sábado, 4 de enero de 2020

HANNIBAL- ETIOLOGIA DINÁMICA

Con el presente teto doy satisfacción personal a un viejo análisis pospuesto desde hace tiempo. Incursionar el la etiología del canibalismo de Hannibal Lecter yaque nunca quede conforme con la cuarta versión fílmica. Espero la disfruten.


HANNIBAL

MTRO. PS. ALEJANDRO FABELA ALQUICIRA
E-mail: Jaliscoafa@yahoo.com.mx

Al buscar el origen de los acontecimientos que le ocurren al ser humano, suele partirse del paradigma en boga. Siendo en la actualidad el de CAUSA-EFECTO. Diferenciando en ello los sucesos acaecidos y calificados desde una perspectiva de lo “bueno” y lo “malo” o lo positivo y lo negativo. Pues es la tendencia del ser, una, en una primer clasificación de cualquier fenómeno, incluyendo los píquicos. Sin embargo, ello no considera la complejidad que representa la mente humana. Partiendo del mismo paradigma, se plantea que puede haber varias causas que provocan un mismo efecto o que una sola causa puede provocar diversos efectos. Implicando esto ya esa complejidad.
Tal vez por esto, cuando se trata de determinar el motivo del canibalismo de Hannibal Lecter, se piensa en la trama de la última versión cinematográfica de dicho personaje. Si comió a su hermana, aun sin saberlo, pues sus victimarios se lo ocultaron, se dijo que ello era el “trauma” que lo condujo a su canibalismo en la etapa adulta. Formula simple para explicar un hecho tan complejo. Pero a la vez reduccionista. Pues preguntaríamos, primeramente, ¿cómo supo que esto había ocurrido en el pasado, que no se le comunico? Siendo niño ¿alguien le dijo lo que había hecho o lo ignoro hasta su etapa adulta? Al parecer lo único cierto es que sabía que su pequeña hermana había desaparecido, pero no el motivo de su desaparición. Por ello debió haber llorado a la hermana por su ausencia, no porque hubiese sido devorada. También es claro que, a pesar de su probable tristeza, “el hambre pudo más que el dolor y comió”, de lo que sus victimarios le dieron. ¿Disfruto de la comida que le proporcionaron sin saber que contenía? Hasta parecía haberse olvidado de su pequeña hermanita. Observando el film, sin que se diera la versión del canibalismo; incluso, se podría haber supuesto esto, por la trama fílmica y la visión que se da de los victimarios.  ¿Como es qué, a pesar de la desaparición de su hermana, Hannibal pudo comer? ¿Era mayor su hambre, que por un momento dejo de llorar a la hermana, mientras comía? Ambos fenómenos no imposibles en la persona que sufre. De esta manera, saciada el hambre y pudo volver a llorar y buscar de nuevo a la hermana. No sabemos esto, pues ya no se muestra en la película. Otras preguntas que emergen son: ¿Hay rastros de ese canibalismo en la infancia o en la adolescencia de nuestro personaje? ¿Cuándo supo que había comido a su propia hermana, cuando supo que sus captores la asesinaron y la comieron? ¿Por qué a él le fue respetada la vida? ¿Acaso por ser “menor de edad” y “mujer” se consideró que era más ideal para ser devorada? ¿Acaso dijeron, que por ser pequeña era “más tiernita” y por lo tanto más comestible? ¿Cómo a partir de dicho hecho canibalístico, se determina el canibalismo básico, de comer el cerebro, más específicamente, ciertas partes del cerebro en la etapa adulta? ¿Qué es lo que genera el determinismo para comer el cerebro y no todo el cuerpo humano? El dramatismo de dicha versión, hace susceptible de apegarse a dicha explicación ¿Pero qué realidad podría tener como determinante del canibalismo de Lecter?
Por otra parte, inicialmente hay que observar la diferencia de como secuestra al empleado del Departamento de Justicia de Estados Unidos de Norteamérica, Paul Krendler[1], en el film Hannibal. Teniéndolo semi-inconsciente, con el uso de alguna droga, pero indefenso. Amarrado y sentado a la mesa, con la craneotomía en la parte superior del casco del cráneo. El cual pudo quitar sin problema para destapar la bóveda craneana y exponer la parte superior del cerebro. Actividad realizada con maestría, dada su profesión médica. Mismo del cual realiza cortes finos de la masa encefálica, para colocarlo en el plato de su víctima. Eran finos filetes de su cerebro. Acto seguido, corta trozos pequeños, aderezados con otras hierbas, que da de comer a su prisionero. Cuando realiza esto, le comunica a la agente Claris, que el sujeto no sufre dolor y no tiene clara consciencia de lo que hace. Como médico que es, sabe, donde cortar para no provocar dolor o daño que incapacite a la víctima de manera total. No había hemorragias a pesar de haber manipulado las membranas cerebrales. Si bien el Doctor Lecter tiene un libro de cocina para preparar platillos sofisticados, él no come nada del platillo preparado. Solo en un comentario a la película[2], se afirma que en el avión en que escapa, al final de la película, lleva un paquete, del cual come y que son restos del cerebro del empleado del gobierno. Sólo por los antecedentes, que se ven en la saga uno, “El silencio de los inocentes”, se sabe que practicaba el canibalismo. Además, cuando se fuga de su prisión, se dice que arranca el rostro del policía a quien agrede y devora sus labios y mejillas. Indudable que es un sádico perverso, pero hasta el momento verificados solo hay dos actos antropofágicos.
El tercer acto canibalistico, del cual no supo, se da cuando come de lo que sus captores preparan con su hermana, durante la segunda guerra mundial. Él come del platillo preparado, pero sin saberlo, que fue preparado con su hermana. Al parecer tiempo después y de manera posterior, es como se entera de lo que lo obligaron, de manera engañada, ha a hacer[3]. Una cuarta escena, donde se evidencia el canibalismo se da cuando atrapa a uno de sus victimarios de la segunda guerra mundial. Lo hiere y lo inmoviliza. Procediendo, inclinado sobre dicho sujeto, a matarlo y devorarlo vivo. Por la escena no es posible saber qué fue primero, pues solo se oyen gritos de la víctima, pero no se observa si grita porque lo están matando o lo están devorando. Ahora bien, la impresión que esta provoca puede ser de importancia. la escena es muy grotesca, sobretodo sí se le compara con la escena de la película Hannibal. Cuando era joven, solo le dice a su protectora, que no vea, que se vaya y cierre la puerta, pues está dispuesto a devorar a su víctima. Seguramente a mordidas, pues no hay la sofisticación de un cocinero en esa escena. ¿Acaso tal sofisticación como chef se da con el paso del tiempo? Y en todo caso ¿Por qué y cómo, se desarrolla dicha sofisticación culinaria? De esta manera, me parece que hay mucha diferencia entre el Hannibal joven y el viejo. ¿Qué significaría tal diferenciación en su conducta? ¿Acaso de joven era más salvaje que de viejo? ¿Y el viejo se sofistico en su evolución caníbal? Existe