ANALISIS DE UN SUEÑO.

La interpretación, es el instrumento del que el psicoanálisis y la psicoterapia se han válido para esclarecer el sentido, específicamente, de los sueños. Más, al intentarlo, realizar el análisis de los fenómenos oníricos surge la observación, la diferencia entre el sueño y su sentido. Esto lleva a considerar que todo sueño tiene un contenido manifiesto y uno latente, claramente diferenciados una vez iniciada o terminada la interpretación del sueño. Así, por ejemplo, en un sueño comunicado por una paciente en psicoterapia breve, el contenido manifiesto corresponde al relato del sueño, que es como sigue:

“Veo a mi madrina, pero que esta toda abierta y se le ve todo lo de adentro. Todo se ve rojo por que hay sangre por todos lados. Después veo como están cortando a mi madrina en pedacitos. Veo como en cámara lenta como la están cortando y como el cuchillo entra y sale lentamente”.

Esto concuerda que Sigmund Freud (1900) da sobre el mismo y en la que afirma:

“…y así distinguiremos el sueño, tal y como aparece en nuestro recuerdo.., y lo denominaremos contenido manifiesto del sueño”.

 Así mismo, hay acuerdo con Laplanche y Pontalis (----), quienes proporcionan la definición siguiente:

“Contenido manifiesto: esta expresión se designa al sueño antes de haber sido sometido a la investigación analítica, tal como se presenta al sujeto soñador que efectúa la narración del mismo…”

Esta definición de ambos autores, es de gran importancia, ya que, involucra el relato del sueño, pero en la situación  analítica, aunque también se podría decir en la situación de psicoterapia. Es decir, que ello corresponde a la transmisión del sueño, a un terapeuta, en un momento dado y en una situación determinada del tratamiento. Sobre este aspecto interrumpiremos en este momento, lo cual se ampliara y se profundizara más adelante.

Ahora bien, el pasaje del contenido manifiesto a las ideas latentes, traducción, no es directa, como podría suponerse. En realidad, ello involucra una labor de interpretación; en la cual, la consideración de los elementos femeninos (madrina, abuelita y gallina) y la insistencia en la acción de ver y el verbo gustar, son significativos como componentes repetitivos. su importancia, radica en que a través de ellos se expresa la idea latente, al menos en parte, o en el inconsciente. Así, los primeros parecen remitir a un sustituto materno; el segundo a la observación; y el tercero al placer y al sentir. Cuestiones contenidas implícita o explícitamente en la idea latente señalada. Es decir, que dichos elementos repetitivos tienen conexión  representación tanto en el contenido manifiesto como en el latente.

Prosiguiendo el análisis del sueño, es fundamental abordarlo ahora desde los mecanismos que intervienen en su constitución. Al respecto, hay que hacer referencia a la extensión que ocupa el sueño manifiesto, comparándola con la amplitud conjunta de la asociación, primera e inmediata, del sueño relatado y la idea latente descubierta por la interpretación del producto onírico. Las dos últimas sobrepasan en extensión el contenido recordado del sueño. Situación que evidencia el efecto de acción  de condensación o de comprensión de lo latente. De ahí la diferencia entre ambos contenidos en cuanto a su amplitud. De acuerdo a esto, Sigmund Freud dice:

“El primer efecto de la elaboración onírica es la condensación, efecto que se nos muestra en el hecho de que el contenido manifiesto del sueño es más breve que el latente, constituyendo, por tanto, una especie de traducción abreviada del mismo”

Más, como en la cita lo menciona, solo es una forma de enfocar la condensación. La referencia a que los elementos madrina, abuelita y gallina, como sustitutos simbólicos, hacen de la madre de la soñante, presentan un segundo efecto de este mecanismo; aquel, que consiste en la formación de personajes colectivos. Sobre ello, Sigmund Freud dice:

“La constitución de tal persona colectiva, para los fines de la condensación onírica, puede también llevarse a cabo fundiéndose en una imagen onírica los rasgos actuales de dos o más personas”.

Reforzando la interpretación de que los elementos manifiestos señalados son representantes de la madre, hay que reconsiderarlos desde su acepción como “sustitutos simbólicos”.

Continuando la labor iniciada con el sueño expuesto, conviene retomar el comentario inmediato, realizado por la soñante, sobre el mismo, que es como sigue: “No sé por que, pero siempre me ha gustado ver sangre, pero mucha sangre. Yo creo que es por que me gusta ver como mi abuelita u otras personas matan a las gallinas. A mi también me gusta matarlas y abrirlas. Me gusta ver como estoy llena de sangre (esta última expresión, se acompaña de la observación de las manos con los dedos abiertos)”. Tal, primer asociación es de utilidad, ya que ella puede considerarse parte de las ideas latentes del sueño. Dicha consideración es válida desde el mismo Sigmund Freud, quien al respecto afirma:
“...y así distinguiremos del sueño... el material hallado por el análisis (psicoterapia)[2]... y lo denominaremos por ahora y sin mayor diferenciación, ideas latentes del mismo”.

Es decir, que la cadena asociativa mencionada, importante para la interpretación del contenido onírico, no es la totalidad de las ideas latentes, lo cual correspondería a la necesidad productora del sueño, “el título de la película” (José Cueli, 1900) o el sentido oculto del fenómeno onírico (Sigmund Freud, 1900), que se pretende encontrar mediante el trabajo de interpretación en el análisis o psicoterapia. El sentido oculto o necesidad productora del sueño, aquí, sería: “...para saber que tiene adentro mi madre, que hace, que siente y por que disfruta de ser agredida, hay que ser ella y sentir lo que siente”. Lo cual, específicamente en palabras de Laplanche y Pontalis es el contenido latente (sinónimo de ideas latentes, según Sigmund Freud, 1900) del sueño. Así, dichos autores afirman en su definición del diccionario de psicoanálisis:

“Contenido latente: conjunto de significaciones a las que conduce el análisis... del sueño. Una vez decifrado, el sueño no parece una narración formada de imágenes, sino una organización de pensamientos, un discurso, expresando uno o varios deseos...”.

Aunque aquí, los autores se refieren a que el sueño es una realización de deseos, no hay que olvidar que investigaciones más de actualidad en los sueños, afirman que ello es secundario.

Ahora bien, el pasaje del contenido manifiesto a las ideas latentes, traducción, no es directa como podría suponerse. En realidad, ello involucra una labor de interpretación; en la cual, la consideración de los elementos femeninos (madrina, abuelita y gallinas) y la acción de ver y el verbo gustar, son significativos, como componentes repetitivos. Su importancia radica en que a través de ellos se expresa la idea latente, al menos en parte, o el inconsciente. Así, los primeros parecen remitir a un sustituto materno, el segundo a la observación y el tercero a él placer de sentir. Cuestiones contenidas implícita o explícitamente en la idea latente señalada. Es decir, que dichos elementos repetitivos tienen conexión o representación tanto en el contenido manifiesto como en el latente.

Prosiguiendo el análisis del sueño, es fundamental, abordarlo ahora desde los dos mecanismos que intervienen en su constitución. Al respecto hay que hacer referencia a la extensión que ocupa el sueño manifiesto; comparándola con la amplitud conjunta de las asociaciones, primeras e inmediatas, del sueño relatado y de las ideas latentes descubiertas por la interpretación del producto onírico. Las dos últimas sobrepasan en extensión al contenido recordado  del sueño. Situación que evidencia la acción de condensación o comprensión de lo latente. De ahí la diferencia entre ambos contenidos, en cuanto a su amplitud. De acuerdo a esto, Sigmund Freud (1900) dice:

“El primer efecto de la elaboración onírica es la condensación, efecto que se nos muestra en el hecho de que el contenido manifiesto del sueño es más breve que el latente, constituyendo, por tanto, una especie de traducción abreviada del mismo” (pág. ---).

 Más, como la cita lo menciona, solo es una forma de enfocar la condensación. La referencia que los elementos madrina, abuelita y gallina, como sustitutos simbólicos, hacen de la madre de la soñante, representan un segundo efecto de este mecanismo; aquel, que consiste en la formación de personajes colectivos. Sobre ello Sigmund Freud (1900), dice:

“La constitución de tal persona colectiva, para los fines de la condensación onírica, puede también llevarse a cabo fundiéndose en una imagen onírica, los rasgos actuales de dos o más personas” (pág. ---).

Regresando, la interpretación de que los elementos manifiestos señalados son representantes de la madre, hay que reconsiderarlos desde su acepción como “sustitutos simbólicos”. Así, puede afirmarse, que ello es válido, y que, en nuestra cultura, la madrina es concebida como la persona que sustituirá a la madre[3], en caso de que esta falte a la ahijada[4], y la abuelita es también considerada como una madre[5] para los nietos, por lo cual es nombrada como la “mamá grande[6]. Por otra parte, la gallina es una alusión a la madre, ya que ella es la que procrea la descendencia, como la mujer. Un elemento más contenido en tales figuras es seguramente al yo de la soñante; es decir, que la madrina, la abuelita y la gallina aluden al yo de la paciente, tal como Sigmund Freud (1900), lo indica cuando refiere:

“Sin excepción alguna, he podido comprobar que en todo sueño interviene la propia persona del sujeto… Así, pues, podemos representar múltiplemente nuestro yo en el sueño, directamente una vez, y otras mediante su identificación con personas distintas…” (pág. --).

Ahora bien, los elementos analizados hasta el momento no son los únicos que fueron objeto de la condensación; el abordaje de otros permitirá visualizar los contenidos latentes que en ellos se comprimen. El cuchillo, es punto de unión entre el significado del mismo como símbolo fálico; y en su referencia a la agresión y los impulsos sádico-masoquistas. Y el verbo ver. La interpretación de este último elemento considerado es complicada y puede ser de la manera siguiente: Ver, en el sueño, refiere a la imagen onírica; así, observamos que el relato del sueño implica, la descripción de imágenes visuales en cierta parte. En cambio, ver, en la asociación, lo relaciona con el placer y el sentir; y que en ella, tal acción se encadena con el gustar.
El segundo mecanismo, que participa en la formación de los sueños, ocurre simultáneamente con la condensación. Este fue denominado como desplazamiento; y su acción se expresa con mayor claridad en el elemento gallina; aunque este también se da con madrina y abuelita. El primer elemento indicado es importante, ya que reconsiderando las ideas latentes del sueño, es el elemento que las representa. Dada su significación y sus características asignadas manifiestamente, como animal, lo hace ser insignificante y lejano a la idea latente; la cual involucra a la madre y a la capacidad sexual y reproductiva de esta. Es decir, que debido a la censura onírica, aunque madrina y abuelita representarían más directamente a la madre de la soñante, es en gallina donde incluyen mejor los componentes de las ideas latentes, sin interferencia de la censura. El sentido en que se emplea aquí el desplazamiento, es como lo refiere Sigmund Freud (1900), cuando afirma:

“…El desplazamiento se manifiesta de dos maneras: haciendo que un elemento latente quede reemplazado no por uno de los elementos constitutivos, sino por algo más lejano a él; esto es, por una alusión, o motivando que el acento psíquico quede transferido de un elemento importante a otro que lo es menos, de manera que el sueño recibe un diferente centro…” (pág. ---).

Retomar fragmentariamente “…esta toda abierta y se le ve todo lo de adentro…”, expresión comunicada el relato del sueño, es fundamental, ya que evidencia un diferente efecto del desplazamiento, al revisado hasta aquí.  Así, “…se le ve todo…”, además de la significación manifiesta tiene un sentido latente. Con ella, los varones, en especial adolescentes, con frecuencia se refieren a la observación de la mujer. Observación, un tanto especial, ya que no se relaciona con la totalidad de esta; si no que involucra la observación parcial, obstaculizada por las prendas íntimas o interiores de esta, de los genitales femeninos, los cuales son al menos supuestos o fantaseados, ante la observación directa de los mismos. Esta interpretación, del sentido del fragmento aislado, es válida sí se piensa, en que según Sigmund Freud, el inconsciente y la elaboración onírica toman, cuando menos, de lo escuchado, las expresiones que les son útiles para la manifestación de los impulsos o fantasías inconscientes. Es probable, que siendo la preocupación, como se señala en la idea latente descubierta por la interpretación, la sexualidad femenina, seguramente, en algún momento[7], la soñante escucho tal comentario que le debió impactar grandemente. Es decir, que tal expresión analizada tiene un doble sentido. Lo cual ejemplifica el desplazamiento por transmutación del sentido, sobre lo que Sigmund Freud (1900) indica:

“…el proceso de desplazamiento puede también revestir una forma distinta…, se manifiesta en una permuta de la expresión verbal de las ideas correspondientes… cambia un elemento su expresión verbal por otra distinta” (pág. ---).