una quinta escena donde se hace referencia al canibalismo del Dr. Lecter. Al inicio del film Dragón rojo, se le ve comiendo con un grupo de amigos, después de escuchar un concierto de música clásica. Todos degustan un delicio platillo preparado por Hannibal. Y ante la pregunta de una de las comensales, solo le dice que no puede darle los ingredientes, porque entonces no le agradaría. Se hace alusión a que es una lástima que uno de los músicos no haya sido localizado aún. Suponiéndose que lo que los comensales invitados comen es a dicho sujeto desaparecido. Solo se explicita esto, pero no hay mayor aclaración. Posteriormente, hablando con el detective del FBI, Will Graham, que sigue su pista, como asesino serial y caníbal que los han supuesto, este descubre que su asesino es el Dr. Lecter, quien hiere al detective en el hígado con un cuchillo. Descubriéndose de que él es, el tan buscado asesino y caníbal. Amenazando con que no solo lo matara y devorara sus vísceras, en especial su corazón. Con esto nuevamente se explicita que él come carne humana, siendo su predilección las vísceras como: el hígado, el cerebro, el corazón, etcétera. Pero en dichas escenas no se puede observar que Hannibal en realidad coma. Solo esta verbalizada la practica caníbal. En cambio, los invitados si comen las viandas preparadas, mientras Lecter sonríe de que el si sabe lo que sus invitados comen. ¿Por qué el no come junto con ellos? ¿Esa degustación de partes humanas din conocimiento se puede calificar canibalismo? Pero lo que si es seguro que no se puede decir es que es una práctica antropofágica voluntaria y con consciencia personal. Detenido el doctor y publicado en los diarios que era caníbal y que daba de comer a sus invitados restos humanos, ¿Qué paso con dichos comensales? ¿Alguno de ellos continuos con su canibalismo, ahora hecho consciente?
Es pertinente una observación más. Considerando la manera en que se inicia en el canibalismo de Hannibal Lecter, parece totalmente descontextualizada, la trama de la cuarta película con las otras tres. En estos últimos tres films, no parece haber conexión con la cuarta, que haga sospechar o suponer, la manera en que se gesta ese canibalismo. Toda explicación de la antropofagía se circunscribe solo a la cuarta parte de la saga. Pero no basta este argumento para desechar tal explicación. Pues tal como lo demuestran los análisis de enfermos mentales, neuróticos, así ocurre en la vida de ellos. El síntoma o la conducta actual, parece totalmente descontextualizada. Los datos intermedios entre dicho comportamiento y su etiología son reprimidos y olvidados. No habiendo conexión entre ellos de manera manifiesta, aunque si dentro del pensamiento latente. Señalamos neuróticos, porque sería de importancia la diferenciación diagnóstica. Se ha dicho que es un verdadero antisocial, Hannibal Lecter, o un psicótico. Pero clínicamente no hay coincidencia con tales diagnósticos. Tentativamente es solo un neurótico obsesivo muy agresivo y perverso.
Iniciemos el análisis por el psicótico, comparándolo con un caso, ocurrido en la ciudad de México. El “caníbal de la Guerrero” se decía que era la versión mexicana de Hannibal Lecter. Lo cual de manera personal negaba como tal. En psicopatología, es claro que aquellos homicidios e incluso actos canibalisticos de los pacientes psicóticos son espectaculares, grotescos y salvajes. Se negaba dicha analogía porque se decía, que igual que Hannibal Lecter, era un paciente con cultura, pues se decía poeta. Pero bastaba leer dichos poemas elaborados por el caníbal de la Guerrero, para ver la diferencia de cultura y calidad del escrito entre ambos personajes. De hecho, psicopatológicamente, la pésima calidad de los mismos, hacían pensar más en trastornos de pensamientos, pero no en verdadera poesía. Si bien se le considero caníbal, porque en su casa se encontraron restos humanos descuartizados. Algunos en el refrigerador o en cacerolas en la estufa, que implicaban que habían sido cocinados. Además, los restos humanos parece que presentaban características de que habían sido mordisqueados por un ser humano.
Otro caso son el caníbal de Ecatepec y su esposa. Los cuales descuartizaban a mujeres, tirando partes de sus cuerpos a la basura. Cuando hacían estos fueron detectados, denunciados y encarcelados. Al parecer otras partes de los cuerpos fueron usados para preparar tamales o pozole, que vendían a sus clientes. Si bien de esta manera comían carne humana, ¿se debe considerar que eran caníbales aquellos que los consumieron sin saberlo? Después de todo, cuando lo supieron, hasta la digestión ya había pasado. Lo mismo ocurrió al niño Hannibal Lecter. Volviendo a esos comensales que podía haber ocurrido cuando supieron lo que habían comido. Seguramente deberían haber presentado náuseas y vomito al darse cuenta de lo que habían degustado. Pero la práctica canibalistica no siguió ni se gestó. Entonces ¿por qué en Hannibal Lecter si se prosiguió, aunque el no supo que había comido a su hermana? Seguramente porque era un perverso. Pero, en el niño no se observan dichas características. Por el contrario, era amoroso y cuidadoso con su pequeña hermana. ¿Qué paso que en él se desarrolla la antropofagía? ¿Acaso solo fue por odio y venganza? Esto podría explicar el motivo de la aparente latencia del canibalismo durante la infancia y la adolescencia. Época en la que solo se prepara para lo que hará de joven. En tanto que el canibalismo que se desencadena cuando localiza a sus viejos victimarios. Un caso más, ocurrido en el Estado de México, y verificado en un reclusorio, se relaciona con un paciente psicótico, quien es detectado con sangre en la boca. Al obligarlo a abrirla, se dan cuenta que se arrancó los testículos y es lo que tenía en la boca. ¿Un acto de antropofagía? Queda en duda porque no deglutió los testículos, solo los coloco en su boca. Diferente de otro caso en el cual no solo cortaba sus dedos con los dientes, sino se los tragaba. Otro caso más, corresponde al “Canibal de Tecamac”. Sin embargo, por lo referido en las noticias, no hay evidencia de la práctica canibalistica con su esposa a hijas, a las cuales asesino y quemo en su casa. Pero no hay señales que indiquen que consumió carne humana de sus familiares asesinados. ¿acaso solo se supone que las quemaba o más bien que las cocinaba, pera después comerlas? Especulación de los medios de comunicación que cubrieron la noticia es indudable, pero veracidad de los hechos no.
Si Hannibal desconocía el hecho de que había comido a su hermana, también debemos suponer que no había gusto por la carne humana. En plena guerra mundial, las carencias de alimento en el frente Oriental son referidas. A fin de que los alemanes no contaran con comida para su alimentación, en retirada los rusos, quemaban todo lo que pudiera ser útil o comestible a los enemigos. Sin duda la hambruna se intensifico. Por ellos los victimarios de la hermana de Hannibal deciden comerse a la menor. Habían traspuestos los límites de su humanidad y no les importo comerse a una niña. Conociéndolos ahora, por el relato fílmico, sin lugar a dudas se puede inferir que no era su primera víctima. Seguramente hubo otras más. En ellos su maldad es más evidente, después de todo, al finalizar la guerra sus actividades son ilícitas, viviendo al margen de la Ley. En tanto que Hannibal es enviado a un asilo de niños rusos y huérfanos como resultado de la misma guerra. En dicho lugar es un rebelde y agresivo niño, que requirió de castigos para ser sometido. A pesar de ello logra estudiar hasta el nivel escolar que el asilo le proporciona. Posteriormente se dedica al a medicina con buen éxito; incursionando por último en la psiquiatría. Desconociéndose de joven la motivación para elegir dicha profesión. Aún en la etapa adulta, ya viejo, no hay opciones de que se inclinara por tal profesión, a fin de buscar el propio conocimiento. Más bien, su tendencia es, conocer  la mente humana, para facilitar la manipulación de la misma. Logrando de esta manera lo que hace en la prisión, cuando es entrevistado por la agente Clarise. La presiona para tener información acerca de ella. Logrando, además, que uno de sus compañeros de prisión, “un loco” se tragara su propia lengua, provocándose así la muerte. ¿Este es un acto de antropofagía en un compañero de prisión? Obligado aquí, es retomarlos caníbales de los Andes. Ellos cayeron, al fallar el avión en que volaban, en un lugar inaccesible de la cordillera de los Andes en Perú. Después de cierto tiempo y bajo las penurias que vivieron, varios de ellos deciden comer carne humana, de sus compañeros muertos. Acto que discutieron entre ellos sin llegar a un acuerdo total. Por eso no todos probaron la carne humana. Los que decidieron comer carne humana, lo justificaron por su intenso deseo de sobrevivencia. Sin embargo, otros sobrevivientes no se decidieron a la práctica canibalística y también vivieron. Al parecer ellos hacen cortes de músculos y piel humana de la espalda, probablemente de glúteos y piernas. Más una vez salvados, se suponen que no continuaron la practica canibalística, pues se supone que ya no había la motivación para ello. O simplemente ¿fueron olvidados y nadie pregunto más de ellos? También hay que pregunta ¿si hay diferencia entre que se elija comer carne humana, músculos o piel u órganos específicos, como el hígado, el cerebro o el corazón, como se decía entre los pueblos prehispánicos del México antiguo? Específicamente, los pueblos prehispánicos, si valoraban el corazón porque era el que contenía el valor y la fuerza del guerrero sacrificado. Órgano que los españoles afirmaban lo comían los indígenas. Mientras que dichos indígenas consideraban que la posesión de los mismos era la apropiación de los caracteres del propietario de dicho órgano.
El siguiente diagnóstico a analizar corresponde al antisocial, pero primero hay que cuestionar ¿Cuál es la relación entre personalidad antisocial, comportamiento antisocial del adulto y canibalismo? Fácilmente se podría relacionar, que sería un comportamiento antisocial del adulto, ya que va de acuerdo con una práctica contra las “buenas costumbres” de nuestra actual sociedad. Con tal acto se trasgrede las normas y límites establecidos en nuestra actual cultura. ¿Pero que ello refiere a una personalidad antisocial? El DSM, no lo evidencia de esa manera. Por lo cual podemos suponer que no es un criterio diagnóstico básico. De hecho, no se menciona dicha opción, para el diagnóstico de la personalidad antisocial. Otra conducta más, exhibida en las películas sobre el doctor Lecter, correspondería a su aprendizaje del arte culinario. Capacitación qué por supuesto lleva tiempo, tolerancia a la demora y control de sí mismo. La misma preparación de un platillo “sofisticado”, tiene un “modus operandis” que refieren a las características de personalidad mencionadas. Las cuales no corresponden con una personalidad antisocial y que en el DSM y en el CIES-10 no las contempla. Aunque en este último texto se le denomina Trastorno disocial de la personalidad. Esto sin profundizar más en las demás características exhibidas por el Doctor Lecter y que en otro documento se ha cuestionado[4].
Desde una perspectiva diferente, el psicoanálisis planea que dinámicamente el devorar a otro ser humano, es una forma de identificación. De incorporación de sus características personales, no solo de imitarlas, adoptarlas o copiarlas. Es a la vez un proceso de introyección lo que favorecería dinámicamente el acto de comer a otro ser humano. ¿Cuál sería uno de los motivos manifiestos de dicho acto de introyección e identificación? Probablemente el mismo de los pueblos antiguos, la incorporación de las características del devorado. En ello no habría la motivación de la alimentación. Encontrar o consumir los nutrientes que a los sujetos hagan falta[5]. Analizando las películas del personaje Hannibal Lecter, no hay paralelo con sus posibles motivaciones para su práctica canibalística. No es la necesidad de alimentarse, pero tampoco de la introyección-identificación o de odio, o de venganza. Tampoco puedo saber, si acaricio el deseo, Hannibal, de llegar un día a devorar a sus víctimarios, después de todo no tenía confirmado que su hermana hubiese sido devorada. O ¿es que acaso que ese deseo emerge cuando ya sabe que su hermana fue víctima del canibalismo de sus victimarios? De ser esta última opción, ¿su deseo caníbal fue emergente y preexistía en su personalidad? ¿Si preexistía, es independiente de que la hermana haya sido víctima de canibalismo? ¿O acaso sería el único indicio de sus prácticas canibalísticas en la infancia y en la adolescencia? Es un hecho significativo, qué por su aislamiento en la trama personal del personaje, no parece relacionarse con nada, ni clínica ni dinámicamente. Parece un evento totalmente aislado, sin opción de interpretación, pero al parecer con claridad. Es ese mismo aislamiento que lo descontextualiza y le resta importancia hasta hacerse casi invisible. ¿Por intervención del desplazamiento, la elaboración secundaria o la presencia de mecanismos defensivos de anulación y aislamiento? Además, es por eso relevante que se hace relevante la pregunta siguiente: ¿Entonces, porque en la trama fílmica se descubre tan “burda y brutalmente” ese “deseo canibalístico”? Nuevamente ¿por odio o por venganza? Pero si esta fuera la motivación, se posibilitaría tal sofisticación en la personalidad de Hannibal Lecter, para hacerlo doctor psiquíatra, cocinero sofisticado, poeta, literato y “antropólogo literario[6]”.