Con base a este segundo efecto del desplazamiento, es conveniente reconsiderar el elemento gallina. Dentro del argot popular, este es empleado con frecuencia para aludir al temor y al miedo. Características asignadas a la persona, que en cualquier situación experimenta tales emociones y que se le considera un cobarde. Es decir, que gallina es un término que se utiliza para calificar a las personas que son temerosa y cobardes[8].

Una vez ejemplificados, con diversos componentes, del contenido manifiesto, los mecanismos de desplazamiento y de condensación, hay que retomar dos ejemplos más; elementos en los cuales se verifica simultáneamente, la acción de ambos. Estos son “…rojo…” y “…entra y sale lentamente…”. En ambos puede sospecharse de la acción del desplanzamiento. Son elementos en cierto grado aislados, que en la totalidad del sueño presentan escasa importancia. El análisis de los elementos es fundamental, ya que proporcionan información de interés y relacionada con las ideas latentes del sueño,  mismas que conducen a la solución, interpretación, del fenómeno onírico presentado. Procediendo a su traducción, el primero a abordar es “…rojo..”. En primer lugar se puede observar que se encuentra aparejado con el elemento “sangre”. Por otro lado hay que asignarle más de una significación. Así, hace referencia, de acuerdo a la significación popular, al fuego, al calor, a la excitación y la emotividad intensa. De esta manera, se dice en ocasiones, que “el rojo es un color excitante”. Desde tal concepción,, su combinación con “sangre”, permite pensar en el sonrojo de una persona ante una situación determinada; la cual alude a un cierto grado de excitación, quizás por vergüenza o excitación sexual, y de la que se dice “que el sujeto se ha puesto rojo”. El segundo elemento a considerar es “…entra y sale lentamente…”. Para la interpretación de este componente, primero hay que centrar la atención en “lentamente”, pero con relación a “entra y sale”. Con ello debe aludirse a un movimiento rítmico, sin importar cuan lento o rápido sea, de penetración y extracción. Uniendo dichos elementos a “cuchillo”, símbolo fálico y de agresión, puede hipotetizarse que se da una alusión al acto sexual. Por último, el análisis de los elementos “rojo” y “entra y sale lentamente”, en forma aislada parecen referirse a dos cuestiones diferentes: la excitación y la relación sexual, correlativamente. Más su conjunción, refiere a un mismo aspecto. Es decir, que al presentarlos aisladamente, se hace referencia disociadamente del coito y de la excitación que el mismo provoca. Reuniendo el sentido latente de ambos elementos, se da también la asociación, entre la excitación producto de la penetración y extracción del genital masculino, en la mujer.

Continuando el análisis del sueño en un aspecto distinto. Al inicio y ejemplificación del sueño, cuando se hacia referencia al contenido manifiesto del sueño, se señalaba: “…que se involucra el relato del sueño, a un terapeuta, en un momento dado y en una situación determinada de tratamiento”. Retomar este fragmento es de utilidad para introducir un nuevo aspecto, que se incluye en la interpretación del sueño. El yo del analista no esta al margen del análisis o de la psicoterapia, ni de lo expresado manifiestamente o latentemente en el producto onírico. El fenómeno a que se hace referencia es a la transferencia. La cual implica una relación que se evidencia, más aún si se considera el momento en que se cuenta el sueño. Así, la paciente menciona su sueño en una sesión que se caracteriza por contenidos ambivalentes, hacia la sesión, manifiestamente, y hacia el terapeuta, latentemente. En dicha sesión, continuaba la temática sobre la asistencia o la terminación de la relación de la paciente, con las sesiones “programadas”. Retrospectivamente, es básico reconsiderar, que en sesiones previas, la soñante había manifestado una conducta, verbal y no verbal de seducción; misma, que al menos consistía en alabanzas al tratamiento, al terapeuta y sobre sí misma; como en el caso en que preguntaba como se veía en su arreglo personal[9]. Por otra parte, no hay que olvidar, que antes de verbalizar el sueño, la paciente hacia el siguiente comentario, con relación a sus inasistencias: “Yo creía que me hablaría por teléfono a mi casa, como en otras ocasiones (por cancelación imprevista de la sesión), para saber por que no había asistido”. Retraduciendo lo expuesto, de acuerdo al proceso de tratamiento ocurrido, se observaba una oscilación entre la seducción y el intento de abandonar su asistencia a la psicoterapia. Enfocado ello desde una perspectiva de relación transferencial, condensada y desplazada, puede indicarse que era ambivalencia a la sesión, contextualizada manifiestamente, y al terapeuta, por extensión y relación transferencial latente. Tal modalidad de empleo de la transferencia, coincide con la concepción de la misma por Sigmund Freud (19--), quien afirma:

“(transferencia) tratariase, pues,  de una transferencia de sentimientos sobre la persona del médico (o del terapeuta podría decirse)… La transferencia puede manifestarse como una apasionada exigencia amorosa o en formas más mitigadas… (en la transferencia) Pudiera creerse que escapa a la intervención de la diferencia sexual o de la atracción sexual. Pues bien, en ellos (los varones) sucede exactamente lo mismo que en las pacientes femeninas” (pág. ---).

Es decir, que es un fenómeno que ocurre tanto en el hombre como en la mujer y que estos depositan sentimientos en el terapeuta independientemente de su sexo.   Ahora bien, con relación a las ideas latentes del sueño, interpretadas con anterioridad, puede decirse que se da una reproducción de la situación planteada en ellas, en relación con el terapeuta. Es decir, que en la paciente impera la curiosidad, intentos de ser y de tener a la madre; y el rechazo, expresado por la agresión hacia la figura femenina, con respecto a una misma persona; lo cual es repetido transferencialmente en las sesiones y en la persona del terapeuta. Sentimientos repetidos y reproducidos tranferencialmente y que corresponden a la ambivalencia experimentada por la soñante.

Es, como múltiples teóricos, en el campo de la psicoterapia, concluyen, de que una sesión terapéutica implica una relación de dos y no de una sola; y que por lo tanto los afectos y el fenómeno transferencial que ocurre, puede ser mutuo. Es decir, que el terapeuta también puede depositar sentimientos propios en la persona de la paciente. Dicha situación se conoce como contratranferencia, en el sentido definido por Laplanche y Pontalis (19---), que es como sigue:

Contratransferencia: conjunto de reacciones del analista, en función de la reproducción del relato y que son depositadas en el analizado por el analista” (pág. --).

Tal relación contratransferencial  es observable, con relación al sueño que se analiza, en función del relato contado en el sueño y que se intenta transcribir para la presente interpretación. Hay una cierta diferencia entre el relato del sueño de la paciente, de la manera en como se capto y se escribió por el terapeuta en la primera ocasión y la segunda vez en que se realizó su redacción para el presente trabajo. Aunque, hay ciertos aspectos que varían ello no afecta la interpretación que sobre el mismo se realizó. La traducción del contenido manifiesto a las ideas latentes, queda garantizada no solo por la labor de interpretación, sobre sus elementos, sino también por su contextualización en la historia de la paciente y el proceso de tratamiento. Sobre esto último, puede decirse que el sueño es como una conclusión, que sintetiza los afectos disociados de la paciente. Como se señala, el proceso se caracteriza por una fase de sesiones en las que se involucran sentimientos amorosos, manifiestos en la seducción; y una fase en la cual hay sentimientos de rechazo e intentos de abandonar el tratamiento. En la última sesión es donde el sueño es relatado por la paciente, tras la expresión, vivenciación y manifestación de sentimientos ambivalentes.

Apoyando la interpretación obtenida, sobre el sueño que se analiza, se agrega a continuación información obtenida durante las sesiones y que involucran la historia de la paciente. Con relación al elemento manifiesto “rojo”, al cual se había asignado un significado con relación a la afectividad y a la emotividad intensa; esté parece aludir por condensación y desplazamiento a él “calor”, intenso e insoportable, que en ocasiones la sujeto experimenta. Cada vez que ella experimenta tal situación, suele ausentarse o abandonar su hogar, incluso por varios días. Buscando y exponiéndose por la noche, en especial en la madrugada, al frío, el cual le permite tranquilizarse. Durante sus fugas, suele vagar sin rumbo fijo; durmiendo en lugares apartados o bajo los camiones de carga o incluso a la interperie. Esto permite observar, que a pesar de que en la paciente hay capacidad de simbolizar y escenificar su conflictiva personal, esto suele fracasar en ocasiones[10]. Así, parece actuar sinrazón aparente y sin conciencia de lo que le ocurre cuando hay “calor” intenso en ella. Correspondiendo como se podrá observar, la intensa excitación sexual a la necesidad que es el punto generador del fenómeno onírico.

Dicha excitación en la soñante, también presente y evidente en la vida personal, se simboliza y escenifica en el sueño manifiesto. Contextualizando tal necesidad, generadora del fenómeno onírico, en la historia individual de la sujeto, refiere sus relaciones con los “otros”, las cuales implican, en particular, con la madre y, en general, con las mujeres y a cualquier persona con la que establece una relación, real o fantaseada. Tales relaciones, por su carácter conflictivo en la paciente, integran lo que Garma (19--) denomina, como la situación traumática del sueño; matizándose esta por un afecto intenso y ambivalente. La situación conflictiva, a que se hace referencia, corresponde, al menos a aquella que se establece con la madre; misma que se caracteriza por una oscilación entre el intento de acercamiento y un alejamiento continuo y alternativo. De está modo, en ocasiones, la soñante abraza, besa y bromea con la madre, asegurándole quererla mucho. Pero, en otro momento la rechaza, le grita que la odia, la califica de ridícula, la insulta y la amenaza con abandonar la casa; llegando a manifestar incluso una actitud amenazante a ella. Igualmente su ambivalencia es expresada con sus hermanos[11], a quienes primero aconseja se porten bien y en segundo lugar los agrede. Por último, tal sentimiento está presente en la relación terapéutica y con el terapeuta.

Desde una perspectiva diferente, la expresión, en el sueño, de “estar abierta” y “se le ve todo”, con relación a la madrina, suele ser interpretado como un intento y la posibilidad saber, de tener un conocimiento. Cuestión que al ser manejado con relación a la situación conflictiva, refiere sin duda, a un intento de solución de la misma; la cual es denominada por Garma (19--) como “solución ficticia”. Es decir, que dinámicamente, la soñante parece intentar disminuir la tensión provocada por sus relaciones  conflictivas con los “otros”, mediante el saber, que son, especialmente las mujeres, y por que se excitan al ser agredidas, con relación al acto sexual. Por último, resumiendo desde lo conceptual, lo anterior, la introducción de la situación conflictiva y la “solución ficticia” planteada, establece, además de haberse ejemplificado, lo que para Garma (19--) es la “estructura del sueño”.

Comparar, nuevamente, la información obtenida, por la interpretación del sueño, con su contenido manifiesto y las peculiaridades presentes en él, nos permite afirmar que ello es producto de la acción de la censura onírica. La cual se concibe, como lo señalan Laplance y Pontalis (19--) en la cita siguiente:

“Censura: función que tiende a impedir, a los deseos inconscientes [o necesidades según Garma (19--)][12] y a las formaciones que de ellos se derivan, el acceso al sistema preconciente-conciente” (pág. --).

Es decir, que la no representación directa,  de las necesidades obtenidas por la interpretación  del producto onírico, y de las ideas latentes correspondientes al mismo, son en efecto, en parte, de la acción de censura onírica.

INTERPRETACION DINAMICA

Dicha interpretación puede integrarse y elucidarse desde diferentes perspectivas. Por un lado, hay una constante preocupación por la sexualidad de la madre, concebida y fantaseada por la soñante como un misterio, “a sus ojos”, que despierta su curiosidad. Sexualidad que involucra el acto de penetración y extracción del miembro viril, pero que es fantaseada como una relación de agresión; como un acto de sadismo, en el que la mujer, la madre, es “abierta toda”, desgarrada y sangrada; pero que sin embargo, le propician placer y satisfacción. Siendo esto último, vivenciado por la paciente, como un incremento de excitación, “calor”, que la invade y que no le es controlable. Más, como una forma de manejar la excitación, la paciente opta por exponerse, “al frío de la noche”, lo cual le permite decrementar la excitación que presenta. Excitación que siempre suele surgir en la casa familiar, de la cual al hacerse tan intensa, tiene que huir, alejarse y escapar de lo que le excita. Ahora bien, la posibilidad de excitarse en una relación no real, es probable que tenga que ver con las fantasías de la misma o de la escena primaria.