[1] Interpretado por el actor Ray Liotta
[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Hannibal_(pel%C3%ADcula) (Recuperado en Internete, el 17/11/19).
[3] El comienzo del Mal.
[5] Nota sobre el canibalismo en Blogger personal
[6] Es interesante el análisis que hace de la iconografía de las representaciones y escritos sobre la muerte de Judas Iscariote, en su presentación ante académicos italianos, a fin d competir por el puesto disponible en el museo, en el film de Hannibal. Misma película donde demuestra su brutalidad y falta de empatía hacia los seres humanos, cuando mata al comendatore Francesco Piazza NOMBRE y al sujeto que degolla en la iglesia cuando tratan de capturarlo y secuestrarlo.

jueves, 12 de diciembre de 2019

DOS INDÍGENAS

Interesante . Creo que vamos por buen camino. Un dibujo más para este mes de Diciembre de 2019. El más reciente ensayo que realice a lápiz. dedicado a los amigos del Face book y esta página.

DOS INDÍGENAS
TÉCNICA: Lápiz de grafito y papel Gilbert
24.7cm. X 38.1cm.
FECHA: Diciembre 02, 2019
AUTOR. Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira




sábado, 7 de diciembre de 2019

COMPLEMENTO AL DIAGNOSTICO DE LA PERSONALIDAD NARCISITA

El presente documento tiene un doble propósito: cumplir con una publicación mensual más, correspondiente al mes de Diciembre de 2019. Así mismo complementar el análisis de la personalidad narcisista en los reclusorios del Estado de México. Ya publicado en este Bogger en la dirección siguiente: https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6736471220288410763#editor/target=post;postID=8793446815916740250;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=68;src=postname


COMPLEMENTO AL DIAGNOSTICO DE LA PERSONALIDAD NARCISITA

Seguramente, ver a uno de los personajes de la película “Quadrofenia”, sería posible pensar en el trastorno de personalidad narcisista. Un sujeto delgado, rubio, corre en su motoneta, de la época de los sesenta, por las calles o carreteras de Inglaterra, específicamente en la ciudad de Londres. Cuando llega a los centros de música, de la juventud londinense,, es centro de atención. Su tez y cabellos rubios lo distinguen entre la muchedumbre. De igual manera su motoneta es reconocida por todos y centro de atención de otros jóvenes. De color blanco y con múltiples espejos retrovisores, se distingue entre todas las motonetas. En cuanto al baile, también se distingue al enseñar diversos pasos coreográficos. Con ello también llamaba la atención, logrando que los asistentes al evento musical, hagan círculo en  torno a él. Es de los personajes más activos, cuando se desencadenan riñas callejeras. Cuando es detenido por la policía y presentado en el estrado, luce su personalidad ante todos, reclamando ante los jueces, policías y jóvenes detenidos, por lo cual obtiene constantes ovaciones. Cuando hay que pagar la multa, muestra ante todos, un fajo de billetes, pagando dicha multa para que sean liberados. Prodigo y dispendioso en gastos económicos. Con ello un verdadero “icono” de la exhibición y el despilfarro, ¿cómo no pensar en la presencia de un trastorno narcisista de la personalidad?
Son  características permanentes en el sujeto, a largo plazo y reconocibles con facilidad. Por ellos se hace sinónimo de narcisismo el exhibicionismo. ¿Pero esto es válido en la clínica? Abordar los diferentes cuadros clínicos implica ese narcisismo. Está presente en el obsesivo, en el histérico, en el psicótico, incluso en los “normales”. Pero ¿cuándo lo consideramos “anormal” o patológico? El DSM-V[1], plantea que esto es, cuando ese  narcisismo provoca malestar social y funcional, claramente significativo.
En un caso presentado anteriormente debemos analizar ese “malestar significativo” y si está presente. El sujeto se para frente al salón de clases de su profesora; y en cuanto ella lo observa trata de imitar los movimientos de un chango. Pero nadie reporta que esto provoque molestias en el sujeto. Ni siquiera se puede observar en el relato de dicha experiencia, que haya malestar en la profesora. ¿Tal vez hasta haya complacencia? La molestia más bien parecía de la psicóloga que reportaba el suceso con la profesora. Esta preguntaba ¿cómo se trabajaba dicho caso? A los cual se le respondía ¿Si ella sabía trabajar a los exhibicionistas? Contestando que no, se le estimulaba para canalizar el caso a otro psicólogo. ¿Por qué se inquiría en el exhibicionismo? Porque eso parecía, un acto exhibicionista. Su imitación de los changos, era el equivalente de la clásica conducta del exhibicionista de abrir su abrigo y mostrar su cuerpo desnudo y con una erección en su pene. En la profesora no le provocaba espanto, horror o sorpresa, sino risa. Días antes, dicho mismo sujeto le había hecho una propuesta indecorosa, para que ella lo aceptara como hombre. A lo que esta respondió, no poder acceder pues era casada. El sujeto, una persona privada de su libertad, por su participación en un hecho delictivo, ¿Qué le podía importar si era casada o no? La negativa correcta podía haber sido, que ello no era posible, pues era trabajadora de la institución, en la cual relaciones de pareja entre ellos están prohibidas. Sin haber necesidad de comentar su estado civil. Esto implicaba que había habido una relación contratranferencial por parte de la profesora. ¿Pero en relación al narcisismo del sujeto? No se puede suponer que esto le provocara malestar significativo alguno. Sin embargo, su narcisismo estaba presente y activo. Y no justifica el diagnóstico de personalidad narcisista. En los obsesivos, también está presente el narcisismo, al menos por su “presumir” de sus conocimientos. A lo cual algunos autores[2] pueden señalar, como un narcisismo intelectual. En otros, los que se “presume” es el cuerpo, como en los histéricos, fisicoculturistas, homosexuales y muchas mujeres, quienes usan ropa provocativa (minifaldas, escotes amplios, ropa entallada, etcétera), por lo cual se habla de un narcisismo corporal. Pero al referirnos al psicótico, se menciona que en ellos hay una regresión profunda, dinámicamente, hasta la fase narcisista y omnipotente. Característica que explica el ensimismamiento de tales pacientes, donde incluso favorece su dejar de comer, poniendo con ello en riesgo su vida. Sin embargo en ellos no existe el “malestar significativo” en su vida, a pesar de que esta está en riesgo de muerte. Esto tampoco ha justificado el “etiquetamiento” de personalidad narcisista. Casos en los que evidentemente si está presente el carácter narcisista. Caso contrario es el de Dorian Grey[3], quien a pesar de ejercer sus narcisismo si presenta ese malestar. Se siente por poco tiempo culpable por la muerte de su amigo Basile. O se ve obligado a tapar con una tela el cuadro en el cual se reflejaba su avejentamiento y las marcas de su maldad, porque la visión del cuadro le resultaba intolerable. El histérico, goza del uso del cuerpo en su, lo cual es expresión de su narcisismo, pero no siempre le provoca “malestar significativo”. Situación similar en los artistas de televisión, radio o cinematografía. Carácter narcisista presente en dirigentes políticos, pero que tampoco exhiben malestar alguno por dicha forma de ser.
Más, volviendo al análisis inicial, hay que complementar el conocimiento del personaje rubio de la película “Quadrofenia”. En el fin de esta, se observa a dicho sujeto trabajando como botones de un hotel de Londres. Uniformado espera que le indiquen que maletas cargar y no protesta cuando uno de los ricos inquilinos del hotel lo reprende. Otro de los personajes jóvenes de la película que lo idealizaba por sus actitudes en los centros de música y en los disturbios de la película, se muestra decepcionado al descubrir su verdadera forma de ser. Por ello toma la motoneta tan preciada, la roba, y le despeña en un acantilado inglés. ¿Dónde había quedado la personalidad narcisista?



[1] DSM-V
[2] De momento no recuerdo sus nombres.
[3] https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6736471220288410763#editor/target=post;postID=8793446815916740250;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=49;src=postname

sábado, 9 de noviembre de 2019

EL TAMAL

Mi interés no solo son los temas de psicología, sino también temas antropológicos, por ello en esta ocasión he elaborado el presente escrito, sobre lo que considere una comida típica de México, pero al parecer por lo mismo intrascendente. pero Gracias a Fray Bernardino  de Sahagún, conocemos la importancia de esta vianda en la cultura mexicana. Espero les sea de su agrado el presente escrito.



EL TAMAL

Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira
Universidad autónoma de Querétaro (UAQ)
Maestría en Antropología e Historia
1991