En dicha excitación, el mecanismo de identificación, parece jugar un papel importante. Así, es posible que ella ocupe el lugar de la madre en la relación sexual fantaseada. Ser objeto de la agresión sádica, pero, que simultáneamente provoca la excitación; aunque la fantasía de destrucción y de desgarramiento, motiva el surgimiento del temor y la angustia hacia dicha relación, que además es prohibida. Es de esta manera, como se conjuntan la curiosidad y el temor hacia la experiencia sexual. Cuestión, que en su vida personal, obstaculiza el establecimiento adecuado de una relación heterosexual. Así, simultáneamente a la alusión de la relación sexual y a su comportamiento seductor, señala el no haberla experimentado aún. Situación que se complica aún más, cuando afirma ya haber tenido relaciones sexuales; cuestión que es negada posteriormente. Resumiendo, puede decirse que la paciente manifiesta gran ambivalencia con relación a la sexualidad.

Ambivalencia que puede ser vista desde otro ángulo. Esta sería desde los sentimientos que la sujeto experimenta hacia los demás. Sentimientos que se caracterizan por acercamiento y rechazo[13], en especial, de la madre y, en general, de las mujeres, del analista o de su terapeuta; representantes, todos ellos de fuentes de excitación; mismas, que por una parte, motivan su curiosidad y que la seducen, y por otra, son temidas. Así, es posible explicar que en su supuesta pareja, con quien dice haber tenido su primer experiencia sexual, hay una intensa atracción y búsqueda de ella, pero, cuando esta con él, manifiesta un gran rechazo a su posible acercamiento.

La curiosidad y preocupación tiene un diferente sentido, y que no solo parece orientarse a la relación sexual o a las relaciones con los demás, matizadas ambas por un afecto ambivalente. También parece orientarse a que es lo que tiene una mujer; de ahí, que en el sueño se introduzcan los elementos de “estar toda abierta” y “ se le ve todo”, a sí como la importancia que reviste a la observación y al ver, elementos contenidos en el sueño.

INTERPRETACION TOPOGRAFICA

La preocupación, la curiosidad, la excitación y el temor hacia la relación sexual y hacia los demás, corresponde a una necesidad inconsciente, que dada a la represión, no tiene acceso a la conciencia. Así, la soñante parece actuar[14] sus necesidades, generándose en última instancia el sueño; actuación, como bajo un estado hipnoide. Es de tal manera cuando abandona la casa familiar por las noches, vagando y exponiéndose al frío, no puede explicarse o argumentarse el motivo de su comportamiento. Como tampoco lo puede hacer con relación a su ambivalencia, en especial con su madre, ni con el origen de la excitación. En su conciencia solo hay posibilidades de darse cuenta de su actuar, más no del por que de los mismos. En este caso, partiendo del contenido manifiesto del sueño, estos parecen corresponder a los contenidos del preconciente, ya que son los elementos que conforman el sueño. Siendo los que son susceptibles de ser recordados. Más, como la censura onírica ha actuado sobre de ellos, expresan disfrazadamente, la preocupación, la curiosidad, la excitación y el temor hacia la relación sexual y hacia los demás, lo cual es inconsciente. Es de dicha forma, como el sueño se convierte en el enlace entre lo inconsciente y la conciencia o lo latente y lo manifiesto.

INTERPRETACIÓN ESTRUCTURAL

desde el punto de vista estructural, la intensa excitación, que la paciente suele experimentar, corresponde al sistema del ello; excitación, que tiene como fuente, la identificación con madre y los demás. Más de la actuación del el superyó, sobre tal excitación, surgen las fantasías de agresión y destrucción por las mismas, que son prohibida. Ello parece ser prohibido, por que dichas tendencias se orientan hacia figuras parentales por tranferencia, que no son posibles que se realicen de acuerdo a la prohibición del incesto. Es decir, que ocupar el lugar de la madre y experimentar la excitación que ella vivencia en sus relaciones sexuales, no le es permitido ni le es posible sin transgredir la prohibición. Es tal acción del superyó, lo que introduce el polo de la ambivalencia que se relaciona con el temor. Así, se da un interjuego de fuerzas en las que unas pretenden dar satisfacción a los impulsos del ello, pero que son frenados por la actuación del superyó. Es decir, que la paciente no puede abandonarse a la excitación que surge con ella, por temor a que esta tiene su fuente en la madre, lugar que ella no puede ocupar. Ante este juego el yo, moviliza defensas que se caracterizan por la represión, negación y disociación ideo-afectiva. Es frecuente que la paciente intente controlar y evitar la vivenciación de tal excitación, preocupación o curiosidad; sin embargo, con poco éxito, es por ello que se puede visualizar la acción de la disociación de lo intelectual; permaneciendo de tal manera el afecto, excitación, que nunca puede ser explicado en su génesis. También se observa una disociación, negación y desplazamiento de las figuras prohibidas hacia la figura del analista o terapeuta y hacia el análisis o psicoterap


[1] Trabajo escolar elaborado para la materia de Psicología y Filosofía Contemponrea, de la maestría en Psicología Clínica, en 1985.
[2] Dicha palabra se introduce con fines prácticos.
[3] Cultural y religiosamente, ya que esa es la función que el rito religioso del bautismo, en la religión católica, establece para la madrina. Que en caso de que la madre falte, sea la madrina quien asuma con la ahijada el papel de madre (Nota agregada el 27 de diciembre de 2000).
[4] Baste para ello el comentario que hacía mi esposa Ara, poco días antes de la Navidad del 2000. Ella me comunicaba lo siguiente: “déjame hablarle por teléfono a mi “mamá”, si no ya vez como se pone”. Ella se refería a los reproches de que era objeto por parte de su madrina, si en tales fechas no la visitaba o al menos le hablaba por teléfono. La próxima ocasión que la veía, le llamaba la atención, le reclamaba que ya no la quería y ni se acordaba de ella; le recordaba que ella era su madrina de todo (bautizo, confirmación, primera comunión y velación en su matrimonio); que la había cargado de pequeña y que había sido su primer ahijada. Esto lo hacia a pesar de tener su propia hija, menor que Ara. En otras ocaciones, directamente le decía que ella era como su madre (Nota agregada el 27 de diciembre de 2000).
[5] Un dicho popular, de acuerdo a la duda de la paternidad del hombre sobre sus hijos dice: “Hijo de mi hija mi nieto será, hijo de mi hijo, en duda estará”. Situación que establece una línea de ascendencia, a pesar de nuestra muy elogiada sociedad machista y patriarcal. Desde esta perspectiva y retomando los personajes del sueño observamos la línea femenina que se sigue e incluye el sexo de la soñante (Nota agregada el 27 de diciembre de 2000).
[6] La denominación de “mamá grande”, es, según recuerdo en mi infancia, un término muy utilizado por los adultos para referirse a la abuela, en ese entonces mi bisabuela. Desde otra perspectiva y después de vivir varios años en la familia, las hijas de cuatro de mis hermanos, adoptaron la costumbre de referirse a mi madre como “mamá”. Siendo algunas de éstas sobrina, ya mujeres adultas, preguntaban por “mamá”, su abuela, o cuando la veían le decían “mamá. Costumbre que mis propios hijos nunca adquirieron al vivir separados y enseñárseles que era su abuelita (Nota agregada el 27 de diciembre de 2000).
[7] Dentro de la historia clínica de la paciente del sueño, se encontraba como dato significativo su participación en bandas de adolescente farmacodependientes. Ella misma era usuaria de drogas. Su convivencia en pandillas era de dos tipos, una mixta y en ocasiones sólo con mujeres. Otro dato, corresponde a la promiscuidad sexual de ella y de sus amigas de la banda, quienes con frecuencia tenían diferentes parejas sexuales (Nota agregada el 27 de diciembre de 2000).
[8] Una característica sobresaliente de la paciente es su osadía ante diversas situaciones. La misma se puede considerar que es impulsiva y arriesgada. Así, por ejemplo, en una ocasión espera hasta entrada la noche a uno de sus amigos de la banda para reclamarle y pelearse a golpes con él por “chismes”, en los cuales decía la había involucrado injustificadamente. En otra ocasión, según relataba en sus sesiones, ante la amenaza de un policía judicial, y la posibilidad de que la remitieran a la delegación, ella afirma haber tomado una botella, romperla y decir: “Pues haber como nos toca”; sin importarle que el policía estuviera armado. Dichas acciones fueron llevadas acabo como lo relataba. A decir de ella, no se atemorizaba ni siquiera ante la posibilidad de lidiarse a golpes con un hombre. Otra acepción que vale la pena recordar sobre el término gallina, es su asociación con las mujeres. Se dice, que ellas son temerosa y asustadizas “por naturaleza”. Nos es infrecuente escuchar, por eso, que cuando un niño se asusta, los adultos le digan que no sea “gallina” o que parece “mujercita” por haberse asustado o demostrado temor (Nota agregada el 28 de diciembre de 2000).
[9] En otra ocasión, ella se “medio” levantaba de su asiento y se inclinaba hacia su terapeuta. Pero más significativo fue su arreglo personal. Después de varias sesiones, se presenta maquillada, con sombra en los ojos, delineador de ojos, lápiz labial y maquillaje en su rostro. Cambio que incluso no dejo de ser notorio para el resto de personal femenino que laboraba en la institución. Cabe destacar, que además, la paciente era de facciones bellas, las cuales no se opacaban a pesar de una cicatriz que mostraba en su rostro, cercas del ojo izquierdo y que se extendía hacia el parietal izquierdo, producto de un accidente en motocicleta (Nota agregada el 28 de diciembre de 2000).
[10] Es conveniente notar, que a pesar de ser una mujer joven, de “muy buen ver”, cuando tiene esas fugas por el “calor”, ella no busca él involucrarse en relaciones sexuales. Vaga sin rumbo fijo, lo cual puede considerarse un verdadero “acting out”, pero que no concluye como posibilidad en mantener relaciones sexuales como una forma de sofocar ese calor intenso que la invade. Otro aspecto significativo, es que la paciente no refiere dicho manejo del “calor”, a través del uso de drogas.
[11] Por cierto, hermanos menores que la misma paciente. Ella era la mayor.
[12] Nota agregada con fines prácticos.
[13] Quizás, aquí no se deba descartar, como una expresión de esa ambivalencia y seducción de la paciente, el acercamiento que hace hacia el terapeuta en una de las sesiones. En dicha ocasión se presenta con buen arreglo personal y bien maquillada. Durante la sesión se recarga sobre el escritorio, inclinando su cuerpo y rostro hacia el terapeuta.
[14] Actuación, en el sentido señalado por Henri Ey (1978), con respecto a psicopatia o anaormaliddes del comportamiento como el las llama. Dicha concepción es acorde a las características de la conducta de la paciente, muy independientemente de que Henri Ey (1978), indica en su “Tratado de Psiquiatría”, que el “acting out” no posee significación simbólica. Cuestión de la cual diferimos con el autor señalado (Nota agregada el 05 de Enero del 2001).


sábado, 13 de abril de 2019

CANIBALISMO EN LOS NUEVE LIBROS DE LA HISTORIA

El presente documento fue redactado en 1991 o 1992, durante un año de estudios en antropología en la Universidad Autónoma de Querétaro, partiendo de la lectura del texto de el historiador griego Heródoto. Temática de interés en un servidor y que después aborde en otro escrito en relación a los Aztecas, en México.

Con el presente documento, doy cumplimiento a la publicación mensual de Abril de 2019.