El “made in…”, actualmente tan difundido en nuestra sociedad, corresponde al sello o marca distintiva que nos refiere a:
1.      El lugar de origen.
2.      A algo que consideramos característico de algún lugar.
Por ello, al encontraren el texto de Fray Bernardino de Sahagún, “Historia General de las Cosas de la Nueva España”, con la palabra TAMAL, se podría pensar en el origen de este y así asignárselo como un platillo asociado a la cultura mexicana. Esto es el motivo, que conduce al presente ensayo de manera inicial; ya que al avanzar en la lectura del texto, se puede observar, que la consideración de esta vianda, dentro de la cultura del México antiguo o prehispánico, trasciende a una simple concepción como un alimento, lo cual se intentará resaltar aquí.
En el análisis global, los primeros caracteres que sobresalen con relación al tamal son dos:
1.      La multiplicidad de nombres que se le asignan.
2.      Su presencia en los ritos y festividades de los mexicas.
Como consecuencia, emergen como preguntas ¿Por qué los mexicas designaban de diferentes maneras a un mismo alimento? ¿Cuáles son las diversas denominaciones que recibe el tamal? ¿En qué festividades se encuentran presentes esta vianda? Y ¿Qué ritos o características rituales coinciden en dicho platillo?
La cuestión más rápida de responder se relaciona con los diferentes nombres que recib el tamal. Encontrándose en los tres primeros libros del texto de Fray Bernardino de Sahagún, los siguientes:
1.      Atamalli
2.      Xocotamalli
3.      Nacatammalli
4.      Pan de ayuno
5.      Xocuichtlamatzoalli
6.      Quiltamalli
7.      Uauhquiltamalli
8.      Tzatzapaltamalli
9.      Tenextamalli
10.  Miauatamalli
11.  Yacacoltamalli
12.  Necutamalli
13.  Yacacollsoyo
14.  Exococolotlaoyo
15.  Chalchiuhtamalli
16.  Huauhquiltamalli
Como observación pertinente al enlistado anterior, hay que indicar el cuarto caso; ya que es un nombre asignado al tamal, pero que no corresponde a la denominación mexica, sino al parecer a la traducción que harían del náhuatl al español o al significado religioso de dicho alimento, durante la festividad el Xochilhuith en honor a Macuilxochitl (cinco flores). Por otra parte, en doce de los dieciséis, se presenta como terminación de ellos la palabra –tamalli; variando los mismo en su radical. Por último, hay que notar que en los casos 5, 13, y 14 del enlistado, hay casi una total variación en el nombre del tamal, estando ausente la terminación de -tamalli; lo cual crea la interrogación de ¿Por qué dicha variación?
Manteniendo el enlistado, puede iniciarse la respuesta a la pregunta que se refiere a la presencia del tamal  en algunas festividades. De esta manera se puede encontrar en las fistas siguientes:
1.      En el segundo mes, llamado Tlacaxipehualiztli, se celebraban dos festividades: una con igual nombre con que se denominaba el mes; y otra, conocida como la fiesta Ayacachpixolo, efectuada en “…postrero día…” de este mes, realizada en el templo Iopoco. En esta última festividad, el tamal recibía como nombre específico: Tzatzapaltamli.
2.      Durante el quinto mes, denominado Toxcatl, en el cual se hacían fiestas dedicadas a Tezcatlipoca, días conocidos también como Titlacauan, Táotl, Telpochtli o Tlamatzincatl.
3.      En el mes octavo, Uey Tecuilhuitl, se llevaban a cabo fiestas en honor a la diosa Xilonen. Mes en el cual “…daban tamales de muchas maneras; unos llamaban Tenextamalli, otros xocotamalli, otros miauatamalli, otros yacacoltamalli otros necutamalli, otros yacacollaoyo, otros exococolotlaoyo”.
4.      En el noveno mes, conocido como Tlaxochimaco, también se menciona el tamal en las fiestas que se realizaban en honor del dios Huitzilopoctli.
5.      Durante el décimo mes, denominado Xocotl Huetzi, se efectuaban dos diferentes ritos en los cuales se involucraba el tamal, al llevarse a cabo las fiestas del mes.
6.      En las fiestas del doceavo mes, , llamado Teotleco.
7.      Durante las festividades del treceavo mes, conocido como Tepéilhuitl, ; en el cual alternando con el catorceavo mes, Quecholli, se celebraba la fiesta llamada atamalqualiztli (que quiere decir ayuno) de pan y agua. En este mes también se honraba “…a los montes eminentes de la comarca…”, como una festividad diferente probablemente.
8.      En el mes catorceavo, conocido como quecholli, durante la fiesta atamalqualiztli, donde el tamalera llamado atamalli, en las fiestas dedicadas al dios Mixcoatl. Y durante el quinto día, así como en el sexto día llamado Zacapanquixos.
9.      En el quinceavo mes, llamado Panquetzaliztli, durante las fiestas que le corresponden.
10.  En las fiestas del décimo mes conocido como Atemoztli, que significa descendimiento del agua y que se dedica a los dioses Tlaloques; dioses imaginarios que referían a las fuerzas de la naturaleza.
11.  En el décimo octavo mes, denominado Izcalli, se celebraba la fiesta Motlaxquiantota, donde el tamal era llamado Exococolotlaoyo. En la fiesta dedicada al dios Xiuhtecutli (Dios del Fuego), el cual también era conocido como Ixcozaunqui, Cuezaltzin o Huehueteotl; festividad que se realizaba al terminar este mes, una vez al año y donde el tamalera denominado como Quiltamalli. Otra festividad en este mes era la  fiesta  Motlaxquian, donde al tamal se le llamaba Huauhquiltamalli o Chalchiahtamalli. Por último, a los diez días de este mes, se celebraba la fiesta Huauhquiltamaqualiztli en honor del dios Izcozauhqui; coincidiendo este festejo, aproximadamente, el ocho de enero de cada año, de acuerdo al calendario que regía al mundo europeo en la época de Fray Bernardino de Sahagún.
Por otra parte, existen otras festividades en las cuales el tamal se encontraba como ofrenda o alimento; pero que hasta la redacción del presente ensayo, no fue posible localizar, a que mes correspondían. Estas fiestas son:
12.  La fiesta Ixnextiua (que significa buscar ventura), que se efectuaba cada ocho años y se dedicaba a Huitzilopochtli; en las cuales el tamal era conocido como Xocotamalli y Nacaltamalli.
13.  La fiesta Xochilhuitl (que significa fiesta de las flores), en las que se honraba a Macuilxochitl oXochipilli, donde el tamal se denominaba “…pan de ayuno…”.
14.  En la fiesta a los dioses Cihuapipiltin, donde el tamal se nominaba como Xocuichtlamatzoalli.
Ahora bien, indicados los diferentes nombres que recibe el tamal y en que festividades se les menciona como una vianda que estaba presente, correspondería a responder ¿qué es el tamal? ¿Cómo se elaboraba? Preguntas que parecerían obvias, ya que dicho platillo es de consumo popular, aún en la actualidad de nuestro país. Pero, por ello mismo, es de interés responder a esas interrogantes. Como una manera de comparar si su elaboración era igual a la actual. Al respecto, Fray Bernardino de Sahagún detalla el tamal cuando habla “…de las comidas que usaban los señores…”. Al respecto cita:

“Comían también tamales de mucha maneras, unos de ellos son blancos y a manera de pella, hechos no del todo redondos, ni bien cuadrados, tienen en lo alto un caracol, que le pintan los frijoles con que están mezclados” (pág. 463).
“Otros tamales comían que son blancos y muy delicados, como digamos pan de bamba o a la guillena; otra manera de tamales comían blancos, pero tan delicados como los de arriba, algo más duros” (pág. 463).
“Otros tamales comían que son colorados, y tenían un caracol encima, hácense colorados, porque después de hecha la masa la tienen dos días al sol o al fuego, y la revuelven, y así se pone colorada” (pág. 463).
“Otros tamales comían simples u ordinarios, que no son muy blancos, sino medianos, y que tienen en lo alto un caracol como los de arriba dichos; otros tamales comían que no eran mezclados con cosa alguna” (pág. 463).
De la referencia anterior, se desprenden los caracteres que poseían, los tamales que elaboraban y consumían los mexicas. Así la primera de ellas correspondería a los ingredientes con que se elaboraban y que ahí se señala como la MASA; la cual podría pensarse que se hacía del MAÍZ. Cabe hacer mención que el uso de maíz para hacer tamales, fray Bernardino de Sahagún, solo lo explicita cuando se refiere a los tamales llamados “…pan de ayuno…”, que se ofrecían en la fiesta Xochipilli y aquellos que se hacía durante las fiestas a los dioses Tlaloques, en el décimo sexto mes llamado Atemoztli, donde menciona: “…tamales, que son como pastelejos… hechos de maíz… ” (pág. 50).
Continuando, al retomar que el autor decía “Comían tamales de muchas maneras” la pregunta obligada era ¿Cuáles eran esas “muchas maneras”? de la misma cita habría que destacar que una de esas maneras correspondería a aquellas con que se elaboraban o mezclaban. Así pueden enumerarse que había tamales mezclados con:
1.      “…de frijol…” (pág. 463).
2.      “…de pescado…” (pág. 463).
3.      “…de ranas…”
4.      “…de gallina…” (pág. 567).
5.      “…lo mezclaban con sal, cal y salitre…” (pág. 157).
6.      Sin los ingredientes anteriores mezclados, como en los tamales llamados Atamalli, los cuales comían ocho días antes, en ayuno, de las fiestas Atamalqualiztli.
7.      “…Hechos de bledo (actualmente se designa con el nombre de alegría a la planta y la semilla, y solo se utiliza para preparar una golosina popular…)” (pág. 39), como en el caso del Quiltamalli y los Usuhquiltamalli (pág. 93); aunque por el texto no es posble saber si en ambos casos se refiere al mismo ingrediente. Y por último, también se mencionan unos tamales hechos de “…hoja de bledos muy molida…”, que se elaboraba a los diez días  del décimo octavo mes llamado Izcalli (pág. 150). Y aquellos “…hecho de bledos o cenizos…” (pág. 104), como los llamados Tzatzapaltamali, que se fabricaban en las fiestas del postrero día del segundo mes llamado Tlalaxipehualiztli.
8.      Posteriormente, se indican los tamales: ”…hechos de semilla de bledos…” (pág. 129) y otros “…tamales de semilla…” (pág. 137); estos últimos elaborados para las festividades del doceavo mes, llamado Teotleco. Ahora bien, tales semillas no es posible saber si eran los mismos bledos a que se hace mención.
9.      Los últimos tamales a que se hace referencia son los de “dulce”, aunque no se indican que ingredientes se empleaban en su preparación.
Al analizar de las diferentes “maneras y géneros” de tamales, sobresale una característica más. Esta tiene que ver con el hecho de que el tamal, se sirve con otros alimentos muy variados como son: “…tortillas…” (pág. 103), “…otras comidas…” (pág. 110), “…camarones…, que se llaman Acociltin…” (pág. 151), gallinas y perros (pág. 85), saeta (pág. Pág. 41), que llamaban Xuchmitl (pág. 127) y caracol (463), que ponían encima del tamal, y chilmolli, tzacalli y ulli (pág. 41); maíz tostado, que llamaban izquitl (pág. 35), copal (pág.39), vino (pág. 89), maíz tostado que llamaban momochtli (pág. 103), mazamorra o cazuela hecha de gallina o carne de perro (pág. 138), “…una salsa de molli…” (pág. 142), “…tecomate… de cacaoatl” (pág. 148).
Con respecto a la forma de los tamales, fray Bernardino de Sahagún no lo esclarece completamente. Se refiere a estos de manera general como redondos (pág. 41, 50 y 463) o rollizos (pág. 144), pero a la vez indica “…no del todo redondos…” (pág. 41 y 463), “ni bien rollizos…” (pág. 41), “…ni bien cuadrados…” (pág. 463). Con lo cual, la forma del tamal, queda poco definida. Y en relación al tamaño, solo señala en una ocasión que estos eran “…chiquitos…” (pág. 148); pero es un tamaño que no se puede generalizar a todos los tamales. Por último, en cuanto al color, solo lo refiere como blancos y rojos (pág. 463).
Toca en este momento dar respuesta a una de las preguntas iniciales que implicaba: ¿Qué ritos o características rituales coinciden con el tamal? Cuestión que desde un punto de vista diferente, nos habla de la importancia de esta vianda en las festividades y en la vida del pueblo mexica. Para ello hay que retomar la cita siguiente:
“(Durante las festividades del Uey Tecuihuitl)… a la hora de comer, que era el mediodía, sentábasen otra vez ordenadamente, las niños y los niñas con sus padres y madres se sentaba; sentada la gente, los que habían de dar la comida ataban sus manteles a la cinta, según lo demandaba la disposición de aquel ejercicio; ataban los cabellos con una espaldana a manera de guirnalda porque no se les pusiesen delante de los ojos” (pág. 122).
“Cuando servían luego tomaban tamales a almantada (distribución por filas e hileras) y comenzaban desde los principios de la recién a dar tamales y daban a cada uno todos los tamales que podían tomar con una mano… Temextamalli… Xocotamalli… Miauatamalli… Yococoltamalli… Aecutamalli… Yacacollaoyo… Exococolotlaoyo…” (pág. 122).
“Los que servían tenían cuidado de los niños y niñas en especial y algunos de los servidores a sus amigos y parientes daban más tamales; nadie tomaba dos veces, y si alguno se atrevía a tomar dos veces dabanle de azotes con una espadaña torcida y tomabanle lo que había tomado y lo que le habían dado” (pág. 122).