EL CANIBALISMO EN LOS NUEVE LIBROS DE LA HISTORIA DE HERODOTO
Ps. Alejandro Fabela Alquicira
ANTROPOLOGIA U. A. Q.
E-mail: jaliscoafa@yahoo.com.mx
Las referencias a la práctica del canibalismo en la historia de la humanidad, ha estado presente desde antaño, en algunos de los pueblos y culturas del orbe. Motivo por el cual los libros de la historia de Heródoto adquieren relevancia, al dar a conocer la vida de los pueblos de la antigüedad. Ahora bien, el análisis de tales textos, nos permitirá determinar algunas de las características de la práctica antropófaga, en ciertos pueblos antiguos, lo que es el motivo del presente ensayo.
En la obra de Herodoto de Helicarnaso, en sus tres primeros libros (Clío, Euterpes y Talía) se encuentran escasas referencias al acto de comer carne humana, por el mismo hombre. De esta manera encontramos cinco citas sobre el tema; de las cuales dos se localizan en el primer libro y tres en el tercero.
Al someter a un análisis, los pasajes detectados en el texto, emerge la cuestión siguiente: ¿En quienes, Herodoto, hace referencia a la antropofagía?. Contestando, literalmente el autor diría:
1. “...en una partida de escitas pastores...”
2. “...los masagetas...”
3. “...las tropas extranjeras al servicio de Egipto, en parte griegas y en parte carias...”
4. “...el grueso de la tropa de Cambises...”
5. “...unos indios titulados calatías...”
Como podrá observarse aquí, salvo en el tercer caso, se involucra a pueblos no griegos, sino “barbaros”, como los llamaría Herodoto en su introducción; donde establece tal diferencia al decir: “...Así de los griegos como de los barbaros...”; lo cual después reafirma posterior y específicamente en relación a los masagetas, cuando indica:
“Viendo Tomyris, que Ciro no daba oídos a sus palabras, reunió todas sus fuerzas y trabo con el
batalla más reñida, que en mi concepto se ha dado
jamás entre las naciones barbaras...”1.
Destáquese aquí el tercer caso, por que en el podría decirse, que se presenta un
comportamiento característico del tipo canibalisico, en “...las tropas
extranjeras al servicio de Egipto...”, la cual se conforma de “...los griegos...”
y “...los carias...”; no diferenciandose en la cita, s quienes ejecutan el acto
antropofago son los griegos, los carias o ambos. Por ello es relevante, ya que
si las referencia a la antropofagía son escasas, los son aún más cuando cuando
aluden tal práctica en los griegos; no aclarándose lo suficiente si el
canibalismo también se verifico entre los griegos. Sin embargo, aún se puede
plantear una primer conclusión tentativa, con respecto, a que el canibalismo es
una práctica posible entre los pueblos no griegos.
Continuando la investigación analítica, surge una segunda pregunta, que es:
¿Cómo ocurre la práctica antropofaga?. A ello podemos señalar lo siguinte:
1. Entre los masagetas, lo refiere a “...algunas costumbres particulares...” de
estos; y en los indios calatías, como “...uso común...”.
2. Por lo que respecta a los escitas pastores, por que”...determinaron
vengarse...”; y en las tropas extranjeras al servicio de Egipto (griegos y
carias) por que “...maquinaron contra él (Fanes) una venganza barbara e
inhumana...”
3. Y por último, en las tropas de Cambises, por que “...obligados por el
hambre extrema...”2
Retomar la antropofagía desde este punto de vista, permite establecer la
diferencia siguiente: los masagetas, los calatías, los griegos, los carias y las
tropas de cambises, son los que ejecutan el acto de canibalismo, no así en el
caso de los escitas. Estos últimos, por venganza, “...haciendo pedazos a uno
de los jóvenes sus dicipulos; al cual, guisado del mismo modo que solían
guisar la caza, se lo dieron a comer a Cyaxares y sus convidados...”3. De esta
1 Tomyris, reina de los masagetas, y Ciro, rey de los persas (Nota agregada el 14 de Febrero del 2001).
2 En la época de los 70s, se diría que un caso semejante ocurrió entre los sobrevivientes, de un accidente areo
den los Andes peruanos (Nota agregada el 14 de Febrero del 2001).
3 Situación similar comunica es comunicada por Otto Rank en su texto, “El mito del nacimiento del héroe”,
cuando cita: “De modo que se marchó a su casa, y una vez que hubo llegado, envió de inmediato a su único
hijo, un varón de unos trece años, al palacio de Astiages para cumplir lo que se le había mandado, y entonces
Harpago le contó regocijado a su mujer cuanto había acontecido. Pero al llegar el niño al palacio, Astiages lo
manera, en los escitas, no se puede afirmar que fueran un pueblo canibal; en
cambio si se les podría adjudicar, que favorecieron que otros, sin
conocimiento y sin conciencia, ejecutasen el acto de antropofagía4.
Continuando con los escitas, hay que notar que Herodoto nosdice:
“... se los dieron a comer a Cyaxares y a sus
convidados, y al punto huyeron con toda
diligencia...”
Pero en ningún momento, Herodoto explica como aquellos que comieron la
carne humana guisada, supieron las características del mencionado platillo.
Acaso había que suponer, que al huir los escitas, le hicieron saber a Cyaxares
y sus convidados, que habían comido. O bien, habría que preguntar: ¿cómo
Cyaxares y sus convidados supieron que habían comido carne de un ser
humano? Tales dudas, se reafirman al continuar el relato de Herodoto, donde
menciona la huida de los escitas a Sardes, donde ofrecieron sus servicio a a
Alyates, Al respecto, en el capitulo LXXIV, del libro primero, el autor
cita:“...no queriendo después Alyates entregar a los escitas a pesar del las
reclamaciones de de Cyaxares, se origino entre los lidios y medos una
guerra...”, hasta que por una predicción “...no solo dejaron la batalla
comenzada, sino que tanto los unos como los otros se apresuraron a poner fin
a sus discordias con un tratado de paz”.
Como podrá observarse, nos se puede afirmar que las reclamaciones de
Cyaxares, para que les fueran entregados los escitas se relacionen con que
hizo descuartizo y azó parte de su carne, otra porción fue hervida y una vez concluída la tarea, lo dejo todo
listo para el festín. Cuando llego por fin la hora del ágape, se hicieron presentes Harpago y otros invitados.
Ant Astiages y los demás invitados se sirvieron platos con carne de cordero, pero Harpagos se le sirvió la
carne de su propio hijo, sin la cabeza, y sin las manos y ni pies, pero con todo lo demás. Las partes ante dichas
habían sido escondidas en una cesta, cuando Harpago pareció hallarse satisfecho, Astiages le pregunto si le
había gustado el sabor de la carne, a lo cual contestó, aquel que le había agradado en verdad; y entonces, tal
como se le había ordenado previamente que hicieran, los criados colocaron ante Harpago la cesta que ocultaba
la cabeza, las manos y los pies de su propio hijo, diciéndole que podía abrirla y servirse lo que quisiese. Así
hizo Harpago y al abrir la cesta vio los restos de su hijo. Pero no fue presa del horror, sino que logro
dominarse. Por lo cual Astiages le pregunto si sabía cual era el bocado que tanto deleite le había producido;
contestando su servidor que lo sabía perfectamente, y que todo lo que hiciera el rey estaba muy bien. Y así
hubo hablado, tomo el resto de la carne y se la llevo a su casa, posiblemente con el proposito de darle
sepultura (Cita agregada al día 25 de Agosto del 2001).
4 En esta parte, vale la pena puntualizar una diferencia más, que se relacionaría con los motivos por los cuales
se práctica la antropofagía. En unos es voluntaria, con conocimiento y con conciencia, y en otros no. En los
últimos, habría que preguntarse ¿si el comer carne humana involuntariamente, sin conocimiento y sin
conciencia, se puede decir que eran canibales? Ellos ni siquiera supieron que comieron carne humana o lo
supieron con posterioridad cuando sus victimarios se lo comunicaron, para con ello consumar su venganza
(Nota agregada el 14 de Febrero del 2001).
estos hubiesen dado de comer carne humana. Parece ser más factible atribuir a
otros factores, los motivos para las reclamaciones y para irse a la guerra. Por
otra parte, en la continuación del testo de Herodoto, no se hace mención a la
reacción de Cyaxares por haber sido inducido a comer carne humana, sin su
consentimiento o sin su conocimiento. Esto motiva nuevas preguntas, como
son: ¿acaso Cyaxares no sabía, ni supo nunca, que había comido carne
humana? Afirmar esto, sería una respuesta poco probable, ya que Herodoto no
tuvo noticia de este hecho. ¿al pactar la paz Cyaxares con Alyates, el primero
olvido el agravio que le habían infringido los escitas? A este respecto y hasta
donde el texto de Herododo lo menciona, no es posible saberlo. En los cinco
años que duro la lucha entre los lidios y los medos, ¿acaso se desvanecio la
importancia de la afrenta que recibiera Cyaxares?. No lo sabemos, pero una
cosa si parece ser cierta, que en el relato de Herodoto se pierde toda referencia
al pasaje de ese acto canibalistico. Y por último, solo habría que plantear la
siguiente pregunta ¿ por la manera en que Cyaxares y sus convidados
comieron la carne humana, se les puede considerar que estos cometieron un
acto de antropofagía? ¿o tal vez solo se le debe considerar como “...una
venganza barbara e inhumana...”, como lo refiere Herdoto, en el caso de las
tropas extranjeras al servicio de Egipto?
Continuando el análisis de los carias y de los griegos al servicio de Egipto,
hay que plantear que el acto canibalístico, adquiere aquí una característica
particular. En este caso, Heródoto dice: “…llevados de la ira y encono contra
Panes por haber hecho adalid de un ejercito enemigo de otra lengua y nación,
maquinaron contra él una venganza barbara e inhumana. Tenia Fanes unos
hijos que había dejado en Egipto, y haciéndolos venir al campo de los
soldados mercenarios, los presentan en medio de entreambos reales a la vista
de su padre, colocando después junto a ellos una gran taza, y sobre ella los van
desollando uno a uno, presenciando su mismo padre el sacrificio. Acabada de
ejecutar tal carnicería en aquellas víctimas inocentes, mezclan vino y agua con
la sangre humana, y habiendo bebido de ella todas las guardias extranjeras
cierran con el enemigo. Empeñada y reñida refriega…”. La particularidad
radica, en que aquí se bebe la sangre humana, pero no hay referencia a el
comer la carne humana. Cuestión que nos plantearía la existencia de dos
diferentes modalidades del canibalismo, en donde se involucran dos partes
específicas del cuerpo humano: la sangre y el cuerpo humano. Vale la pena
aquí, recordar el caso de los pacientes psiquiátricos antropófagos
caracterizados por mutilar a otros hombres5 o automutilarse algunos de los
órganos del cuerpo humano, los cuales son deglutidos a continuación.
Otro carácter del canibalismo se relaciona, con que su ejecución surge
posterior, a un estado emotivo de quien lo perpetra, como en los carias o los
griegos, de “…ira y encono…”, o bien, como en los escitas, bajo el efecto de
ser insultados y “…que creían no haber merecido semejante ultraje…”.
De igual manera, que en los escitas, con los griegos y los carias, también se
presenta el canibalismo aparejado al deseo o intento consumado de
venganza. Deteniéndonos en este acto de venganza, podemos notar que este va
dirigido hacia alguien, como lo es Cyaxares, rey de los lidios, y hacia Fanes,
faraón egipcio. Con respecto al último personaje señalado, cabe indicar un
aspecto significativo y extraño, que consiste en la actitud que manofoesta ante
el “..sacrificio…” de sus hijos, inmolados en su presencia de una manera
“…barbara e inhumana…”, como lo señala Herodoto. En tal cita, no se
expresa ninguna emoción o reacción ante el acto mencionado; y a
continuación tampoco se encuentran rastros de estado emotivo alguno,
pasando Herodoto a referirse a otros aontecimientos6. Es una situación que
parece desprovista de afecto y que siguiendo el relato del autor, queda como
un evento aislado y, ¿acaso, solo como uno de los “…de los sucesos varios e
interesantes…”, a que se hacia mención en la introducción?.
Por otra parte, deteniéndonos aún en el caso de los carias y los griegos,
emerge un nuevo carácter del canibalismo. Heródoto dice: “…Acabada de
ejecutar la carnicería…, mezclan vino y agua con la sangre humana, y
habiendo bebido de ella todas las guardias extranjeras cierran con el enemigo.
Empeñada y reñida refriega…”. Así, sacrificio y ejecución de varios actos que
incluyen: “…mezclar vino y agua con la sangre humana…” y “…habiendo
bebido de ella todas las guardias extranjeras…”, para concluir con una
“…Empeñada y reñida… refriega…”, nos permite recordar la ejecución de un
acto ritual, antes de un evento, en este caso pelear o guerrear. De este modo
podríamos inferir que el acto canibalístico esta relacionado con un acto
ritual7, que tiene un fin. Así, desde esta perspectiva puede agregarse el caso de
5 Ejemplo de ello, hace referencia la película de Anthony Hokins, de “El silencio de los inocentes” donde se
caracteriza al Dr. Annibal Lecter, un psicopata que devoraba parte del cuerpo de sus víctimas (Nota agregada
en el 2001).
6 Algo similar ocurre en el relato de los sueños, según lo indica Sigmund Freud (1900), en su “Interpretación
de los sueños”.
7 En la película mexicana de “Robinson Crusoe”, así se muestra una escena donde los canibales se preparan
para su festín con seres humanos (Nota agregada el 28 de Agosto del 2001).
los masagetas y los indios calatías. Antes de continuar con estos dos últimos
pueblos mencionados, es necesario referir, que en relación al acto ritual, se
podrá pensar en dos cosas aspectos más, donde el canibalismo se relaciona
con:
1. El acto de comunión a través del acto antropófago en grupo8.
2. Al parecer, ser un acto preparatorio para la contienda.
Retomando el carácter ritual que se involucra en la ejecución de la
antropofagía, lo podremos observare n la referencia que Herodoto hace de los
masagetas, dodne dice: “…no tiene término fijo para dejar de existir; pero si
uno llega a ser decrépito, reuniéndose todos lo parientes le matan con una
porción de reses, y cociendo su carne, celebran con ella un gran banquete. Este
modo de salir de la vida se mira entre ellos como la felicidad suprema…”. Y
en relación con los indios calatías, Herodoto cita: “…es uso común el comer el
cadáver de sus propios padres…”.
De estos últimos pueblos mencionados y al menos en uno de ellos, surgen
otras características más, que son:
1. La persona que es comida es anciana y adulta.
2. Aquellos que comen la carne humana, entre los masagetas y los calatías,
son los parientes de la persona inmolada.
3. Que el acto canibalístico es efectuado en grupo.
4. Que entre los masagetas tenía un gran valor como costumbre; así Herodoto
dice de ellos al respecto: “…Este modo de salir de la vida se mira entre
ellos como la felicidad suprema, y si alguno muere de enfermedad, no se
hace convite con su carne, sino que se le entierra con gran pesadumbre de
que no haya llegado al punto de ser inmolado…”. Igual alto valor adquiere
el uso común antropofago entre los calatías, donde Herodoto refiere una
anécdota con Dario, rey Persa donde dice: “…venidos los indios, les
pregunta Dario, cuanto querían por permitir que se quemaran los cadaveres
de sus padres; y ellos luego le suplicaron a gritos, que no dijera por los
dioses tal blasfemia; tanta es la prevención a favor del uso y de la
costumbre…”. Por último, señalare aquí, que la referencia que se hace con
respecto al canibalismo tiene que ver con el relato que Dario hace de dicha
situación.
8 En la película “Robinson Crusoe”, dicha opción parece ser la más viable, y no la segunda (Nota agregada el
28 de Agosto del 2001).
Dentro de las referencias en los nueve libros de la historia de Herodoto solo
destacaremos, la última cita que involucra a las tropas de Cambises, en su
campaña militar contra los etíopes. Al respecto dice: “…Mientras que la tropa
hallo hierba por los campos, mantuvose de ellas. Más llegado en breve a los
arenales, algunos de los soldados, obligados de hambre extrema, tuvieron que
echar suertes sobres sus cabezas, a fin de que uno de cada diez alimentase con
su carne a nueve de sus compañeros”. En este caso, hay que destacar dos
aspectos que son:
1. La práctica antropofaga se relaciona con las penalidades sufridas por el
hombre y la presencia de una imperiosa necesidad de comer.
2. “…tuvieron que echar suertes…”, lo que pareciera un acuerdo de que el
azar decidiera cual del grupo de diez hombres sería inmolado y devorado.
Por último, en este caso también hay que destacar la ausencia de un
sentimiento con respecto a la practica canibalistica, de la cual Cambises tenía
conocimiento. Así, Herodoto solo nos indica la preocupación de Cambises,
por que su ejercito se veía diezmado por los actos antropofagos, pero no por
los actos mismos. De igual manera ocurre a la reacción de los soldados que
hayan comido carne humana o que sin realizar la practica antropofaga
tuvieron conocimiento del hecho.

sábado, 6 de abril de 2019

MANDRIL

La presente pintura corresponde al primer ensayo con la técnica del acrílico, lo cual me permitió conocer como se usa dicho material.

MANDRIL
TÉCNICA: Acrílico en papel fabriano
17.3cm. X 25cm.
FECHA: Diciembre de 2018
AUTOR. Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira


sábado, 30 de marzo de 2019

INDÍGENA ESQUIMAL

Casi terminaba el mes de Marzo de 2019, sin la correspondiente publicación de un dibujo o pintura.  Misión cumplida. En una nueva fase del aprendizaje personal del dibujo del rostro humano, surge como primer ensayo el presente dibujo.

INDÍGENA ESQUIMAL
TECNICA: Lápiz de grafito negro
21.8cm. X 28cm.
FECHA: Marzo, 03, 2019
AUTOR. Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira


sábado, 9 de marzo de 2019

KARATE-DO Y PSICOLOGÍA

KARATE-DO Y PSICOLOGÍA

el presente documento fue redactado hace ya 17 años. Época en la que concluía mi instrucción como practicante de esta arte marcial. en diciembre de 1999, alcance el grado de Primer Dan (cinta Negra). fue un esfuerzo de seis años de constante trabajo físico, del cual quede muy satisfecho. con parte de dicho derecho a un grado en el Karate, se me solicito hablar de la psicología y su relación con las artes marciales. el producto de ello fue este trabajo.

PSICOLOGÍA Y KARATE DO
PS. ALEJANDRO FABELA ALQUICIRA

Mente sana en cuerpo sano
Anónimo
Conócete a ti mismo
SOCRATES

INTRODUCCION

Han pasado seis años de practica constante del karate do. Ello representa la consolidación de viejos anhelos que quedaron pendientes desde hace veinticinco años, al observar y practicar por tres meses el karate do.
Las circunstancias de la vida permitieron el trazo de un camino, el cual siempre estuvo matizado por la practica constante de diversos deportes; a decir: fut bol, voley bol, basket bol beis bol, natación y clavados. Practica tenaz bajo la consigna de “Mente sana en cuerpo sano”.
En 1976, un nuevo derrotero conduce al estudio de la psicología, específicamente en el área clínica. Con ello se inicio un proceso de estudio, trabajo, investigación y reflexión sobre el psíquismo del ser humano.
Como es conocido, el campo de la mente humana es relativamente, solo en años recientes, se conforma como objeto de estudio a través de la investigación científica. Sin embargo, el interés por los fenómenos psíquicos tiene mayor antigüedad. Así, por ejemplo son objeto de la reflexión poética y filosófica de los antiguos griegos. Ahora bien, en la filosofía, ética y moral de culturas milenaria como la hindú, china y japonesa ya observamos el análisis de la conducta humana.
Ejemplo de la cultura occidental y oriental con respecto al psiquismo humano, lo encontramos, respectivamente en las frases tan celebre y conocida de Socrátes: “Conócete a ti mismo”; y la búsqueda del conocimiento del hombre con relación a su mundo en la filosofía budista.
Iniciada la investigación científica de la psicología del hombre surgen: a nivel teórico, múltiples marcos referenciales que intentan dar cuenta de concepción del hombre y de su mente. Y a nivel practico, se intenta aplicar la psicología y sus relativamente recientes descubrimientos a las diferentes áreas del hombre. Aquí nos interesa su aplicación hacia el deporte.
Actualmente existe como rama de la psicología, la psicología del deporte; la cual tiene dentro de sus fundamentos:
1. Incrementar la motivación, el espíritu de lucha y de triunfo en los deportistas.
2. Movilizar los obstáculos psíquicos que impidan la mencionada motivación o el alcanzar el triunfo. Un ejemplo de esto lo tenemos en el análisis que Sigmund Freud hace de los caracteres de las personas que fracasan cuando triunfan. Clínicamente lo conocemos en el caso de deportistas de alto rendimiento, que habiendo alcanzado todas las metas para conformarlo como un excelente deportista y competidor, decae en su rendimiento sin lograr el triunfo.
3. Favorecer la superación física y mental del deportista para incrementar su rendimiento cuali-cuantitativo.
Valga una crítica al respecto, del punto de vista de la psicología del deporte. Su interés es el triunfo, el formar ganadores o como se diría en el ámbito deportivo, hacer “mentes ganadoras”. Por otra parte, de la sentencia “mente sana en cuerpo sano”, parece siempre tener preponderancia el cuerpo o la preparación física, sobre la mental; como si el cuerpo sano fuera sin más determinante y condicionante de la mente sana. Por ello quizás se ha enfatizado más en el desarrollo físico. Ahora bien, debemos considerar que en dicha sentencia el sentido de la misma es reciproco. El karate do lo favorece y así lo debemos concebir.
Si ya mencionamos la reciprocidad entre lo físico (el cuerpo) y lo psíquico (la mente) debemos referirnos un poco más a este aspecto desde la frase celebre de nuestro epígrafe. Socrates decía “conócete a ti mismo” y ahora debe preguntarse ¿qué relación tiene ese conocerse a sí mismo con la practica del deporte y específicamente del karate do? La respuesta la encontraremos en el desarrollo de la presente tesina.
La elaboración de la tesina Karate do y psicología representa la confluencia de diversas vías de una vida, la practica deportiva, la practica del karate do, el desarrollo de una disciplina como la psicología; pero también una filosofía del ser y de la vida.
De esta manera, el presente obra incluye en la exposición algunos conceptos básicos relacionados con la psicología, la filosofía Zen, el código Bushido y los conceptos básicos y los ejercicios transmitidos a los practicantes del karate do en la escuela Shei Shin Kan Karate Do. Lo cual incluye desde el alumno cinta blanca hasta el sheito (primer
kyu) cinta marrón; este último sustentante a primer Dan cinta negra.

LA PSICOLOGIA

Referirnos, desde un marco conceptual de la psicología, a la frase “conócete a ti mismo” implica abordar la concepción del hombre, la cual es necesaria en el desarrollo de una postura psicológica determinada. De acuerdo a dichas corrientes de pensamiento dentro de la psicología, encontraríamos la reafirmación o el cuestionamiento de tal sentencia e incluso la invalidación de la misma. Así por ejemplo, la psicología pavloviana o skinneriana negaría la posibilidad de conocerse a sí mismo; ya que la misma enfatiza en la reflexología y niega la posibilidad de la conciencia. Aunque dichas corrientes ha desarrollado modelos de trabajo aplicables a la explicación y ejercicio de la motivación. De esta manera la aplicación del reforzamiento positivo incrementa el rendimiento del ser humano. Algunos teóricos, basados en dicha concepción afirman que los reforzadores sociales positivos como el prestigio, la posibilidad de estatus ante los demás o por mejoras económicas, etc. Favorecen el incremento del rendimiento. Si lo enfocáramos desde el karate, debería decirse que es posible que ello incida en los karatedocas, sobretodo en aquellos inclinados a las competencias. ¿Pero para la generalidad de los practicante de esta arte marcial? No hay que olvidar que en Shei Shin Kan Karate Do existen quienes tienen interés por la participación en los torneos, pero también los hay quienes lo practican sin interés en estos; privilegiando más la practica, el perfeccionamiento de la técnica e incluso el apego a uno de los fundamentos del karate: “el karate es para defensa”, independientemente de la capacidad que se adquiere para golpear o atacar. Desde otra perspectiva, inclinándonos hacia el condicionamiento clásico Iván Pavlov demostró que en los animales y en el ser humano se podían establecer respuestas reflejas. Esto, enfocado desde el karate, se diría que la practica constante genera precisamente el condicionamiento y la respuesta rápida de defensa y ataque. Esto generado sobretodo desde los estímulos visuales. Sin embargo, ello equivaldría a las respuestas automáticas o reflejas en el karate, lo cual se puede lograr pero que no es el fundamento o lo esencial de esta arte marcial. De ser así, se estaría en total contradicción con la práctica de una filosofía de vida. Además, esto también estaría en contradicción con la postura de que el “buen” karateca en combate hace su combate y provoca que el adversario combata con él y no contra él. ¿de que valdría entonces el aprender una estrategia de defensa y ataque? ¿acaso el karatedoca sería una
maquina generadora de golpes? Algo así como un makiwara, una pera, un costal, el cual tuvo una movilidad por que tuvo un estímulo que lo genero. Tampoco la respuesta rápida o “semiautomática” de defensa es similar al reflejo rotular o patelar; por eso decimos “semiautomatica” o no automatica. Esto es debido a que la respuesta de defensa y ataque tiene variaciones en fuerza, dirección e intencionalidad.
Si la practica del karate no es la creación de un autómata ¿cómo conciliarla con otra postura psicológica? En nuestro auxilio acude la teoría psicoanalítica que tiene mayor aplicabilidad hacia la psique humana y la cual también podemos relacionarla con diversos aspectos de las artes marciales, el karate do. Bástenos de momento indicar la amplitud que se alcanza entre esta disciplina y la psicología al retomar él termino “Do” cuyo significado es “camino” . el psicoanálisis concibe al ser humano en su desarrollo psíquico como un río, un “camino”, que dependiendo de los obstáculos que impidan su libre paso conforma múltiples y variados ramales. Ramales que son desviaciones que tienen como fin proseguir el camino y que representan el salvamento de obstáculos. Dentro de la psicología clínica muchos de esos brazos adyacentes conformados representan la enfermedad mental y la sintomatología; la cual repercute en la salud y la infelicidad del hombre. Sin embargo, uno de ellos es fundamental, ya que representa la sublimación; que es la canalización de la energía psíquica, representada por el río, hacia aspectos positivos y altamente valorados por nuestra sociedad. Mecanismo que representa la superación del estatus filogenético del hombre y responsable del desarrollo cultural y de la civilización. En otras palabras, aproximadamente, Sigmund Freud menciona: “cuando el hombre domina sus pasiones y pulsiones progresa en el desarrollo de su estructura psíquica y desde el salvajismo social hasta la cultura y civilización actual. Desde esta perspectiva es importante recordar una partícula japonesa más que es “Jo”, cuyo significado es “lugar”. Uniendo ambos términos, “Dojo” sabemos que el lugar en el cual se practica el karate es el “templo o el lugar donde se busca el camino de la superación” superación de sí mismo, no solo de la fortaleza física sí también espiritualmente. Desde esta perspectiva tenemos un punto de concordancia con la filosofía Zen y el código Bushido. Al igual, el karate do no lleva a la superación personal al favorecer el dominio y el control de las pasiones o emociones tanto del karatedoca y tanto en la practica como en el kumite (combate). Alguna vez, uno de los sensei
decía que no se debe combatir enojado y que nuestra mente debe estar clara. De lo contrario, es posible que antes de empezar el kumite este ya este perdido. Esto es válido para la ira, pero también para el temor o miedo o cualquier otra emoción. Por otra parte, al fomentarse en la filosofía del karate la defensa antes que el ataque, ello nos plantea la búsqueda del control sobre sí mismo; y a la vez la canalización de la energía humana, el “Ki”. Por ello en la practica constante y en las enseñanzas de cada sensei a sus alumnos les inculca el espíritu de superación. Ejemplo de ello es el comentario de una cinta negra quien decía: “Cuándo me introduje en la practica del karate, siendo un niño, esto me gusto tanto que en verdad me esforzaba ¿Sin embargo, no se que paso en mi adolescencia? En esa época mi vida era un caos e incluso pense en abandonar el karate. Más los consejos de mi sensei y él haber continuado en el karate me ayudaron a superar esa etapa y a persistir en mis metas. Creo que no haber abandonado el karate fue el motivo principal de lo que soy ahora y de lo que ahora hago”.
Sigmund Freud, en sus “Tres ensayos de teoría sexual” refiere que el deporte es fundamental como auxiliar pedagógico en la educación de los niños y los jóvenes. Y así debemos considerar el karate, en una de sus facetas, como un deporte. ¿De que manera funge el karate y el deporte como auxiliar pedagógico? Ya lo afirmaba con anterioridad, por los preceptos que fomenta en los alumnos. Sin embargo, también debemos enfocarlos desde la misma practica; esto es posible dado que la ejercitación y la técnica implican la consigna de ciertos movimientos o la aplicación de ciertas reglas. La ejercitación de las mismas implica dos aspectos de importancia para la psicología: el seguimiento de instrucciones y la aceptación de limites. La primera es de gran importancia, ya que incluso capacita para el ejercicio posterior de la enseñanza, al llegar al grado de primer Dan (cinta negra). No hay que olvidar viejos preceptos de la psicología con respecto al liderazgo, en donde se afirma que para saber ordenar hay que saber obedecer. La segunda involucra el contemplar las capacidades, habilidades, potencialidades y limitaciones de cada ser humano. Esto representa entonces la introducción del sentido de realidad, indispensable para la vida del ser humano. Es importante entender ese sentido de realidad no como un obstáculo sino como un conocimiento que permite el desarrollo. La importancia de la presencia y la introducción de los limites, incluso deben considerarse como factores protectores, a nivel de lo psíquico. Un ejemplo de la
importancia de su carencia es frecuente encontrarla entre los farmacodependientes. En ellos la ausencia de limites implica la imposibilidad de respetarlos y se le considera como un factor importante en el desarrollo de la farmacodependencia. Desde una perspectiva diferente, debe considerarse que incorporar un limite implica la incorporación de y respeto de las normas y preceptos sociales y familiares. Ahora bien, el sentido de realidad, entendido como el principio de realidad se encuentra estrechamente relacionado con el principio de placer; pero él primero es regulador del segundo. Ello conlleva que el ejercicio del karate puede ser una fuente de placer; lo cual es indudable ya que de otra manera no se le practicaría. Al respecto no hay que olvidar que desde el punto de vista psíquico, se ha observado que el logro de metas o el dominio de habilidades son una fuente importante de placer, Ejemplo de ello es manifiesto en el niño, de aproximadamente un año, quien al adquirir la capacidad de caminar y desplazarse obtiene placer de dicha actividad, según René Spit, en su texto “El primer año de vida del niño”. Un ejemplo practico en el aprendizaje del karate puede ser el siguiente: después de determinado tiempo de practica del karate, cuando hay un mayor dominio de la técnica o mayor facilidad y rapidez para coordinar los movimientos o aprender nuevos movimientos, el practicante de karate observa con satisfacción y placer esa facilidad, sobre todo cuando recuerda sus inicios o se compara con los alumnos principiantes. ¿qué efecto puede tener esto sobre un individuo? Indudablemente el incremento de la autoestima y con ello la confianza en sí mismo.
Uno de los mecanismos de defensa importantes para el ser humano es la introyección. A través de él, el psicoanálisis visualiza la incorporación del mundo al psiquismo humano. Su importancia es tal que desde el nacimiento esta en acción e influye en la estructuración del yo. Se ha considerado que al nacer el hombre, este no posee una diferenciación entre él yo y el no-yo. Solo paulatinamente y a través de los órganos de los sentidos lo incorpora. Otros autores de la psicología conciben al niño, analógicamente, como una esponja que todo absorbe. Dicho mecanismo es importante más adelante, cuando se da la estructuración del superyo, el yo ideal y el ideal del yo. El primero nos refiere, de manera sintética, a l estructuración de una instancia psíquica en la cual se encuentran contenidos los preceptos morales y culturales que norman el comportamiento del hombre. Una de sus funciones corresponden a los frenos conductuales. El segundo, podría interpretarse como aquello a lo que se aspira a alcanzar y que
conforma los modelos a seguir y a alcanzar. El último representa las aspiraciones que ha integrado el hombre. Ahora bien, todo este proceso de estructuración tiene como fundamento las “imagos “ paternas, según lo refiere Sigmund Freud en diferentes textos. “Imagos “ paternas introyectadas y que representan a los padres, los hermanos o aquellas personas en quienes se ha delegado autoridad para educar al niño, los educadores de todo tipo. En este sentido es importante lo que hace y el lugar que ocupa el sensei en la practica del karate. Este aspecto introduce como cuestión relevante, la responsabilidad de cada sensei en la practica de esta arte marcial. Asumir que él puede ser modelo, ideal, guía y educador no solo de una técnica sino de una filosofía, lo cual representa un gran compromiso.
Un punto de vista diferente desde el cual puede enfocarse la psicología es desde el área del aprendizaje y el ejercicio de funciones. Por ejemplo, la exigencia en la concentración de la práctica implica no solo enfocar las actividades a realizar, sino efectivamente el favorecer el incremento de dicha capacidad, al igual que la atención. El incremento de la capacidad de soportar el dolor es otra de las facultades que se ven estimuladas al incrementar la resistencia física y psíquica. Cuando nos referimos al kumite, este implica la elaboración de una estrategia de defensa y ataque o bien el comprender la estrategia del contrincante. Con ello se favorece el ejercicio de funciones como son la anticipación y la planeación; ambas involucradas en la capacidad de organización del hombre.

EL ZEN Y LA PSICOLOGIA

El karate do esta íntimamente relacionado con la filosofía o sistema religioso denominado Zen. Filosofía religiosa derivada del Budismo, que adquiere tal denominación al incorporarse a la vida de los japoneses.
Tanto en Budismo como El Ch’an y el Zen tienen como principal fundamento el lograr la trascendencia del hombre mismo. Su filosofía es la búsqueda constante por alcanzar el estado de iluminación que alcanzara Buda. Para ello realiza una practica constante de la meditación y reflexión sobre sí mismo, buscando el pleno conocimiento de sí mismo. El análisis de esa búsqueda a la luz de los conceptos de la psicología, reproducen la vieja sentencia de Sócrates: “conócete a ti mismo”. Dicha trascendencia es fundamental, en especial en el sentido espiritual, yendo más allá de la corporeidad y la naturaleza física del hombre; aspecto que lo encadena al mundo físico y lo aleja del mundo espiritual. La pregunta obligada es, ¿para qué buscar tal estado de espiritualidad, de iluminación o de “Nirvana” ? Robert Linssen, en su texto ”El Zen” nos acerca a una posible respuesta. Él afirma que tal búsqueda pretende la trascendencia de las limitaciones a que el hombre esta sujeto. Avanzar de su naturaleza física a su naturaleza espiritual a través del conocimiento físico, psíquico y social de sí mismo, a fin de lograr un crecimiento espiritual personal.
Robert Linssen dice que el hombre es responsable de sus propias emociones y miserias personales, pero afirma que el conocimiento de si mismo permite su dominio y control. ¿Por qué es tan importante dicha trascendencia?, tal como lo refiere Sigmund Freud, en su texto “Introducción del Narcisismo”, con respecto a la cita de Wilhelm Busch en uno de sus poemas, que dice: “…En la estrecha cavidad de su muela se recluye el alma toda…”
Esto significa que ante el dominio del mundo físico sobre el hombre se da la resignación y una limitación de la vida espiritual o psíquica del hombre. Imponiendo a estas múltiples limitaciones en su desenvolvimiento o desarrollo. Por eso el autor afirmaba que ante el dolor de una muela, en la cavidad de esta se recluye el alma toda. Sigmund Freud agrega diciendo que todo interés por el mundo externo se pierde y solo importa aquello que se relaciona con el sufrimiento imperante. Desde la práctica del karate do existen múltiples ejemplos. Así, cuando un alumno de esta práctica afirmaba y estaba convencido
de no poder superar sus limitaciones ante determinados ejercicios, efectivamente le era imposible cualquier superación o intento de superación. Desde la psicología contemporánea se dice, que entonces se quiere pero no se puede. En diversas situaciones observamos la capacidad de superación del ser humano. Por ejemplo son conocidas las proezas que algunas personas han realizado en situaciones de peligro de sobrevivencia e incluso de fuerza muscular; como el caso de una madre que mueve un gran peso ante el peligro de que su hijo fallezca por aplastamiento. De una manera más modesta esto se observa en la práctica del karate do; ejemplo de ello se dio en una clase, en donde un niño al realizar un gran esfuerzo en un ejercicio afirmaba no poder más y pedía interrumpir el ejercicio. Sin embargo, el sensei presente lo estimulo y motivo a continuar, diciéndolo que terminara el ejercicio y que se esforzara aún más; que recordara que cuando toda persona afirma no poder más, el karateca puede ir un paso más allá, él trasciende ese limite autoimpuesto por los demás. Resultado, el alumno concluyo el ejercicio. Es en este sentido que la filosofía Zen, la psicología y el karate tienen un punto de unión , que es la superación y la trascendencia de sí mismo.
Otro aspecto del Zen que hay que enfatizar se relaciona con el conocimiento de sí mismo. En el caso de esta filosofía, se propicia la superación de los limites del hombre a través del propio conocimiento. Y la psicología moderna busca ese mismo autoconocimiento a fin de trascender sus autolimitaciones. La filosofía Zen dice: la trascendencia de los yo ilusorios o de sus espejismos. Tanto en el Zen como en la psicología, el alcanzar el autoconocimiento equivale a la superación de sí mismo. De esta manera y retomando a Socrátes, su frase de “conócete a ti mismo” implica no solo el conocimiento sino el lograr la superación o la expansión de la propia conciencia. Esto incrementa la voluntad del hombre y el dominio de las propias pasiones, con lo cual podemos avanzar un paso más de la imperfección a la perfección.
Aún cuando se dice que el Zen debe tener poca relación con el karate, esto debemos actualmente considerarlo como un error. Dicho concepto se deriva tal vez del planteamiento de que el Zen favorece la no violencia y el karate esta considerado como una práctica de combate y violencia. Sin embargo, actualmente se puede afirmar como antaño, que la práctica del karate tiene como primer adversario a sí mismo. El lograr un grado de dominio de las técnicas de defensa y ataque, así como el poseer el conocimiento del efecto de las defensas y el ataque crea una mayor responsabilidad en el karateca con
respecto a sus conocimientos. No es el mejor karateca quien mejor golpea o quien tiene la técnica más depurada, sino quien domina la técnica y a sí mismo. Esto es posiblemente uno de los fundamentos por los cuales el cinturón negro, primer Dan, no debe ser otorgado a cualquier alumno, sino a quien domina la técnica y a sí mismo. Quien alcanza un alto grado de deber y responsabilidad por los conocimientos adquiridos. Decía alguien, es fácil golpear, defenderse y lastimar al oponente, pero es mucho más difícil tener control de sí mismo con todos los conocimientos que el karate proporciona. Es por eso, que uno de los mayores retos en el karate no es la superación física sino la superación espiritual a fin de hacer de el hombre una persona más honorable, mejor, responsable y madura.
Al expandir la conciencia, trascenderse a sí mismo, alcanzar la madurez y la responsabilidad, el hombre adquiere la capacidad de decidir su destino. Haciéndose de esta manera el hombre el constructor de su propia vida. De igual manera la psicología, al hacer consciente lo inconsciente busca dar cause a las fuerzas psíquicas del hombre, hacia la superación de sus pulsiones y la sublimación de las mismas en beneficio propio y de quienes nos rodean. Con ello se puede alcanzar la felicidad y el bienestar personal.

CODIGO BUSHIDO Y PSICOLOGIA

En esta sección reconsideraremos uno de los aspectos fundamentales del karate do, el cual debe estar presente y ser ejercido por el karatedoca; nos referimos al código Bushido. Su seguimiento no debe ser opcional, sino que se le debe establecer y adherise a el desde que el practicante del karate se inicia en el mismo; es decir, desde que “pisa un dojo” o desde el momento en que se ciñe una cinta blanca o adopta el uso del karategui. Por otra parte, dicho código Bushido debe estar presente en la totalidad de la vida del karatedoca. No es como una vestimenta que se puede poner y quitar o de la cual se deba prescindir en determinadas situaciones o que este al libre albedríos del arte marcialista. Desde esta perspectiva de la constancia y permanencia encontramos una relación más entre la psicología y el karate do. Ambas características son fundamentales en la vida psíquica de todo ser humano y su presencia definen e influyen la totalidad de su vida. Es por ello que el énfasis que la práctica y la filosofía del karate tienen sobre el código Bushido es fundamental. Con ello contribuye en el caso de los niños y los jóvenes a la integración, conformación y consolidación de su carácter y personalidad. Dados los preceptos contenidos en el código Bushido, de momento puede decirse que favorece el conocimiento de la personalidad positiva o, desde el campo de la psicología clínica, saludable y madura. Tales preceptos pueden considerarse como un sistema de normas morales y sociales que determinan, guían, orientan y encausan al ser humano. De hecho, en nuestra actual sociedad, al igual que en la antigüedad, el sistema de valores morales y sociales son inherentes a la cultura y la civilización. Misma que según el psicoanálisis, de acuerdo a Sigmund Freud, se encuentran introyectadas en la psique y están contenidas en el superyo, el ideal del yo y él yo ideal. De esta manera, debemos tener conciencia de que la presencia del código Bushido en la práctica misma del karate, en el dojo y en la filosofía de esta arte marcial, permite su implementación y reforzamiento en los niños y en los jóvenes. Es por ello, que al menos en parte es válido el dicho de que el karate es formador del carácter de quien lo practica.
Ahora bien, no solo son niños y jóvenes quienes practican nuestra arte marcial, sino también los adultos jóvenes y personas de mayor edad. Reflexiones sobre el código Bushido en ellos, al menos en los adultos jóvenes puede pensarse que esto ya tienen un sistema
de valores conformados y que la presencia del código no lo puede modificar. Sin embargo, esto negaría la capacidad de cambio propia e inherente al ser humano; su mismo desarrollo y evolución no permite tal cuestionamiento. Es por ello que se debe considerar que el código Bushido presenta determinados preceptos que al ser incorporados en el adulto joven implican la modificación de su sistema de valores. Nadie que practique el karate do y niegue el código Bushido, desde nuestro punto de vista puede considerarse un “buen karateca”. A este le faltaría un aspecto importante en su formación como karateca, aún cuando fuese un excelente técnico y domine las katas y la técnica del karate do.
En especial, en el adulto, en quien ya tiene una forma de ser y difícilmente puede cambiar su carácter o personalidad, así nos lo hace saber la psicología, el código Bushido es importante. Si esta persona lo sigue, puede decirse que este ya posee una característica importante en él, que es el respeto. Cualidad que con el ejercicio del código Bushido indudablemente se reafirmara. Considerando las características de los grupos de practicantes del karate do, el respeto es fundamental. La heterogeneidad de los mismo implica la consideración si un adulto practica con un niño, un joven o un adulto joven y a la inversa. La importancia del respeto adquiere tal relevancia que incluso por eso el Benemérito de las Américas Don Benito Juárez dijo: “Entre los hombres como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. La trascendencia de esta cualidad radica en su efecto sobre la sociedad, pero también sobre cada uno de los hombres, sean estos de diversas edades o sexo. Por otra parte, si se careciera del mismo, probablemente los mismos interesados en el karate do y los familiares de estos no posibilitarían su practica. La falta de respeto engendraría rechazo hacia el sensei, los compañeros de practica y el mismo karate.
Valga mencionar al introducirnos propiamente al código Bushido, la consideración que hace Robert Linssen, en su texto “El Zen”, que dice: “…El dictador militar Yoromito y sus discípulos se adueñaron del poder (en Japón) en el siglo XIII. Se inspiraron en ciertos principios del Zen y dieron nacimiento a una escuela muy particular el Bushido. Se trata de una aplicación bastante paradójica y discutible del Zen en las <artes> de la guerra. De hecho el Bushido y la pretendida aplicación de los principios del Zen a las artes marciales no tiene nada que ver con el espíritu de las enseñanzas originales de Ch’an y del Zen. Indudablemente, se trata de una desviación que debería considerarse
como una traición que al mismo tiempo es muy sutil y muy hábil. Contrariamente a lo escrito por Th. Von Boaren, el Zen no predica la resignación ni la aceptación del orden establecido. Por otra parte es la esencia misma de la no violencia…” Si bien el código Bushido parece estar revestido de aspectos negativos e incluso matizados de crueldad, debemos considerar que el código Bushido ha evolucionado. Es factible que así se iniciara, después de todo convenía a los grandes señores feudales del Japón. Ese código les fue de tanta utilidad, que con el se aseguraban la lealtad y el apoyo incondicional de sus soldados y de los samurai. No debe olvidarse que la obediencia incluía hasta ofrecer la vida por su señor, no solo en la guerra sino también para a través de él pagar sus deudas de honor o las faltas cometidas por este. Si se considera al código Bushido en relación al karate do deben realizarse ciertas precisiones. En la cita del autor dice que la filosofía del Ch’an y del Zen tienen en su esencia la no violencia, lo cual el autor afirma no esta presente en las artes marciales. Sin embargo, tal apreciación es un error, ya que al menos el karate do es más que eso. Es el aprender y aprehender una técnica y una filosofía de la vida. Busca el dominio del arte de la defensa y del ataque pero no para ejercer la violencia. Pretende contar con el conocimiento un sistema de defensa y ataque para no resignarse a ser objeto de la violencia de los otros. Es por ello que en el karate do se predica “aprender a defenderse para no tener que pelear”, así, se dice: “tal vez, al observar el oponente, que se posee un sistema de defensa eficiente y eficaz para evitar los golpes, el adversario se desaliente de continuar atacando o bien, al experimentar la fuerza de la defensa, que incluso puede provocar dolor en el contrincante, sea el motivo para no continuar la agresión”. Desde este punto de vista, es una forma diferente de ejercer y estar a favor de la no violencia. Por otra parte, una de las premisas del karate do también dice, nuestra arte marcial es primero para la defensa, pero la misma defensa es ya un ataque. Así, reflexionado sobre esta postura del karate do es importante observar que esto conforma una filosofía y estilo de vida; el cual esta contenido en los preceptos del código Bushido. Esto es importante nuevamente para la psicología al conformar parte del sistema de normas y valores morales y sociales que orientan las fuerzas del ser humano. Cuando esto ocurre, cuando se inicia y persiste en la practica del karate, puede afirmarse que se proporciona algo que puede ser incorporado en la psique humana; el cual es indudable es incorporado a ese superyó, que censura y de manera
amplia determina la conducta de un individuo entre el placer y el deber, e incluso entre lo bueno y lo malo. Particularmente, en nuestra escuela, no se enseña el karate do para abusar de los demás o para estimular la agresividad sin control; lo cual no contradice el favorecer y permitir que el karateca tenga los elementos suficientes y bastos para competir en torneos y tener gran éxito en los mismos. El karate enseña el control sobre sí mismo, en donde el primer oponente a vencer es uno mismo con todos sus complejos, debilidades y virtudes. Para concluir, acerca de la no violencia, hay que recordar que Daruma Taichi aprendió de los animales sus técnicas de defensa y ataque, lo cual enseño a los monjes Shaolin; y con lo cual podrían preservar su vida ante los peligros que enfrentaban, pero al incorporarlo a la meditación y la practica del budismo, los ejercicios, el dominio de la técnica posibilitaron ir más allá de la defensa y el ataque; Permitió favorecer el ejercicio, el control, la relajación y la reflexión. Ejemplo de esto, es favorecido por la práctica del Tai Chi, pero no ajeno a nuestra escuela.
Toca ahora referirnos específicamente a los conceptos contenidos en el código Bushido y la filosofía del caballero budoka, que son: el honor, la lealtad (a uno mismo, a la familia, a la patria y a la escuela, aunque no necesariamente en ese orden), la fidelidad, el valor, el respeto a los superiores (al sensei, a los mayores, a la naturaleza, a todo ser vivo, etc.), la justicia, la cortesía, la tolerancia y la constancia. El esfuerzo que se requiere para adoptarlo, mantenerlo y practicarlo, nos refiere desde el punto de vista de la psicología a las habilidades, las normas, los valores, las aptitudes y las actitudes de todo ser humano. Los cuales desde la filosofía humanística son altamente valorados por nuestra sociedad. Su ejercicio refiere a la existencia de una personalidad con carácter y madurez personal. Situación que representa y lleva al hombre a tener un sentido de realidad y de adaptación social. El karate hace así de los hombres, personas confiables en quienes se puede confiar. La psicología clínica, educativa y social ha dado importancia a los valores y normas del se humano. Y los contenidos del código Bushido y la filosofía del caballero budoka son altamente estimados y requeridos en nuestra sociedad.

PSICOLOGIA Y PRACTICA DEL KARATE DO

Corresponde ahora observar la aplicación practica de la psicología en relación a la práctica y ejercicio de nuestra arte marcial.
Existe en el karate do diferentes puntos de concentración. Ejemplo de ellos son: los nudillos, correspondientes a los dedos índice y medio con los cuales se golpea en los tzuky y uraken; la “bola” del pie en mae geri, nami geri y mawashi geri; el codo; el talón del pie en kakato geri y ushiro geri; el borde exterior del pie (filo o canto del pie) en yoko geri y shoto geri; el canto interior y exterior de la mano en haito y shuto respectivamente; la rodilla; la muñeca de la mano en koken; y el talón de la mano en shotei. Todos ellos son puntos de concentración de la fuerza al golpear con manos, codos, rodillas y pies. Son puntos en los cuales desde la practica se afirma se concentra la energía y desde la psicología diriase se concentra la atención. Tal concentración de la atención es importante desde la psicología, ya que nuestra capacidad de conciencia es limitada. Según la semiología psiquiátrica de Beta y de Hendir Ey, solo cinco seis estímulos pueden ser captados por la conciencia, aunque nuestro comportamiento involucra a muchos más estímulos, los cuales tienen un efecto de excitación en los órganos de los sentidos pero no de manera consciente.
Dos aspectos fundamentales en el karate do como puntos de concentración se refieren a kia, la respiración y los puntos de equilibrio. El primero nos refiere a la concentración de la fuerza y a la ejecución adecuada de la respiración; esta última permite una mayor resistencia o una rápida recuperación durante los ejercicios o el combate. En cuanto a los puntos de equilibrio estos son fundamentales para evitar las caídas ante la ejecución de los golpes o movimientos con manos o pies; pero a la vez son de importancia para la realización de las posiciones e imprimir con su adecuada ejecución la fuerza a los golpes. Otra parte importante de los puntos de equilibrio se relacionan con la defensa y el ataque, ya que ello permite la realización de secuencias de golpes o la combinación rápida de ataque y defensa. Como se sabe, el Kia al ejecutarse se combina con la emisión de un grito al liberar la energía. Desde esta perspectiva puede observarse la importancia de la práctica de la concentración en el karate do, específicamente en los kumites. El grito favorece la desconcentración y el descontrol del adversario con lo cual se puede haber perdido el kumite. La concentración de la mirada en los ojos del
adversario, a la vez permite anticipar sus movimientos y en combate se dice: “en coacciones desde la mirada y la observación del adversario es el combate esta ganado o perdido"”
Otro aspecto donde se involucra la concentración, necesaria para focalizar un punto es la precisión para realizar los ataque y las defensa. Ejemplo la agudización de los sentidos, la velocidad de respuesta del cerebro y la visión periférica. La última se refiere al rango de visión lateral que tiene el ser humano. Su visión binocular es básicamente hacia el frente. Considerar dicha visión es fundamental ya que ello permite la percepción de un mayor número de estímulos. Estímulos que por la capacidad limitada de la conciencia para contenerlos no son concientizados, pero no por ello no son efectivos. Sigmund Freud aplica esto a las premoniciones oníricas cumplidas. Dicho autor concluye que el ser humano percibe mayores cantidades de estímulos desde el inconsciente y que son efectivos en las producciones psíquicas. Con respecto a las premoniciones oníricas cumplidas Sigmund Freud afirma que la velocidad de respuesta y de procesamiento del cerebro permite dar cuenta y sentido de dichos estímulos. La velocidad de respuesta, en este caso, para ejecutar un golpe de defensa o de ataque, se relaciona también con la automatización o semiautomatización alcanzada por la práctica del karate, mediante la continua y constante repetición de la técnica. Ahora bien, esto no explicaría del todo la certeza de la reacción del karateca cuando tiene cubiertos los ojos. ¿Cómo es posible ello? Existen dos posibles explicaciones si consideramos a la psicología. Una corresponde a la agudización de los sentidos ante la carencia de uno de ellos. Esto es más claro cuando observamos a los invidentes, los cuales suplen en gran medida la ausencia de la vista por la sensibilidad táctil y auditiva. Esta agudización sensorial es aquello que se incrementa y se favorecen la práctica del mushin. La segunda se relaciona con la práctica de la técnica. La defensa y el ataque siguen con frecuencia una lógica de causa y efecto o acción o reacción. Desde este punto de vista una persona concentrada en una acción desarrollara una reacción correcta y adecuada a la misma. En una de las practicas un sensei decía: “hay que dar movilidad al cuerpo y dejar que el movimiento fluya de modo natural al movimiento corporal”. Esto implica el practicar y ejercitar la capacidad de percepción y la coordinación visomotora gruesa y fina. En múltiples casos el karate es la coordinación entre la vista y los movimientos corporales, combinados con la velocidad de reacción.
La práctica cotidiana del karate implica un aprendizaje y un conocimiento. En el sexto kyu, cinta amarilla, se enfatiza en el conocimiento de los músculos y huesos, conocimientos básicos de anatomía y fisiología del cuerpo humano. En tanto que en el segundo kyu, cinta café, se aprenden las zonas débiles, vitales y peligrosas del cuerpo humano; de ellas se enumeran 41 zonas. Y a través de los diferentes grados, para aplicar las técnicas de defensa y ataque se proporciona el conocimiento del cuerpo y de sus diferentes partes. De igual manera se enseña al practicante sus diferentes puntos concentración y de equilibrio, la ubicación de cada uno de ellos; todo esto se conoce y se reafirma en cada uno de diferentes grados.. Dichos conocimientos, desde la psicología implican el conocimiento de sí mismo (el yo físico, según los teóricos del autoconcepto). Con ello se cumple en parte el enunciado socrático de “conócete a ti mismo”. Tal autoconocimiento permite que el hombre sepa sus potencialidades y limitaciones. Conocimiento vital en el karate, a fin de que el practicante aquello de lo que puede ser capaz de realizar y de los recursos con que cuenta en su desempeño como karatedoca. Ahora bien, dicho autoconocimiento es importante no solo desde el punto de vista físico, sino a nivel de su personalidad también. Cuando el hombre se conoce a sí mismo tiene la posibilidad de superarse a sí mismo. Punto fundamental de las enseñanzas del karate en Seis Shin Kan. Así, por ejemplo, tenemos: 1) Una persona débil o quizás una mujer enfrentando a un hombre, al conocer su fuerza y aplicar el principio de las palancas, puede incrementar su eficacia en la defensa y el ataque, para lograr controlar a su oponente. 2) Aún en igual física, quien vence a su oponente no es quien mayor resistencia o fortaleza tenga, sino quien conoce mejor su cuerpo y el de su oponente, para golpear el el punto preciso. Es por ello que en el karate se puede decir que un combate puede acabarse con un solo golpe.
Para concluir este capitulo hay que retomar las enseñanzas en los diferentes grados de aspectos cualitativos relacionados con el mismo. Ejemplo de ello es el desarrollo de la historia del karate do y la introducción de conceptos como son el significado de la escuela, del escudo, de la importancia del karategui, el código bushido, el saludo, la diferencia de los grados y las tradiciones dentro de la práctica del karate. Todo esto permite la integración de un estilo de vida, con sus normas y valores propios y acordes a una sociedad en la cual vivimos. Esto favorece la enseñanza de conceptos como son: el honor, la disciplina, la constancia, la perseverancia, la superación, la humildad,
la autenticidad, el compañerismo, el respeto a los débiles, los seres vivos, a uno mismo, los mayores, etc., el compartir, la defensa de si mismo y los principios de convivencia y fraternidad humana y social.

EJERCICIOS PARA UNA CLASE DE ALUMNOS HETEROGENEOS

Saludo inicial
PROFESOR
ALUMNO
DOZO (Orden de alineación de alumnos frente a los profesores)
(Alumnos alineados por grado decreciente de derecha a izquierda)
(media vuelta de los profesores colocándose en zeiza y de espalda a los alumnos)
KIOSQUE (Orden de atención en posición mushubi dachi)
(Posición zeiza)
ZEIZA
SHOME NI REI (Saludo a la divinidad por aproximadamente 15 segundos)
(Posición zeiza)
(Posición zeiza)
(Dando media vuelta los profesores permanecen en zeiza)
(Se mantiene posición zeiza)
MOKTU (orden de cerrar los ojos y relajarse)
(Ojos cerrados y en relajación)
YAMA (Orden de abrir los ojos)
(Orden de abrir los ojos)
(Profesores responden saludo de los alumnos)
SENSEI NI REI o REINSHI NI REI (Saludo a los profesores)
(Profesores se ponen de pie)
KIRITSU (Alumnos se ponen de pie)
ASHIMEMAS (Orden de iniciar la clase)
ONEGAISMAS (Respuesta de los alumnos para iniciar la clase)
EJERCICIOS DE CALENTAMIENTO
SHINKOKYU (Respiración doble y sonora)
Movimientos de brazos
Giro de brazos extendidos
Giro cortos de brazos extendidos lateralmente
Giro de muñecas
Con palmas extendidas y abiertas
Con puños cerrados
Movimientos de muñecas “como si se volara”
Movimientos de manos (abriendo y cerrando)
Movimientos de cabeza con puños atrás
Yoko ni mukemasu (izquierda derecha)
Atama o mawashimasu (giro de izquierda a derecha y a la inversa)
Yoko ni makemasu (Izquierda derecha tocando hombro y oído)
Movimiento de arriba abajo
Movimientos circulares de hombros
Koshio mawashimasu (Movimientos circulares de cintura)
Hiza o mawashimasu (Movimientos circulares de rodillas)
Yamaga Mae
EJERCICIOS DE ELASTICIDAD
Abriendo compás de las piernas
Abdominal con codos al piso
Abdominal tocando con los dedos ambos pies
Abdominal en tres tiempos
Muelleando sobre una pierna doblada y la contraria estirada y a la inversa
Girando 90 grados muelleando sobre una pierna doblada y la contraria estirada y a la inversa
EJERCICIOS DE FUERZA Y COORDINACION
Siko dachi Sonkyo ( a la inversa)
Movimientos de piernas mientras se esta acostado boca arriba y apoyado en los codos
Nami geri desde siko dachi (izquierda, derecha y alternando)
Furi age (avanzando un paso)
Furi nage (avanzando un paso)
Combinación de ejercicios (desde la posición de musubi dachi a sonkyo, posición de lagartijas y kiritsu
MOVIMIENTOS BASICOS
En posición Sonkyo
Zuky
Gedan Barai
Shudan uchi uke
Shudan soto uke
Jodan age uke
En posición musubi dachi a sonkyo (al levantarse)
Mae geri
Nami geri
Mawashi geri
PARTE FUERTE DE LA CLASE
Caminando en zenkutzu dachi gedan barai uke, shudan uchi uke, shudan soto uke y jodan age uke
Caminando en siko dachi gedan barai uke, shudan uchi uke, shudan soto uke y jodan age uke
Caminando en zenkutzu dachi alternando pierna al frente y atrás mae geri, nami geri
Yoko tobi geri
Mae tobi geri
IPON KUMITE BASICO (Por parejas)
Defensa jodan age uke con yako zuki
Defensa shudan soto uke con yako zuki
Mae geri con ni jon zuki
YAKUTZU KUMITE
Kakato geri circular ante ataque con oi zuky (en parejas)
Caminando en zenkutzu dachi defensas gedan barai uke, shudan uchi uke, shudan soto uke y jodan age uke ante zuki a jodan, shudan y gedan
KATAS
HAITE (50)
SHINKOKYU
saludo FINAL
PROFESOR
ALUMNO
DOZO (Orden de alineación de alumnos frente a los profesores)
(Alumnos alineados por grado decreciente de derecha a izquierda)
(media vuelta de los profesores colocandose en zeiza y de
KIOSQUE (Orden de atención en posición mushubi dachi)
espalda a los alumnos)
(Posición zeiza)
ZEIZA
SHOME NI REI (Saludo a la divinidad por aproximadamente 15 segundos)
(Posición zeiza)
(Posición zeiza)
(Dando media vuelta los profesores permanecen en zeiza)
(Se mantiene posición zeiza)
MOKTU (orden de cerrar los ojos y relajarse)
(Ojos cerrados y en relajación)
YAMA (Orden de abrir los ojos)
(Orden de abrir los ojos)
(Profesores responden saludo de los alumnos)
SENSEI NI REI o REINSHI NI REI (Saludo a los profesores)
(Profesores se ponen de pie)
KIRITSU (Alumnos se ponen de pie)
ARIGATO GADAIMASTA (saludo de despedida)
ARIGATO GADAIMASTA (saludo de despedida)
DOMO ARIGATO (Gracias)
DOMO ARIGATO (Gracias)
KANSAE (fin de la clase)
DOMO ARIGATO (Gracias)

CONCLUSIÓN

Investigar y aplicar algunos de los conceptos de la psicología a la practica del karate ha permitido conjuntar dos intereses actuales.
La relación de ambas áreas es fundamental, ya que su relación es intima. Desde la filosofía, que sirve de marco referencial del karate do hasta la practica cotidiana de dicha arte marcial, este presente la psicología del ser humano. Tanto los antiguos como los modernos practicantes del karate han tenido conciencia de tal relación; motivo por el cual se insiste en la constancia en la practica y el hacer extensivos las enseñanzas del karate a la totalidad de la vida.
El karate es mucho más que una técnica de defensa y ataque o un ejercicio. El karate do debe ser una forma de vida, que permite el enfrentamiento de la misma con madurez, disciplina y éxito
No se debe olvidar, que aún los ejercicios más sencillos e insignificantes en el karate do, tienen una razón de ser, que es: el preparar al ser humano para vivir exitosamente la vida.
Por último, agregare que el karate es como un crisol en el cual se forja la mente y el cuerpo del hombre, de una manera positiva; lo cual le permite canalizar y controlar las fuerzas negativas hacia el bien del mismo karatedoca y de quienes lo rodean.

REFLEXION
Hacer una reflexión larga con respecto al karate do, después de la presente tesina, tal vez sería una redundancia. A través de ella se ha expuesto el significado que después de seis años ha adquirido el karate do en mi vida. Resumiendo tal significado debo decir. Que el karate es disciplina, fuerza, aprendizaje y vida. Es mente sana en cuerpo sano y conocimiento de uno mismo.
Fuerza para aprender y vivir. Disciplina para lograr aprender y vivir la vida. Aprendizaje de una técnica y un estilo de vida

BIBLIOGRAFÍA

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12. Freud, S. (1905) Obras completas: Tres ensayos de teoría sexual. (Jose Luis Etcheverry, trad.) Buenos Aires. Amorrortu. Vol. 7.
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16. Spitz, R.A. (1969). El primer año de vida del niño. (Manuel de la Escalera, trad. ) México. F.C.E. Biblioteca de psicología y psicoanálisis.

INDICE
PSICOLOGIA Y KARATE DO
INTRODUCCION
EL ZEN Y LA PSICOLOGIA
EL CODIGO BUSHIDO Y LA PSICOLOGIA
PSICOLOGIA Y PRACTICA DEL KARATE DO
EJERCICIOS PARA UNA CLASE DE ALUMNOS HETEROGENEOS
CONCLUCION
REFLEXION PERSONAL
BIBLIOGAFIA
SEISHIN KAN KARATE DO
TESINA
PSICOLOGÍA Y KARATE DO
QUE PRESENTA
ALEJANDRO FABELA ALQUICIRA
PARA OBTENER EL GRADO DE
SO DAN (CINTA NEGRA)
DICIEMBRE DE 1999