A partir de la referencia indicada, hay que resaltar la severidad del castigo al romper con lo establecido para el consumo de los tamales; a lo cual hay que agregar que quien trasgredía lo establecido “…ibase sin nada…” (pág. 84). Por otra parte, hay que notar lo riguroso y el cuidado que se ponía en “…según lo mandaba la disposición de aquel ejercicio…”, con respecto a sentarse ordenadamente, atar la manta, tomar tamales solo una vez. Con respecto a lo último y en relación con otras festividades o ritos,  se observaba tanto cuidado que el uso de los tamales o su ofrecimiento era muy limitado. Así, “…hacían cinco tamales… pan de ayuno… esta era ofrenda de todo el pueblo” (pág. 41); o bien, durante la festividad de Xochilhuith, donde “los particulares que querían ofrecían en un plato de madera cinco tamales pequeños…”. Cabe destacar, en este caso  el que dichos particulares no estaban obligados a dar tales tamales, tal como lo dice “los particulares que querían…” (pág. 41). Durante el mes Izcalli, a los diez días del mismo “…daban a… a mozos y muchachas un tamal… Usuhquiltamalli…” (pág. 93). En tanto que en una festividad a los muertos, en el mes Quecholli, “…sobre los sepulcros de los muertos ponían también juntamente con las saetas y teas dos tamales”. Durante el mes Izcalli “…Toda la gente…también ofrecían al fuego cada uno en su casa  cinco Huauhquiltamalli, puestos en un plato, y también ofrecían sobre las sepulturas de los muertos, a donde estaban enterrados, a cada uno un tamal…” (pág. 154); con respecto a dichos tamales, -fray Bernardino de Sahagún también cita: “…y cuando los muchachos ofrecían la caza que traían, entraban así como iban ordenados y daban una vuelta en rededor del fuego y cuando pasaban cabe al fuego, estaban otros viejos que daban a cada uno de los muchachos un tamal…” (pág. 151). Por último, con respecto a los muertos ocurría lo siguiente: “…dos mujeres viejas… llamaban Teixamique… tenían…  una jícara con tamales y una salsa de molli en una escudilla, y en descendiendo  que los que habían muerto, llevábanlos a donde estaban aquellas viejas y ellas metían en la boca de uno de los muertos cuatro bocadillos…” (pág. 142).a esta característica, de un número determinado de tamales, en el ritual de las comidas, hay que agregar, el desconocimiento del motivo porque se fijaban límites en cuanto al número de tamales ofrecidos o empleados. Al menos el texto de fray Bernardino de Sahagún no permite conocer dichos motivos.
Fray Bernardino de Sahagún, nos muestra otro aspecto de la importancia del tamal en la vida de los mexicas, pero relacionado con las festividades religiosas; al respecto dice: “…tamales…, Chalchiuhttamalli… toda la gente, y en todas las casas se hacían estos tamales, y convidavanse unos a otros con ellos; a porfía trabajan cual por cual haría primero estos tamales; y la que primero los hacia iba luego a convidar con ellos a sus vecinos, para mostrar su mayor diligencia y su mayor urbanidad ” (pág. 151). Indudablemente, se le puede considerar como una actividad a través de la cual se mostraban las capacidades y habilidad de quien hacia dicha vianda; adquiriendo importancia en relación a las normas de “…urbanidad…” no por el simple hecho de convidar a los vecinos, sino por ser el primero en realizar tal convite. Continuando en esta línea de trabajo, el autor de la Historia General de las Cosas de la Nueva España, cita: “…tamales…Tzatzapaltamalli…principalmente hacían estos tamales los del barrio llamado Coatlan, y los ofrecían en el mismo cu, delante de la diosa Coatlicue…” (pág. 184). De esto puede desprenderse, que como en este caso habían ciertas clases de tamales que eran particulare de un barrio o lugar, , en tanto que otros eran elaborados por toda la población. Y con relación a la  “…urbanidad…”, en el texto se  refiere: “A algunos que estaban a la postre y no alcanzaban nada, los que se quedaban sin nada lloraban, y acuitabanse por no haber podido tomar nada, diciendo, en balde hemos venido acá, que no nos han dado nada…” (pág. 122).
Por otra parte, podría pensarse que las personas encargadas de la elaboración de los tamales eran las mujeres de las casas mexicas; más no son las únicas, ya que habían personas que se dedicaban a la venta o ha hacer dicho platillo. Al respecto, fray Bernardino de Sahagún menciona: “La que es oficial de hacer tamales o los compra para vender… la que es buen oficial hacelos bien hechos y sabrosos y limpios, y la que es mal oficial en esto, suele vender tamales mal hechos, sucios, desabridos y revueltos con otra semilla, y los que están podridos y hediondos por ser ya de muchos días, al fin tamales que no valen nada”. De lo cual se desprende, que el pueblo prehispánico hacia de la labor de vender o fabricar el tamal un oficio; el cual no era tomado en poca estima y sobre el cual se valoraba la capacidad del oficial.
La importancia del tamal dentro de las ofrendas ceremoniales se remarca al ser incluso un sustituto de otras ofrendas: al respecto hay que citar: “… (en las festividades del mes Tlacaxipehualiztli) y llevaban en las manos, en lugar de flores todo genero de tamales y tortillas; ….en lugar de sartales y guirnaldas…” (pág. 103).
Como señal de buen o mal agüero, el tamal también desempeñaba su papel dentro de las creencias populares, así por ejemplo se decía: “…cuando se cuecen los tamales en la olla, si algunos de pegan a la olla como la carne cuando se cuece y se pega a la olla, decían que el que comía tal tamal pegado, si era hombre, nunca tiraría en la guerra las flechas, y su mujer nunca pariría bien; y si era mujer, que nunca bien pariría, que se pegaría el niño adentro” (pág. 281).
El último aspecto significativo que se retomara, derivado de dicha cita final, radica en que en ella se hace una clara referencia al modo de cocer de los tamales, en una olla. Aspecto que no habiase señalado y solo se podía suponer.

Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira
Universidad autónoma de Querétaro (UAQ)
Maestría en Antropología e Historia
1991



APOYO Y SOSTÉN

Es un placer publicar este dibujo, por lo que representa solo ver la mano de una madre y de su pequeño hijo.representa la totalidad de la vida. Espero lo disfruten como yo lo disfrute al dibujarlo.

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TECNICA: Lápiz de de grafito en papel fabriano
29cm. X 41.7cm.
FECHA: Agosto 31, 2013
AUTOR. Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira