lunes, 16 de marzo de 2020

FANTASÍAS DE ENCARCELAMIENTO


Con el presente documento, doy forma a mi publicación del mes de Marzo de 2020. temática de interés no porque el fantaseador este en prisión, sino porque los seres humanos, ante su acontecer psíquico, pueden con frecuencia fantasear que si han sido recluidos o que merecen una reclusión en prisión. Espero que sea de utilidad para los lectores de este blogger.


FANTASÍA DE ENCARCELAMIENTO
Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira
Enero de 2020
CPRRS Ecatepec

Abordar esta temática, me cuestiona de la manera siguiente: ¿fantasía de encarcelamiento o fantasías en el encarcelamiento? Como respuesta a la primera, tal vez coincida con la comunicación de un interno en análisis. Afirma, que cuando era niño, como a los ocho años de edad, su padre lo llevaba a lo alto del cerro cercano al reclusorio de Ecatepec. Cerro falso, pues fue formado a lo largo de varios años y por acumulación de basura. El mismo funciono por muchos años como basurero municipal. Es por ello que internos con sentencias altas, vieron el crecimiento del mencionado cerro. De esta manera, los internos afirmaban que no era un cerro lo que crecía, sino que era un volcán[1]. Después de todo, por las noches veían como se desprendían nubes de gases sobre él. Ello les confirmaba que no era un cerro lo que crecía, sino un volcán. Para ellos, esos vapores eran fumarolas de la actividad del volcán en crecimiento. Pero en este caso, los gases se explicaban por aquellos que se deprenden de la basura en descomposición. Era el metano producto de la basura. Pero volviendo a la fantasía del niño, este afirmaba que el sentía gran curiosidad por saber que había dentro del reclusorio. ¿Qué hacían las personas que veía desde lo alto del cerro? ¿Qué ocurría dentro de los muros de la institución penitenciaría? Es por esto que se le preguntaba, ¿si acaso cometer el delito significaba, darse la oportunidad de entrar a la cárcel y comprobar lo que había? Esta sería, así la podemos denominar, más bien una fantasía de conocimiento/desconocimiento.
Pero ¿hay otras fantasías de encarcelamiento? Sí, así lo podemos inferir y de momento las llamaremos “fantasía de merecimiento… de su encarcelamiento”, por sus fantasías y deseos personales. O como los llamaba Sigmund Freud[2], delincuentes por sentimientos de culpa. Los segundos llegan a la reclusión, por la necesidad de un castigo, por sus “viejos deseos o fantasías”, con frecuencia hacia los progenitores. Pero con respecto a las primeras, son como los casos presentados por las pacientes con delirios sensitivos de relación de Kretschmer[3], como lo fue Helen Renner[4], en 1887. En los casos de estas mujeres, se daba el conflicto, entre sus deseos sexuales y su moral sexual, lo que marcaba el sentimiento de que las personas que los rodeaban, podían percibir dichos deseos y fantasías conscientes e inconscientes. BUSCAR CITAS ADECUADAS. O como en los casos de los masturbadores ( el paciente entrevistado Bruhn, Brenner[5]) de Kretschmer[6])
Desde una perspectiva diferente, Charles Odier (1961)[7], condensa algunos casos de interés en relación a las fantasías de encarcelación, sobre los cual dice:

-“Fantasías de encarcelación (pág. 241)”
-“Ya sea en un crimen imaginario o de manera real o simbólica, el que sueña despierto es puesto en prisión” (pág. 241).
-“Me veo en mi celda…completamente solo. Pero siento un alivio indecible. Es como una liberación total, absoluta. Ya no más preocupaciones ni más dificultades…se acabaron las responsabilidades. Ninguna necesidad más de <<sudar>> por mi mujer y por mi hijo. Llego el momento, al fin, de que se ocupen de mí…etcétera” (pág. 241). 
-“La fantasía de encarcelación no es un fenómeno raro. Su simbólica propia tiene dos aspectos” (pág. 241).
-“Desde luego la prisión es la seguridad absoluta. Suprime la lucha, los fracasos. Hace imposible las comparaciones. Notable contraste entre esta seguridad reencontrada en la irresponsabilidad total, y la inseguridad y la devaloración masiva, que acaba de provocar la pérdida del objeto” (pág. 241).
-“En segundo lugar, los cuidados materiales son asegurados solo si no se conoce la vida en reclusión, donde las carencias son enormes y es peligros vivir en la cárcel. Abuso sexual y violación. Y esta certeza (no la hay) hace pasable su insuficiencia. La prisión se hace el símbolo de la solicitud maternal (más bien de lugar para exculpar o pagar culpas, más relacionado con la Ley del padre). “que Elena se ocupe del pequeño todo lo que quiera…yo tengo mi carcelero (petición de amor homosexual o paterna). Además es muy amable. Comprende mi desgracia. Tiene atenciones particulares. Me hace favores…Formamos un par de buenos amigos (fantaseo con la homosexualidad y el sometimiento sexual de un hombre porotro hombre)… etcétera” (pág. 241)
-“El amable carcelero ha reparado el abandono de la malvada esposa” (pág.241).

La referencia a “…puesto en prisión…”, confirma que esa fantasía no se refiere a las de un preso, por lo cual es fácil cotejar que se relaciona con deseos o fantasía previas a una posible trasgresión, que ameritaría una reclusión o castigo. El pensamiento o el acto prohibido se da, entonces se le castiga o se autocastiga. ¿A qué fantasía o deseo se refiere? Es inevitable pensar en las fantasías de masturbación de Freud en su interpretación de los sueños (1900)[8] o tres ensayos de teoría sexual (1905)[9], solo que de manera invertida. En dichos sueños, la desfiguración hace que el sujeto en el sueño este rodeado de mucha gente. Cuando en el contenido latente significa que está solo. Lo cual es confirmado por Odier (1961), cuando señala que el sujeto está “…completamente solo…” lo que le provoca el “…siento un alivio indecible…” sentimiento que provoca el acto onanista al producir la eyaculación y decrementar la tensión generada por la excitación sexual. Pero ¿cuál sería el significado del “…Ya no más preocupaciones ni más dificultades…se acabaron las responsabilidades. Ninguna necesidad más de <<sudar>> por mi mujer y por mi hijo”? El significado sería doble. Por una parte, hay que tomar literal la “…no más preocupaciones…” por dificultades, responsabilidades y necesidades, en la vida, con relación al hijo y la mujer. Desde un punto de vista lógico, así sería. Pero es extraño el señalamiento del “…<<sudar>> por mi mujer y por mi hijo…”. Si se le traduce a lo consciente, se entendería las necesidades y requerimientos de la manutención y convivencia con dos seres humanos, que generan dificultades, responsabilidades, necesidades y estrés. Pero si se piensa que ello puede ser imaginarizado o simbolizado, las palabras pueden adquirir un significado diferente[10]. El “…<<sudar>>…” puede ser relacionado con la excitación sexual por la mujer, por la necesidad homosexual e incluso por la relación incestuosa homosexual. Qué de ser correcta dicha interpretación, implicaría el sentido de las palabras y el uso del desplazamiento en el lenguaje manifiesto y latente[11]. [12]. El “…<<sudar>>…” es un término que se introduce de manera extraña y aislada, lo cual no puede ser al azar; y del que se debe meditar su determinismo[13]. De ahí su importancia para la interpretación arriesgada.
De una manera diferente, aunque con menor frecuencia, pero no inevitable, se puede dar la fantasía, el deseo, el sueño o el “temor” en las personas privadas ya de la libertad. El lugar ahora de reclusión, se refiere a las celdas de aislamiento (“de castigo”) o a los módulos de alta seguridad; o como se les suele llamar de conductas especiales. ¿Por qué una nueva reclusión o como se diría una cárcel en la cárcel más? Esto es diferente de aquellos internos problemáticos, que por su misma conducta se generan aislamientos continuos. La diferencia con lo señalado en la cita, es que se relaciona con personas no solo que están recluidas, sino que se además si están dormidas. En ellos no se da en estado despierto o de ensoñación. Pero si es imaginarizado o simbolizado. Desde lo imaginarizado y desde las personas ajenas al soñante, se podría apoyar que esto se da por “temor”, pues “ya saben lo que ocurre” en el castigo. Extraoficialmente un sujeto afirmaba que temía el castigo, porque ahí era obligado a cantar lo más fuerte que podía alguna canción o el himno Nacional. En caso contrario era golpeado en el vientre con los puños cerrados o con los pies. Cantar que debían realizar de pie y hasta que los otros internos castigados les permitieran dejar de hacerlo. De otros decían que eran torturados, colocándolos en tinas de agua, donde introducían cables de luz eléctrica para generar toques eléctricos. Luz que obtenían de enchufes, apagadores o focos del lugar de castigo. Otros tenían que dormir de pie, de lo contrario recibían múltiples golpes. Antes de continuar el análisis hay que señalar la indicación de Odier (1961) de “…el que sueña despierto…”, ya que parece ser una indicación extraña, en ella hace referencia a los ensueños de los seres humanos. Fantasías, ideas o imágenes que se tienen en la vigilia o entre el despertar y el dormir. ¿Pero en este texto que significado tendría? No hay que olvidar que los mismos mecanismos de la formación de los sueños intervienen en su formación (desplazamiento, condensación, desfiguración y elaboración secundaria).
El “…puesto en prisión…” por “…un crimen imaginario o de manera real o simbólica …” es de interés y en un caso clínico explicaba incluso la reincidencia delictiva. El sujeto había estado recluido ya por segunda vez cuando se le entrevista. En ambos casos por robo. Entre sus antecedentes, esta, el consumo de drogas, por tal vez casi treinta y tres años. Su droga básica la marihuana. En su análisis personal es de importancia como se da la relación con este. A todas las sesiones se presentaba con un cubreboca. Que de manera inmediata se explica o por padecimientos respiratorios o la presencia de la gripe aviar, tan común en dicha época. Se había declarado una epidemia en el área metropolitana de la ciudad de México, Específicamente en el municipio de Tlalnepantla, Estado de México. Por tal motivo se recomendaba el uso de cubreboca para atenuar los riesgos de contagio. La gravedad de la enfermedad implico en la ciudad, incluso la suspensión de clases y trabajos por casi una semana. Sin embargo, avanzando el análisis se conoció otro motivo para el uso del cubreboca. El interno presentaba alucinaciones auditivas, con las cuales conversaba. Pero el “hablar solo”, significaría para él, el estar “loco”. Así lo verían los que lo rodeaban. Más encontró una solución para ello. Poder hablar con las voces en voz baja, inaudible para los demás, sin hacerlo evidente ante las personas que lo rodeaban. Por ello uso el cubreboca. Esclarecida esta conducta sintomática, emergió otra. De manera voluntaria e instantánea prescindió del uso de la marihuana. Sin mayores complicaciones logro lo que no es usual entre los farmacodependientes. Dejar de esa manera las drogas era algo positivo, pero que requería de explicación. El interno termina por relacionar esto con una idea que tuvo, que es como sigue: “mata a tus perritos”. El ser humano, indudablemente, es frecuente que considere a sus mascotas, por el aprecio que hacia ellas dirige, incluso, simbólicamente las considera parte de su familia. Pero ¿cómo para dejar de “tajo” las drogas? Más bien habría que dudar de ello. Por ejemplo, no necesariamente la preocupación por la familia es el motivante para dejar el consumo de las sustancias tóxicas. Así, un paciente drogadicto, inhalaba solventes en una lata, movía constantemente su brazo para retirar la lata de su boca y nariz y colocarla de nuevo en ellas, para aspirar el mencionado solvente. Su pequeña hija, de cuatro años de edad, detiene su movimiento, agarrando su brazo y diciéndolo sic. “ya no papá”. Baja inicialmente el brazo y acto seguido continua su inhalación de los solventes. ¨Por otra parte el llanto de la madre de los farmacodependientes, casi nunca es motivante para dejar de intoxicarse. Esto ocurre sin importar, que ellos afirman, que la familia es lo que más quieren y por la cual serían capaces de matar o dejarse matar.
Más la mencionada duda en el analista del sujeto genera el recuerdo de la trama de Abraham, en la Biblia, cuando Dios le pide que sacrifique a su hijo para saber si sería capaz de obedecerlo. Siendo detenido por un ángel, cuando está a punto de ejecutar el sacrificio. Dios no quería que matara a su hijo y si solo si sería capaz de obedecerlo. A pesar de este recuerdo, hay que tener presente que el análisis es del paciente no del analista, por lo cual se da continuidad[14] a la regla de la asociación libre[15] con el sujeto. La espera valió la pena, pues si había otro significado. La idea original era: “mata a tu hijo”. Motivo que era más congruente con su abandono inmediato del consumo de drogas. Pero a la vez, determinante de su conducta delictiva, lo cual se esclareció posteriormente. La fantasía se relacionaba con la idea de que necesitaba la cárcel para no matar a su hijo. En ella estaba cuidado por la institución y los custodios. De esta manera no mataría a su hijo. Situación que por supuesto no era real. Si deseaba matar a su hijo, no habría tiempo para que se lo impidieran los custodios. Pero, una vez externado, ante la persistencia de la idea de matar a su hijo, regreso a prisión por un segundo delito. La preocupación entonces era si cada vez que terminara su sentencia cometería un nuevo delito para reingresar a prisión y así protegerse de su fantasía. Ello sería un ciclo neurótico interminable. Por esto se confronta al paciente con los hechos siguientes: a).- No es el primero ni el último que tenga esas fantasías de muerte hacía un ser querido. B).- La presencia de tales fantasías de muerte implican un deseo, pero ello no es sinónimo de que las deba realizar. Y c).- Que la presencia de tales fantasías no lo hacen ser el peor ser humano, aunque si pasaron debe abandonarlas y continuar su vida. Ya se dieron, pero ello no debe ser impedimento para continuar una vida. Esto genera un periodo de tranquilidad en el interno y permite la emergencia de otra fantasía, tal vez más antigua.
En este caso, la conducta sintomática era la siguiente: El invitaba a sus amigos a consumir drogas en su casa. El cuarto donde se reunían era al fondo de un pasillo. Este se comunicaba por una puerta, con el resto de la casa. El sujeto se colocaba en esa puerta y dejaba que los amigos entraran, asegurándose que ninguno quedara disperso. Habiendo entrado todos al cuarto, después de entrar él, ponía llave y la resguarda muy bien. Nuevamente en la asociación libre emerge ahora su desconfianza hacia sus amigos. Los vigilaba para que no se desviarán y fueran a otras recamaras, donde estaría sus familiares, específicamente las mujeres, como se deslindó posteriormente. De ahí se deriva un recuerdo que pudo comunicar. Este era el siguiente: viendo de espaldas a una de sus hijas mayores, pensó que ya era una mujer y se excito con su imagen. Siendo un “pervertido sexual[16]” tal vez podría haber satisfechos sus deseos incestuosos con su hija. Pero no lo haría si estaba en la cárcel, cuidado por esta y por los custodios.
Con respecto a ese calificativo de “perverso sexual”, en consulta externa, una madre de familia plantea sus dudas. Externa sus temores de que ella tiene que salir de su casa para trabajar. Esto provocaría que su hija menor de edad se quede sola en su casa. Su inquietud, es que también en esa casa se quedaba su hijo usuario de marihuana. Esta situación ocurría porque su pareja[17] se había ausentado de la casa, desde hacia tiempo, y no había quien sustentara los gastos del hogar. Efectivamente ella tenía que trabajar para mantenerse, pero se le cuestionaba que esto no explicaba sus dudas. Después de la insistencia, plantea que las dudas se relacionan con la drogadicción de su hijo. Apegándose a la fantasía de que su hijo es drogadicto y por lo tanto un “vicioso[18]”. Denominación, moralista, que incluye el significado de que dichos sujetos son “pervertidos sexuales”.
REQUIERE DE MUCHOS COMENTARIOS A PESAR DE SER UNA FANTASÍA.
CONTINUAR ANÁLISIS DE LA CITA

Es tiempo de retomar otra sección de la cita que nos proporciona Chales Odier (1961), en ella afirma lo siguiente:

-“Desde luego la prisión es la seguridad  absoluta. Suprime la lucha, los fracasos. Hace imposible las comparaciones. Notable contraste entre esta seguridad reencontrada en la irresponsabilidad total, y la inseguridad y la devaloración masiva, que acaba de provocar la pérdida del objeto” (pág. 241).

Pero, ¿seguridad absoluta de qué? Hablar de esa absolutez, o es una exageración del mencionado autor o tiene que ver con la fantasía del fantaseador. En el primer caso no es relevante, salvo como cuestión contratransferencial.  Por eso el término de absoluto adquiere relevancia. De esta manera, si se comparte esas fantasías de encarcelamiento, las interpretaciones se parcializan o se hacen dudosas. Pero, ¿Por qué el analista fantasearía contratrasferencialmente con el encarcelamiento? Pues bien, siguiendo la trama de la cita, porque como seres humanos estamos sujetos a los mismos deseos incestuosos señalados. De esta manera el término de absoluto es de importancia, a manera de reafirmación y aseguramiento. Pues, nada más complicado, como es el cumplimiento del Edipo o del incesto. Es probable, que bajo el deseo de la hija o la mujer prohibida se oculte la misma madre, después de todo serían, ambas, de la misma serie dinámica. De igual manera, en cómo el interno lo hacía, con la serie del pensamiento de “mata a tus perritos” y el “mata a tu hijo”. Es decir, que adjudica esa absolutez a los fantaseadores de encarcelamiento, para tramitar la fantasía inconsciente de tipo incestuosa. Importante mencionar esto, para que se proceda a su elaboración y así permitir el análisis de las fantasías de encarcelamiento.
Desde la segunda opción, fantasías del fantaseador, se involucra el desconocimiento de la ”realidad” de la prisión y el deseo inconsciente de “aseguramiento” del no cumplimiento del deseo que alguna vez fue consciente en el sujeto. Así, el interno, al estar en la cárcel no podía matar a su hijo o no podría intimar con su hija, a quien había visto como mujer y no como hija. Trascendiendo de esta manera él incesto padre hija. Aseguramiento que tiene que ver con el inconsciente y no con la seguridad personal. Por ello es pertinente la cita donde afirma “…seguridad reencontrada en la irresponsabilidad total…” En la “irresponsabilidad”, porque lo que protege es estar en la cárcel por haber cometido un delito, una transgresión a las leyes y normas establecidas. Desde esta perspectiva, “irresponsabilidad” desde la consciencia, pero no desde el inconsciente. Desde este último, no habría “irresponsabilidad”, sino protección y aseguramiento, pues no permite la satisfacción de los deseos prohibidos. Lográndose de esta manera la existencia de contradicciones inconscientes en el Ellos, algo característico en esta estructura psíquica[19]. Por esto, a pesar de la irresponsabilidad si se da un aseguramiento y una protección. El interno ya mencionado, fantaseaba que no podría matar a su hijo o intimar con su hija, porque los custodio, el área de vigilancia se lo impediría. Después de todo ellos están para proteger que se transgredan las leyes y las normas establecidas. Pero en la irrealidad. Pues si se observa con lógica, no habría tal protección. Si es sorprendido por los custodios de las torres de vigilancia, infringiendo las prohibiciones, en tanto hablan a control de vigilancia o a sus compañeros custodio, al menos el homicidio de su hijo podía ser perpetrado. Sin embargo, para el interno funcionaba en la fantasía y se aseguraba que no podría infligir la ley.
Desde una perspectiva, ese desconocimiento ha que se hace referencia de la prisión, involucra los conflictos a que se ven sometidos los internos al ingresar a reclusión. Mismas en la que son robados, extorsionados, golpeados, insultados, con riesgos de violación o abuso sexual, vejación de sus familiares (esposas, madres, hijas y hermanas), abandono familiar, infidelidad de sus parejas, abandono por sus familiares, carencias alimenticias, infecciones y enfermedades, lesiones, homicidios, pérdidas económicas, castigos, aislamiento, incomodidades, hacinamiento, etcétera. Con todas estas pérdidas, es claro que hay en la “inseguridad y devaluación total”. Pero ¿Por qué “reencontrada”? Más bien es “…encontrada…” ya que no se tenía, al menos desde que se tuvieron dichos deseos prohibidos.
También hay que analizar otro fragmento de la cita, donde se consigna: “…Suprime la lucha, los fracasos. Hace imposible las comparaciones…” Algo de lo más irreal, ya que estar en la cárcel, solo favorece la comparación, entre lo “bueno” y lo “malo”. Después de todo, en la dinámica familiar de los internos, es una condición para que el resto de la familia pueda ser “buena”. Cuando se compara la conducta negativa del interno, con la conducta de los demás integrantes de la familia, su malignidad, hace más favorable la conducta de sus familiares, o menos maligna cuando menos. Con respecto a la supresión de esa “…lucha…” así es efectivamente, pues una vez calificado de “malo” los demás son “buenos”, sin mayores discusiones. Ya no se cuestiona la veracidad de esa fantasía. Nuevamente aquí se compara la conducta y se dice que los demás, cuando menos, son menos “malos”. Así por ejemplo es válida la comparación de una madre de familia, de “es preferible ser borracho que marihuano”; preferible ser “ratero” que violador. En cuanto a la “supresión de los fracasos”, ya no tienen esto importancia, pues se les ha “etiquetado” como fracasados y así será como vivirán a partir de su reclusión. Dignos solo de lastima y la familia dedicada a cuidarlos porque no se les da capacidad de enfrentar la vida. Comparados con aquellos, otros familiares, que se hacen cargo de su propia vida. Aunque esto no sea real. Dinámicamente es posible encontrar familiar completamente disfuncionales, no solo por el interno, sino por la patología que tienen los diferentes miembros de la familia. Contándose entonces con las familias patológicas[20]. Mismas en las que su disfuncionalidad es su equilibrio, claro que es, patológico.
Que decir de la parte final de la cita, en donde se consigna “…que acaba de provocar la pérdida del objeto…”. Pero ¿cuál pérdida? Y ¿qué objeto? Si hay fantasía, entonces no hay perdida “total”, sino solo sustitución del objeto. Nunca se le perdió, solo desde la consciencia pues permanecer en la fantasía y bajo un “disfraz”. La fantasía de encarcelamiento se manifiesta porque es necesaria, pero a su vez ella mantiene presentificada la imagen de ese supuesto objeto perdido. Pero ¿a qué objeto se hace referencia? Solo tras el análisis se puede inferir que a la madre y a los que son representantes de los deseos prohibidos. Representantes de las sería de imagos paternas; tal como el interno que reclamaba sus conflictos con la autoridad, peleando con los custodios del reclusorio, del director del centro penitenciario, el residente municipal, el gobernador y el presidente de la Republica. Cuando en realidad al cuestionarle sobre el conflicto con dichas figuras, tras meditarlo, refiere su reclamo a su padre cuando era niño.
Curioso, de inicio, el comentario de Odier (1971), de que la cárcel pasa a ser “…símbolo de la solicitud maternal…” pues ello conduce de nuevo a la irrealidad de la prisión y la vivencia en la reclusión. Donde no “…, los cuidados materiales <<no son >>[21] son asegurados…”, desconociéndose por los neófitos las enormes carencias que se tienen ante falta de vestimenta, alimentación deficiente, precios elevados de los productos que se comercializan, consumo de drogas, gastos de abogados y la corrupción presente en cada momento. Limitando la disponibilidad de recursos económicos, agotados en el proceso y la reclusión, con enormes deudas de la familia al invertir en protección de sus familiares recluidos, pago de alimentación extra, de estancias, extorsiones, pagada a otros internos o vigilantes. Las familias de dichos internos no solo pagan lo que se les pide por su familiar, sino terminan con deudas considerables, que impedirían todo “…los cuidados materiales… asegurados…”. Con ello se carecede toda “…certeza…”, de la suficiencia de los recursos materiales y económicos. Así por ejemplo, un interno, acusado de robo, en buena disponibilidad se adjudica las deudas de su sobrino, recién ingresado, por consumo de drogas y comida. Situación que provoca que nadie lo ayude, pues la familia lo abandona temporalmente, sin importar su buena fe y disponibilidad. Misma que se transforma en un constante hostigamiento y amenazas a su integridad personal y su vida. De hecho, ocho internos, más había procedido de manera decida a quitarle la vida por no poder pagar las deudas. El confiaba en el apoyo de los padres de su sobrino y su familia primaria y secundaria personal. Pero ante su petición de ayuda, esta le es negada e incluso bloquean la recepción telefónica. En prisión se pierde esa “…solicitud y protección simbólica de tipo maternal”. Se puede quedar en total desprotección y peligro inminente. Con todos estos contratiempos y contrariedad, no puede hacerse “…pasable su insuficiencia…” o carencias, por muy presente el “simbolismo materno”. En el caso de los reclusos no hay esa protección materna, que es disfuncional o insuficiente. Eso sin considera que el interno mismo, conociendo a su madre y familia, cae en aprovechamiento de su “debilidad”, el interno recluido. Siendo más probable lo que decía otro sujeto. En una sesión grupal, afirmaba haberse dado cuenta de algo que no había observado antes. El pensaba que los demás internos eran sus enemigos, porque robaban y agredían a su familia. Había llegado a la conclusión de que el primero que roba y extorsiona a su familia, es él mismo. Cada vez que pone la mano para recibir dinero de la familia eso es lo que hace, robarla y extorsionarla. Una verdad desagradable, pero totalmente cierta, aunque se escuche “feo”. Conociendo la dinámica de los presos en una cárcel, no hay seguridad que se busque en ella el sustituto de la protección y aseguramiento materno. Sino que ante la Ley del Padre, la reclusión se transforma en el precio por la transgresión de la Ley, el castigo. De esta manera el reclusorio es el lugar de expiación de dicha culpa por los deseos prohibidos fantaseados y queridos. Esto recuerda que la transgresión de la Ley implica la participación del Superyo, como entidad psíquica prohibitiva, punitiva y castigadora. La cárcel puede ser el símbolo de esa figura paterna[22].
Continuando con la cita, son extraños dos aspectos de la misma. El primero corresponde al señalamiento de un nombre: “Elena” y dos palabras más “la malvada esposa”. Consideramos que ambos aspectos serían buenos sinónimos de la mujer, pareja del interno recluido. Denotando la ambivalencia hacía dicha figura. Elena, como una descalificación, en lugar de la tal vez “querida esposa”. Demostrando ahí su ambivalencia por no estar con el sujeto. Que formalidad para referirse de quien será la encargada del sujeto y con quien ha compartido una vida en unión libre o en matrimonio; para quien le ha dado hijos; y para quien lo visitara semanalmente o le otorgara la visita intima. Expresándose mejor el sentimiento hacia ella al final, con el calificativo de “malvada esposa”. Sin importar el hostigamiento y la persecución que se realizará una vez ejecutada la reclusión. Entonces serán más importantes las exigencias de ropa, comida, dinero, etcétera; la fidelidad, ante lo cual con gran frecuencia se molestan, se irritan y se enojan porque tardan en contestar las llamadas telefónicas o en ser localizadas en sus casas. Sospechando con esto, que el estar en libertad, ellas, tienen la opción de nuevas parejas sexuales. Reclamo de manera diferente, pero en las series femeninas y “maternas” ya que la madre no está en disponibilidad inmediata; en el constante temor de ser abandonado por esta. Esto se da sin importar la irresponsabilidad del interno ante sus hijos. Su disculpa, que en reclusión no hay manera de trabajar y por lo tanto no hay opciones para aportar económicamente para el cuidado y manutención de los hijos y la misma pareja[23]. Pero esto solo es aparente y tal vez es más realista el comentario de una madre de familia. Ella reclamaba a su hijo, el buscar el embarazo de su mujer y la evitación de hacerse cargo de su mujer e hijos. Después de todo, en dos ocasiones, una vez embarazada la pareja el era recluido por ocho años de prisión por delito de robo. En un caso diferente otro interno maldecía su estancia en la cárcel. El motivo, es que su esposa se presenta con él en el centro penitenciario con zapatos rotos. Sin embargo, una vez externado su enojo con su pareja, ejerce su derecho a la visita intima con su mujer. ¿Y qué paso con su molestia? Cabe destacar en dicho sujeto, su problemática de farmacodependencia; el haberse involucrado en trafico de sustancias en reclusión; y la negativa de su madre para aceptarle dinero, que ella consideraba “sucio”, por proceder de actividades ilícitas del hijo.
Por otra parte, en la cita se puede observar que se enaltece la relación, no de la figura paterna, al menos así lo parece, sino del carcelero. Este si “…Además es muy amable. Comprende mi desgracia. Tiene atenciones particulares. Me hace favores… Formamos un par de buenos amigos…”. ¿Acaso el argumento moderno de que todo padre debe ser amigo de su hijo, después de todo ese es el simbolismo de la figura de autoridad, el carcelero? No lo creo. Mas parece un dialogo, un comentario o una argumentación de amigos. Sin olvidar dos aspectos presentes en la cárcel, la convivencia casi exclusiva de solo hombres. Y la interpretación psicoanalítica de la amistad, donde se le considera una sublimación del impulso homosexual. No hay que olvidar que en la relación de amistad, tanto masculina como femenina se ama a una persona del mismo sexo. Por eso amistad masculina, al igual que entre mujeres, simboliza los impulsos homosexuales sublimados[24]. De esta manera son explicables tantos elogios hacia el carcelero o hacia los técnicos de la institución, como en uno de tantos casos. La persona privada de la libertad se acerca a un psicólogo, diciéndole que fue lesionado en el vientre con un ”piquete[25]” de una “punta[26]”, por lo cual fue operado. Ahora que sale del hospital se acerca a todos los profesionales técnicos, excepto a los carceleros, para pedir su apoyo. Con ha trabajado apoyando a las áreas técnicas y los considera sus amigos, les pide diversos productos y dinero. Como antecedente importante es homosexual activo y declarado así. De manera diferente, otra persona privada de la libertad, trata de relacionarse con su psicólogo, en apariencia heterosexual, pero con frecuencia le dice a su psicólogo, “que bonitos ojos tiene” o bien elogia el buen gusto para vestirse. Cuando en la cita se afirma que son “…buenos amigos…”, no hay que omitir que esto se da por un intento de establecer una relación de intimidad entre el preso y su “carcelero”. ¿Acaso relación de sometimiento, donde se adhiere pasivamente el interno a su custodio o vigilante? De esta manera es congruente hablar de esa reparación, afectiva y homosexual, provocada por la separación de la “esposa malvada” o madre sustituta, sin importar que el sustituto sea una persona de su mismo sexo.

Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira
Enero de 2020
CPRRS Ecatepec



[1] ¿Alusión al nacimiento de Paricutín en estado de Michoacán en 1943?
[2] Freud, S. (1916). Obras completas: “Algunos tipos de carácter dilucidado por el trabajo psicoanalítico”. (José Luis Etchevery, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 14.
[3] Kretschmer, E. (1959). Delirio sensitivo paranoide: aportaciones al problema de la paranoia y a la caracterología psiquiátrica. (Dr. José Solé Sagarra, trad.). Barcelona. Labor.
[4] Como antecedentes en relación a las ideas enfermas esta la siguiente: “…vivencia juvenil no totalmente olvidada: el tío… se había acostado alguna vez en la cama de ella, de un modo algo dudoso, pero sin que se produjera ninguna acción deshonesta; ella tenía doce años, y ya entonces se había hecho muchos reproches interiores y había tenido la oscura preocupación de estar embarazada” (pág. 56). En alguna de sus crisis patógenas “Se mantenía retirada en su habitación, tumbada apáticamente sobre el diván. En su cerebro oía: <<todos tienen que ser encerrados>> (en la cárcel)” (pág. 60). “Durante la menstruación surgía obsesivamente la antigua idea de tener que ir a parar a la cárcel, pero inmediatamente se daba cuenta de lo absurdo que era esto e intentaba reprimirla” (pág. 64).
[5] “Bernhard Brenner… fue llevado por su padre a la Clínica de Tubinga, el 26 de Septiembre de 1913. Ya había sido enviado antes por un abogado, pues el paciente le pregunto si podía ser castigado por haber sido visto tres años antes masturbándose… Cierta tarde de Domingo, en la primavera de 1913, creyó haber hablado mal de una vecina, mientras estaba borracho, lo hizo porque ella se había referido a su masturbación. Desde entonces lo sobrecogió otra vez una gran intranquilidad, y estaba temiendo que dicha vecina lo acusaría de difamación, por lo que sería encarcelado en Rotterburg…” (pág. 110).
[6] Kretschmer, E. (1959). Delirio sensitivo paranoide: aportaciones al problema de la paranoia y a la caracterología psiquiátrica. (Dr. José Solé Sagarra, trad.). Barcelona. Labor.
[7] Odier, Ch. (1961). Angustia y pensamiento mágico. México. F.C.E. Biblioteca de Psicología y Psicoanálisis
[8] Freud, S. (1905). Obras completas: Tres ensayos de teoría sexual. (José Luis Etchevery, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 7.
[9] Freud, S. (1900). Obras completas: La interpretación de los sueños. (José Luis Etcheverry, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 4 y 5.
[10] Lacan
[11] Freud, S. (1900). Obras completas: La interpretación de los sueños. (José Luis Etcheverry, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 4 y 5. Freud, S. (1901). Obras completas: Psicopatología de la vida cotidiana (Sobre el olvido, los deslices en el habla, el trastocar las cosas confundido, la superstición y el error). (José Luis  Etcheverry, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol.6. Lacan, J. (2005). Escritos I: Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis. (discurso de Roma de 1953. (Tr. Tomas Segovia). 23ª ed. México. Siglo XXI. Psicología y etología.
[12] Lacan
[13] Freud, S. (1901). Obras completas: Psicopatología de la vida cotidiana (Sobre el olvido, los deslices en el habla, el trastocar las cosas confundido, la superstición y el error). (José Luis  Etcheverry, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol.6. Freud, S. (1926). Obras completas: ¿Pueden los legos ejercer el análisis? (José Luis Etchevery, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 20. Freud, S. (1937). Obras completas: Construcciones en el análisis. (José Luis Etchevery, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 23.
[14] Freud (1900 y 1920), afirmaba que aún ante los símbolos universales, con el sol símbolo del padre, se debe aplicar a este la regla de la asociación libre, para determinar, si se está usando el simbolismo universal, u otro diferente por el mismo paciente.
[15] Freud, S. (1900). Obras completas: La interpretación de los sueños. (José Luis Etcheverry, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 4 y 5. Freud, S. (1926). Obras completas: ¿Pueden los legos ejercer el análisis? (José Luis Etchevery, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 20.
[16] En un viejo caso, en consulta externa, en una institución especializada en problemas de farmacodependencia se dio otro caso. Una madre de familia externaba sus temores por tener una hija menor de edad a la cual debía dejar sola en su casa. No tenía marido y tenía que salir a trabajar. Sin embargo, su situación personal no explicaba su temor por su hija. La necesidad de dejarla sola si era explicable, no así su desconfianza y temor. Solo tras mucho insistir, relaciona su temor con la existencia de un hijo adolescente farmacodependiente. Insistiendo dicha madreen la situación de su hijo. Concluyendo posteriormente de que si su hija se quedaba solo con este, el mismo le podría hacer algo estando intoxicado. Concretamente temía que el abusará sexualmente de la niña. En ella pesaba una de las concepciones del farmacodependientes, como “vicioso”, de que los usuarios de droga y específicamente de marihuana, son degenerados sexuales. Por esto es que dicha mujer se preocupaba tanto detener un hijo drogadicto y tener que dejar a su hija con él.
[17] Su pareja era el padre de sus dos hijos.
[18] Desde la definición de diccionario, dicho término incluye las palabras siguientes: imperfección, defecto, falsedad, falta de rectitud, malo, libertinaje, perjudicial, débil, carente de voluntad, degenerado, mal hábito.
[19] Freud, S. (1923). Obras completas: El yo y el Ello. (José Luis Etchevery, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 19.
[20] Ehrenwald, J. (1977). Neurosis en la familia. (Tr. Julieta Campos). 3a ed. México. Siglo XXI. Psicología y etología.Ackerman, N. W. (1994). Diagnóstico de las relaciones familiares: Psicodinamismos de la vida familiar. (10a. ed.). (Hebe Friedenthal y Jorge Pereyra Hogan, trads.). Buenos Aires. Horme. Psicología de hoy: teorías y métodos de la psicoterapia, 2.
[21] Palabras insertadas en la cita de Odier (1971).
[22] Freud, S. (1923). Obras completas: El yo y el Ello. (José Luis Etchevery, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 19.
[23] Du Plexsix Gray, F. (2002). El marqués de Sade: una vida. (Abel Debritto y Merce Diago, Trads.). Buenos Aires. Punto de lectura.
[24]Freud, S. (1905). Obras completas: Tres ensayos de teoría sexual. (José Luis Etchevery, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 7. Freud, S. (1910). Obras completas: Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci. (José Luis Etchevery, trad.). Buenos Aires. Amorrortu. vol. 11.

[25] Perforación con una varilla con punta afilada en un extremo, que se introduce y extrae del cuerpo del lesionado.
[26] Objeto metálico, varilla, a la cual se le afila la punta en uno de sus extremos. Usada como arma blanca.

sábado, 8 de febrero de 2020

FAMILIA, RELIGIÓN Y DELINCUENCIA

Publicare el presente trabajo con la consciencia de que no lo he concluido en su análisis. Por ello posteriormente haré una corrección o complemento del mismo.

FAMILIA[1], RELIGIÓN Y DELINCUENCIA

Sigmund Freud (1926) afirmaba que en el proceso del análisis es fundamental el apego del analizado por la regla de la asociación libre, de donde se obtendrá el material sobre la vida del neurótico y de lo cual se podría extraer el material para interpretar la dinámica de la enfermedad y para elaborar la interpretación que se habrá de comunicar al paciente en proceso analítico. Ahora bien, dicho método resumido de la técnica analítica es aplicable a otros fenómenos humanos como son: los mitos, los cuentos, las leyendas, el folklor, los sucesos sociales o grupales, etc. Por ello es relevante el trabajo clínico que se realiza con un sujeto determinado. Donde se involucra la contraparte del analista que corresponde a la atención flotante. Así como se le exige al analizado que no centre su atención sobre alguna tópica en particular, el analista no debe centrar su atención en comunicación alguna de lo comunicado por el paciente. El beneficio de ello es grande, ya que permite la comunicación de inconsciente a inconsciente, develándose de esta manera lo que acontece en el ser humano. Aún de aquello que parecía insignificante o sin importancia emerge el material que podrá explicarlos[2].

Por ello al trabajar en psicoterapia de grupo con internos sentenciados por diversos delitos, la atención flotante es fundamental para escuchar lo que dicen estos. Es importante acotar, que en múltiples ocasiones se escucha alguna comunicación pero esta pasa desapercibida para el terapeuta, a pesar de su entrenamiento como psicoterapeuta. Sin embargo, la persistencia en un método de trabajo, tarde o temprano reditúa frutos, como ocurrió el 28 de Septiembre del 2004. Uno de los integrantes del grupo, sentenciado por robo de auto relata con respecto a su delito, que el día de los hechos fue aprendido en Oaxaca, Oaxaca, por la policía federal de caminos. Por tal motivo se comunica con su familia a la ciudad de México para informarles de su detención y el porque no había regresado a su casa después de varios días. El interno recuerda, que muchas veces ocurre de esa manera, se avisa a la familia que saldrá pero no saben si regresaran pronto o mucho tiempo después, como en su caso por una sentencia de más de diez años. La manera en que relata esto el sujeto, se le hace saber así, es como si hubiera pedido permiso para ausentarse de la casa. Después de todo era hijo de familia. Esto genera que se haga referencia a la importancia de la familia para ellos. Familia por la cual están “dispuestos” hasta matarse en reclusión si son afectados por otros internos.

En una sesión previa, probablemente dos años antes, en un caso similar y probablemente coacusado del interno referido, otro de los integrantes de otro grupo terapéutico mencionaba la importancia de la familia. Tema derivado de la comunicación, análisis y cuestionamiento de su versión del delito. En este caso se concluía con la siguiente interpretación: Si la familia es tan importante, que incluía a su esposa e hijas, por que no se había ido a pasear con ellos a Oaxaca, Oaxaca, donde había sido detenido por la policía federal y de donde había surgido su delito de robo de auto, por el cual estaba sentenciado a dieciséis años de prisión. En esa ocasión se le interpretaba como posibilidad, de lo que había ocurrido, que el sujeto andaba de “parranda” con sus amigos, sus coacusados con los que fue detenido, o que se andaba portando “mal”; esto último como una alusión, a que él si estaba involucrado en el delito y que tal vez había algo más. La respuesta del interno fue el silencio; posteriormente, el ausentarse por varios meses de la psicoterapia grupal; y finalmente, observarse un cambio en su semblante y actitud cuando saluda a su terapeuta y le comunica que ya esta trabajando. Actividad (trabajo) que anteriormente se había negado a realizar y época en que su actitud era hostil, negativista, defensivo, desconfiada y suspicaz. Cabe agregar, que el interno también había avisado a su familia que saldría con sus amigos, aunque no les había mencionado lo que haría. Como en múltiples casos, la familia da por hecho que se irán con los amigos y no preguntan más.

De los anteriores casos descritos, se hace evidente una característica frecuente en los “delincuente”, que consiste, en que con frecuencia, cuando ellos se involucran en un comportamiento delictivo, antes de esto solicitaron el permiso a su familia o antes de salir de su casa incluso solicitaron la bendición de madre, para que estuvieran protegidos de todo “mal”. No decían a donde iban o lo que iban a hacer; pero ellos sabían perfectamente que se involucraban en delitos. De esta manera y a modo de interpretación se les hacia dicha indicación a los integrantes del grupo trabajado terapéuticamente, a fin de reflexionar sobre dicha curiosidad. Parecía intrascendente, pero como se verá después, tiene gran relevancia en su dinámica personal.

En la reflexión personal de tal hecho emerge el corrido de Valente Quintero, en el cual, dentro de su letra dice, que su madre le despide y él le pide su permiso y bendición para irse a un baile. Con múltiples enemigos, el riesgo de que fuera agredido e incluso muerto, como efectivamente ocurrió, era alta. Sin embargo, dicho personaje le dice a su madre solo, que para que cuidarse tanto. Acto seguido se va al mencionado baile donde se da la tragedia. Una segunda reflexión se enfila hacia los aspectos religiosos, ya que en la tradición cristiana existe San Dimas el santo de los ladrones, al cual estos mismos se encomiendan cuando van a realizar sus fechorías.

¿Cual es común denominador de las cuatro experiencias relatadas? Parece ser la pregunta consecuente. Pues bien, en el primer caso se refieren al permiso solicitado por el delincuente antes salir a cometer un delito. En este primer caso agregamos, que esto ocurría con frecuencia ya que el se dedicaba al robo de autos. El interno se involucra en esto al parecer por invitación de unos amigos y por dinero fácil que obtenía. Al menos ese es el motivo manifiesto. Al inicio solo era intermediario, pero después decide tener mayor participación económica, por lo cual se involucra directamente en los robos; de esta manera obtenía la ganancia por ser intermediario y por el robo directo. Su vida delictiva se fue complicando paulatinamente. En el segundo caso esta la petición hacia la familia de un “permiso” o su “protección”; lo cual es parecido en el tercer caso y en el cuarto. En todos los casos se dirige tal petición hacia alguien o hacia algo; hacia la madre o hacia un santo. Por ello el común denominador es una petición de “permiso” o “protección”. Desde esta perspectiva, surge una cuestión más, que se relaciona con la confesión de tipo religiosa. En ella no se da permiso, pero el delincuente se confiesa y de tal de tal manera esta absuelto del pecado de robo, al menos así lo ve el sujeto mismo. Sin embargo, ello no lo detiene o previene de los nuevos delitos. Incluso, seguramente el confesor le dijo al confesado que no continúe robando; lo cual por supuesto no obedeció. Cercano a ello, parece ser la anécdota, de cuando el Obispo cercano a un reclusorio visita este y al poner la mano sobre un interno, que se autoacusa de sus delitos y por el hecho de haber pecado, le dice que no vuelva a pecar absolviéndolo de sus pecados. Se decía que el interno parecía después de ello un “iluminado”. Considerando los aspectos religiosos de tipo católicos sobresale que uno de sus mandamientos es “no mataras y no robaras”, actos que es frecuente que sean realizado por el ser humano. Con respecto a la severidad de los castigos por tales delitos, en otras culturas, se observa que el homicida puede ser ajusticiado, en una aplicación de la Ley del Talión, o escarmentado con el cercenamiento de la mano que robo; la mayor crueldad del castigo es que ante la reincidencia se da la amputación de la segunda mano. Más ello tampoco ha disuadido a los delincuentes de cometer un delito. De esto se tiene tal conocimiento, que es uno de los motivos de discusión de la aplicación o aprobación de la pena de muerte. Pero regresemos al planteamiento inicial ¿qué significa tal petición de “permiso” o “protección”? ¿Puede esta petición de “permiso” o “protección” relacionarse con el sentimiento de culpa? Algo que es cierto, es que el delincuente tiene la conciencia de que va a cometer un delito cuando se despide de la familia o que reincidirá en el comportamiento delictivo, cuando hace la mencionada petición. ¿Acaso pide perdón antes de cometer el ilícito?

Avanzando en el análisis propuesto, puede decirse que una divinidad religiosa a las cual se encomiendan los delincuentes, no solo es San Dimas, también esta la santísima Muerte y en el norte de la República Mexicana, un santo al cual se encomiendan los narcotraficantes. Una primera corrección que se debe plantear es con respecto a San Dimas. Si bien dicho personaje era un delincuente en la época de la crucifixión de Jesucristo, por ello se le crucificaba, es redimido y absuelto por lo que dice estando en la cruz; “cállate insensato, dirigiéndose a Gestas, nosotros hemos pecado y robado, bien merecido tenemos este castigo, pero él (Jesús), que mal ha hecho. Señor (dirigiéndose a Jesús), acuérdate de mi cuando estés en tu reino”. Dada la crucifixión de Dimas, podemos suponer que el mismo se arrepiente de sus pecados, de sus delitos, pero no los vuelve a ejecutar. Cuestión muy diferente a cuando un delincuente se confiesa y solicita la absolución de sus delitos, pero puede y de hecho lo lleva acabo, vuelve a delinquir. ¿Acaso se solicita el favor de San Dimas por que habiendo sido ladrón el mismo, sería un intermediario adecuado con Dios, para el perdón que se busca? De hecho, no es inusual que el criminal al estar en la iglesia o ante un altar, solicita a las deidades correspondientes, que sea perdonado por lo que va a hacer. De antemano sabe y esta firme en continuar con el comportamiento delictivo. No acude al templo religioso como una manera de evitar del comportamiento delincuencial y con frecuencia se acto seguido es el delito. Esto recuerda las tramas de las películas de la mafia italiana en los Estados Unidos de Norteamérica o en Italia, donde se les ubica a tales gansters, como profundamente religiosos sin importar que ellos viven de la prostitución, el contrabando, el narcotráfico, el asesinato, la estafa, el robo, la corrupción, etc.[3] Regresando a San Dimas, dicho personaje no es abogado de ningún delincuente ni intercesor de nadie ante Dios, para que se obtenga la absolución a pesar de delinquir. En realidad San Dimas es un ejemplo de la capacidad de perdón cuando existe el claro, firme y sincero arrepentimiento por el comportamiento inadecuado del pasado. Continuando el análisis es importante observar la oración a dicho santo, que es como sigue:

ORACION DE SAN DIMAS

Doy una mirada señor a mi pasado
Y me estremezco cuantas culpas cuaritas
Gracias perdidas.
El infierno a la verdad
Merezco más
No quiero agregar nuevos pecados
Desconfiando de ti
Salvador mío
Solo quiero decirte
A cada hora corazón de Jesús
En vos confío
Que mi plegaría
Ascienda hasta tu trono
Y por María consiga
Lo que anhelo
Reparar, consolarte y amarte mucho
Con ese amor
Con que se alcanza el cielo[4]

La oración es de importancia, por que al menos en su texto no hay frases o palabras que impliquen que el delincuente se encomiende al santo para que lo proteja en sus delitos. Solo el texto “En vos confío/ Que mi plegaría/ Ascienda hasta tu trono/ Y por María consiga/ Lo que anhelo” se podría interpretar como un pedimento de protección durante el acto delictivo. Pero solo sería eso, una interpretación y a la vez una distorsión de un pensamiento benévolo. Y si nos confirma que en ningún momento se da una intersección, ni siquiera para el perdón del delito que se va a cometer o para la protección cuando se ejecuta un acto delincuencial. Además, el delito se da de manera intencional, sabiendas de que se comete un pecado, según la religión católica. Lo cual hace que sea de mayor gravedad. Cuando se da tal gravedad, es quizás por ello que un sacerdote, en realidad fueron dos, negaron la absolución a un homicida. A este se le adjudicaban la ejecución de tres personas. La gravedad no solo radica en la repetición, sino en la manera en que ejecutan el crimen. Arrodillan a la víctima y le hieren en el cráneo y a “quemarropa”; estando esas víctima en total estado de indefensión. Intencionalidad agravad por el hecho de que, además, eran policías. Sin embargo, tales sujetos también pensaban que la simple confesión religiosa debía bastar para ser absueltos. Sorpresa cuando se enfrentan a la negativa de un sacerdote para la absolución. Desde una perspectiva religiosa es congruente en otros casos, cuando en uno de los diez mandamientos se consigan como pecado moral el robar.

Retomando la importancia de la familia, en varios grupos, tanto fármaco-dependientes como de no fármaco-dependientes surgía como común denominador tal preocupación por la familia. En dichos grupos había internos sentenciados por diversos delitos como el fraude, el robo, homicidios, violaciones, etc. Así mimos era heterogéneo en cuanto a la edad, pero en un rango entre los dieciocho años y los cincuenta años de edad. Del contenido de la sesión grupal surge como elemento curioso la preocupación de los internos por sus familiares que acudían a visitarlos. Se había difundido el rumor de que algunos sujetos en el exterior se dedicaban robar a los pasajeros de los microbuses que circulaban por la zona cercana al reclusorio. Ello era factible ya que incluso el rumor indicaba, de que probablemente se trataba de una banda organizada por pre-liberados. La indignación de los internos se refería a que su familia se veía expuesta a la agresión de tales personas. De ello se derivaba el comentario de que se debía hacer conciencia por los delincuentes, con respecto a que tal vez muchos de los pasajeros de los vehículos asaltados podrían ser familiares de internos del reclusorio. Por una parte, parecía que ellos reafirmaban la importancia que tiene para ellos la familia. Misma por la cual puede ser que se arriesguen a morir, si es necesario, con tal de protegerla. Cuestión que en la sesión grupal dio una afirmación unánime. En este caso la interpretación era acertada y parte de la discusión de la sesión se centra sobre ello. De este dialogo se derivan cuatro observaciones que son curiosas por su contenido y que son:  
1.      El primero se refiere a tal importancia que se señala con gran frecuencia en la reclusión y que permite la distinción de la misma con su preocupación de la familia antes de la reclusión. Muy evidente en los casos de fármacodependencia, se relatan varias experiencias. Así por ejemplo, cuando la madre de familia, en particular, sale por la madrugada en busca del hijo fármacodependiente. ¿Acaso en ese momento dicho personaje no se expone a peligros? La respuesta es afirmativa, pero parece que entonces la preocupación no existía. Tal búsqueda implica acercarse a los amigos del hijo o a los delincuentes que se dedican a realizar sus actividades por la noche. En tales casos, como la madre de familia era conocida por los amigos o por la “banda”, parece que el individuo confía en que nada le pasará. De cierto modo se respeta a dicha figura, porque es la madre de uno de los integrantes de la “banda” y por el simple hecho de ser una madre de familia, como la que probablemente todos los integrantes de la “banda” tienen o aquellos que carecen de la misma, quisieran tener. También es usual que ante la búsqueda de la madre, esta se tope con el ocultamiento por parte de los integrantes de la “banda”. Son ellos mismo quienes ponen en alerta al fármacodependiente de que su madre lo anda buscando. Advertencia que le da la posibilidad de ocultarse para no ser encontrado. Pero también de mantenerse como observador de la búsqueda de la madre. No le evita la preocupación de esta, sino que se mantiene expectante cuando ella habla con sus amigos. Sin importar que ella se enfrente a ellos, que los insulta, que les reclame duramente que “perviertan” a su hijo o que llore, el fármacodependiente no se hace presente o le evita dicha situación. Pero ello tampoco moviliza algo en los integrantes de la “banda” para que se entregue o haga su aparición del sujeto buscado. Este sufrimiento de la madre tampoco provoca que dichas escenas no se vuelvan a repetir. Por el contrario es “el pan de cada día” en la vida del fármacodependiente. Ahora bien, tal vez ligeramente más atenuada la situación se repite en los casos de no fármacodependientes que tiene comportamiento inadecuado y el cual es de conocimiento de la familia.
2.      El segundo consiste en que el sujeto no están con la familia que dice añorar y extrañar tanto. Durante mucho tiempo, en ocasiones por años, nunca esta presente con la familia. Evita las reuniones familiares y prefiere irse con sus amigos. Es con frecuencia el gran ausente en las reuniones familiares. Una de sus justificaciones, es que en tales reuniones siempre terminan llamándole la atención los familiares reunidos. Entonces, para evitar esto no se presentan o al poco tiempo abandona la casa. En realidad demuestran gran desesperación por irse de la reunión y estar con sus amigos. El se va sin importar la preocupación o el llanto de los familiares. En un caso diferente, el interno, quien decía que su familia (esposa e hijas) eran lo primero para él, fue aprendido en Oaxaca en compañía de su amigos y coacusados ahora. Ante esto, en la sesión grupal se le interpretaba, que sic”…o nadaba con sus amigos de <<parranda[5]>> o estaba haciendo cosas que no eran permitidas…”. Comentario en relación a la pregunta de que ¿que hacia por Oaxaca sin la familia? Y a la cual no pudo responder.
3.      En tercer lugar, es curioso el planteamiento de que los delincuentes del exterior deberían tener en consideración de que sus crímenes los realizan cercas de un reclusorio y que por tanto las víctimas pueden ser familiares de internos de tal institución. ¿Qué significa este comentario? Era la pregunta consecuente e interpretativa. ¿Acaso se retoma la ley de los presos con respecto a que la familia es objeto del máximo respeto o que en caso contrario el que contravenga tal ley se arriesga a morir? Se les cuestionaba que tal protección hacia la familia era curiosa, ya que ahora parece ser que los delincuentes deben subirse a un vehículo con la intención de robar; pero antes deben preguntar quienes tienen familiares en reclusión, por que a ellos no se les robaría. En tono irónico se les decía que ahora iban a tener que decir: “las personas que tienen un familiar en reclusión se colocan del lado derecho y los que no tengan tal familiar hacia la izquierda por que son estos últimos los que serán asaltados”. Cuestión que de llevarse acabo en realidad sería de mucho más riesgo para tales familiares. De evitarse que a ellos los robaran, los asaltados se enojarían y los considerarían cómplices, involucrándose de tal manera en un problema delictivo. ¿Pues no que su objetivo era protegerlos? Además de que tal opción esta matizada de irrealidad y fantasía.
4.      En cuarto lugar, en la reclusión se da una opción diferente que consiste en la visita de los familiares. La misma se transforma en un tormento para el familiar. Al ingresar ellos están al tanto de cómo se encuentran. Sobretodo aquellos que continúan siendo problemáticos no reparan en la preocupación de sus familiares al verlos intoxicados, golpeados o encontrarlos segregados. Son familiares que no comentan nada pero que se dan cuenta de que el comportamiento inadecuado y de riesgo continúa presente. Pero también esta presente cuando ellos solo están poco tiempo con sus familiares y se alejan con prontitud de ellos, terminando de manera prematura la reunión y visita familiar. ¿A donde se fueron estos? Con frecuencia con sus amigos de reclusión con los cuales se involucran en situaciones de riesgo o de conflicto. Pero también esta presente otra actitud, que implica las llamadas con gran urgencia por que están amenazados de muerte por otros internos. El motivo de esto, son sus deudas económicas o por su compra de sustancias tóxicas. Ellos solicitan el dinero que deben y algo más, pero sin importarles la manera en que los familiares los conseguirán. Esto tampoco evita que nuevamente se endeuden y que otra vez sean amenazados. “un círculo vicioso” que con gran frecuencia se repite y que provoca gran angustia en la familia. Esto último no parece ser tomado en cuenta por el interno. El comportamiento inadecuado se mantiene a pesar de las familia, e incluso con madres ancianas que realizan la visitan. No es inusual que el recluso continúe con su involucramiento en situaciones de riesgo o de conflicto así mismo que se exponga a ser lesionado o trasladado, sin importarles que su madre, de edad considerable tenga grandes dificultades o carencias para acudir a la visita. En un caso determinado, no le importaba al interno a pesar de que había alguien de la institución que con constancia le hacía ver esto. También existen los casos, donde el mismo interno, en complicidad con otros compañeros de reclusión fingen la extorsión o su autosecuestro en la reclusión. Todo ello para obtener dinero de los familiares. A otro interno, no le importa la muerte de su padre en un asalto a su casa y que su medre de setenta y cinco años de edad, fue lesionada gravemente en el cuello y casi asesinada. Lo que le interesaba es que ella, quien le había prometido, pagara sus deudas de drogas. Tal ausencia de preocupación por ella llego al límite de que recién se había hecho la promesa de pagar las drogas, pero no se habían pagado, él le solicita a los traficantes de drogas que le den más. Al negarse esto, porque decían que él no pagaba, les responde, señalando que su madre ya quedo de acuerdo con ellos para pagarles. Respuesta consecuente del traficante de drogas fue, sic. “si a ti no te importa tu madre, porque me ha de importar a mí”. Acto seguido le dio las drogas solicitadas.

Ejemplo de lo anterior es útil el relato del siguiente interno, por que es similar a otros tantos de ellos, y es como sigue: sic. “Ahora que estoy en la cárcel he tenido mucho tiempo para pensar, algo que nunca o pocas veces había hecho. Tal vez ello es por que ahora tenemos tiempo de sobra y en el exterior solo nos dedicábamos a otras cosas”. Uno de tales aspectos que meditan en la reclusión se refiere a la familia. Por ejemplo, el interno dice que ahora se da cuenta de lo “mal” que siempre trato a su esposa. Misma que no le daba motivo para tal trato, pero que el no evito ni podía comprender. Sin embargo, ahora en la situación que actualmente tienen, la visita constante y el que teniendo todas las opciones no lo abandona, les hace arrepentirse de cómo fue en el pasado la relación con la esposa o con los familiares. Incluso ante ello suele mostrar asombro con respecto a la actitud de ellas puesto que creen que ahora deberían o tendrían todos los motivos para dejarlos. Dicen que hasta ellos comprenderían si tomaran tal alternativa y sin mayor remedio tendrían que aceptarlo; por que nada pueden hacer o por que se lo tienen merecido. Suelen en tales comentarios compadecerse de estos familiares por que después del maltrato a que los sometieron los apoyan fielmente sin importarles los sufrimientos para acudir al reclusorio o las dificultades para la revisión al ingresar a la institución. Es a partir de este momento que su trato hacia ellos cambia, fomentando la comunicación hacia estos e incluso confesándoles que efectivamente cometieron el delito. Algunos afirman que tal cambio en su forma de ser, lo habían intentado, con anterioridad pero nunca lo pudieron mantener. Siempre volvían a la agresividad o frialdad en el trato. Por ello y como consecuencia hay que preguntar ¿por cuánto tiempo se mantiene este cambio indicado? Al parecer en la reclusión tiene mayor permanencia. Lo cual no ocurre en el externamiento. Con frecuencia y casi de inmediato retorna el comportamiento que la reclusión había motivado.

Una nueva cita bíblica es de interés en relación a nuestra temática. El interno la indica al finalizar una de las sesiones psicoanalíticas. El sujeto esta a acusado y sentenciado pro el delito de robo. Mismo que de manera inicial niega. Adjudicando toda la culpa del mismo a su compañero de causa. Afirma que el sabía, que este se dedicaba al robo. El día de los hechos le dice que lo espere y que va a una casa cercana. Afirma que el no sabía que se introduciría en la misma para robar. Posteriormente sale de la casa y al parecer detrás de él, la dueña de la casa, gritaba que lo detuvieran. Pasa a un lado del interno pero no se hablan. A su compañero de causa lo detienen. Procediéndose a la detención de el por que al parecer otros de los vecinos lo había visto en compañía de su causa. Por eso, aunque el no robo si lo relacionan con el y por ellos también se le detiene. Tiempo después confirma en una nueva versión de su delito, que sabía lo que hacia su compañero y que en realidad el lo esperaba a distancia para que le entregara lo que se había sustraído de la casa. En realidad ese era el procedimiento compartido para los robos. El interno afirma que así lo confiesa, por que ya ha entendido que si quiere hacer bien las cosas no debe mentir. Aceptando de tal manera su delito. Su versión inicial indicaba que el solo había ido a la lavandería, cercana a la casa donde se efectúo el robo; desconociendo lo que su coacusado pretendía.
En las últimas sesiones el interno se ha referido en su retorno a la religión. Aunque fue bautizado e hizo su primera comunión, por mucho tiempo estuvo alejado de la religión. Ahora suele rezar con fervor cuando tiene conflictos, y ello le ha dado la solución a los mismos. No sabe como, pero ahora cree en el poder de la oración. Con ello ha evitado robos, riñas, le han regresado lo que le habían robado o a provocado desconcierto en las personas con las que tenía conflictos. No sabe como pasa ello, pero para él es efectivo y una demostración del poder de Dios. En estas sesiones con frecuencia se da el uso del pensamiento mágico del interno en múltiples formas. Una demostración más de la intervención divina le parece que fue el abrir la Biblia y encontrar un pasaje que le llama la atención y que le hace ver cosas de su vida. Ejemplo de esto es el pasaje siguiente:

Mateo 6: 19: 21
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan, sino haceros tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Por que donde esta vuestro tesoro, ahí estará también vuestro corazón.

 El primer intento por analizar el contenido de la cita ofrece una dificultad inicial, que se relaciona con “…la polilla…”. ¿Qué significado tiene? ¿Es un término que parece descontextualizado del resto de la cita? Es por ello que se da la motivación para buscar el significado de la polilla en el diccionario y que es como sigue:

Polilla: f. mariposa nocturna, cuya larva destruye los tejidos. Fig. Lo que destruye progresiva e insensiblemente algo: la polilla del juego.

Analicemos algunos de los simbolismos al respecto. El primero se relaciona con el uso de la primera persona “…os…” y en seguida la aplicación de una acción hacia uno mismo “…hagáis…”. “…tierra…” simbolismo de la madre o la mujer. En tanto que “…tesoros…” desde el psicoanálisis lo referimos en su asociación al las heces fecales. Sin embargo, puede tener un segundo significado. Al ser alo que se encuentra dentro de la tierra, simbolismo de a madre o la mujer, también puede aludir a los hijos que las mismas pueden procrear.
Hablar del “…orín…” nos refiere a la presencia de la uretra, mediante la cual se da la micción o se arroja el orín. Presente dicho órgano en ambos sexos. Y de interés en el análisis del paciente. Probablemente a los ocho años de edad, entra al baño, a la regadera, donde sus padres se aseaban. Situación que el interno le parece de interés. En las sesiones, dice que él lo entendió, por que su madre es de una cultura Sudamericana, nativa del Uruguay y estaba interesada en que no se crearan fantasías o distorsiones con respecto a la sexualidad. Ella no tenía inconveniente de que un niño observara desnudos a sus padres. Que el niño viera las diferencias anatómicas del hombre y la mujer. Sin embargo, al parecer el sujeto mira alternativamente al padre y a la madre, mostrando en el relato una cara de asombro. Ante ello, al parecer la madre sin esperar pregunta del niño, le dice: sic. “…pero las mujeres también tenemos uno”. Con ello concluye el relato de la experiencia infantil. ¿Qué había ocurrido y cual fue el efecto de tal comentario? Dejemos las respuestas para más adelante.
Un simbolismo más, relacionado con la orina, es con respecto a la relación sexual; y específicamente en el hombre, con respecto a la eyaculación. No es infrecuente la relación de la micción con la misma sensación de querer orinar, cuando en el hombre se da la eyaculación o en la mujer se da la excitación de la vagina o el clítoris. De hecho, en la cultura popular, se asocia la relación sexual con la fantasía femenina de haber sido orinada por el hombre, o de que este orine a la mujer al eyacular. Siguiendo dicha línea de investigación, nos relacionamos con la excitación del genital, concretamente, por el sexo del paciente, del pene. Pero no necesariamente, con la sexualidad adulta. En especial nos interesa la masturbación. Desde la misma religión, se le considera como uno de los “vicios” que el ser humano de combatir, por que ello degenera la moral y la vida de los hombres. En la cultura se hace alusión a la importancia de evitar la masturbación, por que como decían los “abuelitos”, le podrían salir “pelos en la mano o esta se le podría secar”, por ceder a los impulsos onanistas. Además de que ello evidenciaría al infractor, en caso de que realizará dicho acto en el secreto y en la soledad. Pero con todo ello parece ser que en la cita bíblica se alude a dicho corrupción., al “…corrompe…”. Una asociación que se suele dar, esta relacionada con el hurtar, lo cual se considera como una alusión a la masturbación. Seguro a la sexualidad inadecuada, lo cual se evidencia por los signos de las pruebas proyectivas. En ellas se habla de inadecuación o conflictos en la sexualidad. Por último, el “…minan…” parece aludir a la disminución de las fuerzas del ser humano, como uno de los efectos de la conscupicencia o la masturbación. Por ello se intenta evitar la sexualidad el ejercicio de la misma. En nuestro paciente, se da la relación constante con la sexualidad. Así por ejemplo constantemente habla de su gran interés por el sexo y por tener una vagina o una “vulvita”, como lo dice el interno.
Pero, ¿cómo explicar la polilla? Solo al revisar la definición surge el significado posible. Inicialmente se hace memoria de que la misma destruye la ropa. Así mismo de que estas son atraídas por la luz y específicamente por el fuego. En esta última opción, se produce la muerte de dicha mariposa. Lo primero que se ve afectada en ella son sus alas que se incendian. De momento solo se alude como interpretación a otros de los simbolismos del fuego. Se le relaciona con el calor y a la vez con la excitación sexual. ¿Pero que importancia tiene el término de corromper con la polilla? La definición de la polilla, nos hace ver que ella procede de una larva. Misma que es en realidad la que se come o destruye la ropa o las telas. Al considerar a la larva, hay que recordar una representación caricaturizada de cómo los vicios corroen a los hombre, concretamente a su alma. Esto se asocia con un gusano o larva, debemos decir, que carcome el alma al igual que los tejidos textiles. En este caso, podemos relacionar la larva de la polilla con aquello que corrompe o destruye y que sería la conscupicencia humana. Una segunda experiencia sexual del interno referido, se relaciona con la observación de mujeres jóvenes. A los trece años aproximadamente, le dice a una niña de ocho años, que se baje las pantaleta. Solo observa su pubis y afirma que no hay intentos por tocarla. La niña al parecer se encuentra recostada y con las piernas abiertas. A los catorce años, realiza una situación similar con otra niña. Al respecto se le cuestiona, ¿Por qué eligió niñas pequeñas y no adolescentes? Su respuesta inicial es: sic. “por que ellas no se dejarían”, no sin antes afirmar con asombro que es una buena pregunta y no sabe por que. Con la segunda niña al parecer tampoco hay intentos por tocarla.
Desde el punto de vista religioso, no hay que olvidar la relación que se hace de la corrupción con el pecado. Lo cual obviamente no estaría en el cielo, donde los “…ladrones no minan ni hurtan”. Cuestión que parece aludir a la abstinencia sexual y al celibato. Lo cual retrae otro fragmento de la historia del paciente. Sus padres, casados tiene otra característica particular, el padre fue sacerdote y colaboro en Centroamérica como tal. Una vez casado, de momento se desconoce si el padre abandono el sacerdocio o solo abandono su celibato y se dedico a otra actividad. Pero hay que tener presente otro dato del interno. Este se refiere a la dificulta de los padres para procrear descendencia. El es hijo único, de un total de dieciocho embarazos; catorce previos al interno y tres posteriores. Todos esos embarazos concluyeron en abortos al parecer espontáneos. De tal situación, se deriva un equivoco en el interno. En una sesión se le hace la indicación, de que su discurso parece plantear la pregunta de ¿Por qué nací?, en relación a que si hubo tantos abortos, por que el sobrevivió. Sin embargo, el interno señala con molestia, que era difícil escuchar de su psicólogo, que dijera sic. “Por que nació”. En ambas frases, la diferencia es que una es afirmación y la otra una pregunta. Concluyendo la última con una letra o. Las asociaciones consecuentes parecen aclarar a que se refería el interno. Específicamente, el interno decía que pare el era como si su psicólogo dijera que no valía la pena que el viviera. Después de todo era un delincuente y un drogadicto. Sentido que nunca fue dado y frase que no fue pronunciada por el psicólogo. ¿Qué significa dicho equivoco?



[1] El delincuente siempre asegura, que el daría su vida por su familia. Que nadie se meta con ellos, porque entonces es capaz de matar a quien sea. De la crónica de una entrevista, un interno señala que en realidad no fue un motín contra las normas establecidas o contra la autoridad penitenciaria, lo ocurrido en un reclusorio hace varios años. Se inicia la violencia dentro del reclusorio, porque la población estaba enojada y “harta” de los abusos de la Banda “Purpura”. Sus integrantes robaban, violaban y amedrentaban a los familiares de los reclusos. En el conflicto y desorden, más de uno, así se dice, había un grupo de internos, que recorrían el penal, con lista en mano, para localizar a los integrantes de la banda “Purpura”. Su objetivo: matarlos. Así lo hicieron. E incluso cuando uno de ellos se “atrinchera” en su celda, solamente se vierte solventes en la misma celda y se le prende fuego.
[2] Resumen de la técnica psicoanalítica de Sigmund Freud (1926).
[3] Película de “El padrino I, II y III”. Francis Capotola.
[4] Anónimo
[5] <<parranda>>, alusión a situaciones de diversión en especial entre los hombres, sin la presencia de familiares y si con amigos. En ellas con frecuencia se combina el consumo de alcohol o la convivencia con otras mujeres ajenas a la familia o con prostitutas.

lunes, 3 de febrero de 2020

INDÍGENA LACANDONA

Me el transporte colectivo de San Juan Teotihuacán al pueblo de Otumba, subió una mujer joven, que de inmediato al observar su rostro recordé la máscara de Jade de Takal. Por ello pensé, ese rostro lo conozco.Indudable que era una mujer bonita. Desde ese día recordé ese rostro y partiendo del modelo de la máscara, lo feminise y este fue el resultado. La modelo no existe. Todo es imaginación.

INDÍGENA LACANDONA
TECNICA: Lápiz de de grafito en papel fabriano
29cm. X 41.7cm.
FECHA: Enero 2, 2020
AUTOR. Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira




sábado, 25 de enero de 2020

MAPACHE

El presente dibujo representa uno de los primeros ensayos de las técnicas de dibujo, realizadas por mi sin asesoría de mi maestro Joaquín. Para entonces había dejado la ciudad de Querétaro, Querétaro, en la República Mexicana. Bueno será siempre recordar viejos tiempos
MAPACHE
TÉCNICA: Lápiz de grafito en papel de dibujo
31.5cm. X 33cm.
FECHA: Diciembre 1994
AUTOR. Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira


sábado, 4 de enero de 2020

HANNIBAL- ETIOLOGIA DINÁMICA

Con el presente teto doy satisfacción personal a un viejo análisis pospuesto desde hace tiempo. Incursionar el la etiología del canibalismo de Hannibal Lecter yaque nunca quede conforme con la cuarta versión fílmica. Espero la disfruten.


HANNIBAL

MTRO. PS. ALEJANDRO FABELA ALQUICIRA
E-mail: Jaliscoafa@yahoo.com.mx

Al buscar el origen de los acontecimientos que le ocurren al ser humano, suele partirse del paradigma en boga. Siendo en la actualidad el de CAUSA-EFECTO. Diferenciando en ello los sucesos acaecidos y calificados desde una perspectiva de lo “bueno” y lo “malo” o lo positivo y lo negativo. Pues es la tendencia del ser, una, en una primer clasificación de cualquier fenómeno, incluyendo los píquicos. Sin embargo, ello no considera la complejidad que representa la mente humana. Partiendo del mismo paradigma, se plantea que puede haber varias causas que provocan un mismo efecto o que una sola causa puede provocar diversos efectos. Implicando esto ya esa complejidad.
Tal vez por esto, cuando se trata de determinar el motivo del canibalismo de Hannibal Lecter, se piensa en la trama de la última versión cinematográfica de dicho personaje. Si comió a su hermana, aun sin saberlo, pues sus victimarios se lo ocultaron, se dijo que ello era el “trauma” que lo condujo a su canibalismo en la etapa adulta. Formula simple para explicar un hecho tan complejo. Pero a la vez reduccionista. Pues preguntaríamos, primeramente, ¿cómo supo que esto había ocurrido en el pasado, que no se le comunico? Siendo niño ¿alguien le dijo lo que había hecho o lo ignoro hasta su etapa adulta? Al parecer lo único cierto es que sabía que su pequeña hermana había desaparecido, pero no el motivo de su desaparición. Por ello debió haber llorado a la hermana por su ausencia, no porque hubiese sido devorada. También es claro que, a pesar de su probable tristeza, “el hambre pudo más que el dolor y comió”, de lo que sus victimarios le dieron. ¿Disfruto de la comida que le proporcionaron sin saber que contenía? Hasta parecía haberse olvidado de su pequeña hermanita. Observando el film, sin que se diera la versión del canibalismo; incluso, se podría haber supuesto esto, por la trama fílmica y la visión que se da de los victimarios.  ¿Como es qué, a pesar de la desaparición de su hermana, Hannibal pudo comer? ¿Era mayor su hambre, que por un momento dejo de llorar a la hermana, mientras comía? Ambos fenómenos no imposibles en la persona que sufre. De esta manera, saciada el hambre y pudo volver a llorar y buscar de nuevo a la hermana. No sabemos esto, pues ya no se muestra en la película. Otras preguntas que emergen son: ¿Hay rastros de ese canibalismo en la infancia o en la adolescencia de nuestro personaje? ¿Cuándo supo que había comido a su propia hermana, cuando supo que sus captores la asesinaron y la comieron? ¿Por qué a él le fue respetada la vida? ¿Acaso por ser “menor de edad” y “mujer” se consideró que era más ideal para ser devorada? ¿Acaso dijeron, que por ser pequeña era “más tiernita” y por lo tanto más comestible? ¿Cómo a partir de dicho hecho canibalístico, se determina el canibalismo básico, de comer el cerebro, más específicamente, ciertas partes del cerebro en la etapa adulta? ¿Qué es lo que genera el determinismo para comer el cerebro y no todo el cuerpo humano? El dramatismo de dicha versión, hace susceptible de apegarse a dicha explicación ¿Pero qué realidad podría tener como determinante del canibalismo de Lecter?
Por otra parte, inicialmente hay que observar la diferencia de como secuestra al empleado del Departamento de Justicia de Estados Unidos de Norteamérica, Paul Krendler[1], en el film Hannibal. Teniéndolo semi-inconsciente, con el uso de alguna droga, pero indefenso. Amarrado y sentado a la mesa, con la craneotomía en la parte superior del casco del cráneo. El cual pudo quitar sin problema para destapar la bóveda craneana y exponer la parte superior del cerebro. Actividad realizada con maestría, dada su profesión médica. Mismo del cual realiza cortes finos de la masa encefálica, para colocarlo en el plato de su víctima. Eran finos filetes de su cerebro. Acto seguido, corta trozos pequeños, aderezados con otras hierbas, que da de comer a su prisionero. Cuando realiza esto, le comunica a la agente Claris, que el sujeto no sufre dolor y no tiene clara consciencia de lo que hace. Como médico que es, sabe, donde cortar para no provocar dolor o daño que incapacite a la víctima de manera total. No había hemorragias a pesar de haber manipulado las membranas cerebrales. Si bien el Doctor Lecter tiene un libro de cocina para preparar platillos sofisticados, él no come nada del platillo preparado. Solo en un comentario a la película[2], se afirma que en el avión en que escapa, al final de la película, lleva un paquete, del cual come y que son restos del cerebro del empleado del gobierno. Sólo por los antecedentes, que se ven en la saga uno, “El silencio de los inocentes”, se sabe que practicaba el canibalismo. Además, cuando se fuga de su prisión, se dice que arranca el rostro del policía a quien agrede y devora sus labios y mejillas. Indudable que es un sádico perverso, pero hasta el momento verificados solo hay dos actos antropofágicos.
El tercer acto canibalistico, del cual no supo, se da cuando come de lo que sus captores preparan con su hermana, durante la segunda guerra mundial. Él come del platillo preparado, pero sin saberlo, que fue preparado con su hermana. Al parecer tiempo después y de manera posterior, es como se entera de lo que lo obligaron, de manera engañada, ha a hacer[3]. Una cuarta escena, donde se evidencia el canibalismo se da cuando atrapa a uno de sus victimarios de la segunda guerra mundial. Lo hiere y lo inmoviliza. Procediendo, inclinado sobre dicho sujeto, a matarlo y devorarlo vivo. Por la escena no es posible saber qué fue primero, pues solo se oyen gritos de la víctima, pero no se observa si grita porque lo están matando o lo están devorando. Ahora bien, la impresión que esta provoca puede ser de importancia. la escena es muy grotesca, sobretodo sí se le compara con la escena de la película Hannibal. Cuando era joven, solo le dice a su protectora, que no vea, que se vaya y cierre la puerta, pues está dispuesto a devorar a su víctima. Seguramente a mordidas, pues no hay la sofisticación de un cocinero en esa escena. ¿Acaso tal sofisticación como chef se da con el paso del tiempo? Y en todo caso ¿Por qué y cómo, se desarrolla dicha sofisticación culinaria? De esta manera, me parece que hay mucha diferencia entre el Hannibal joven y el viejo. ¿Qué significaría tal diferenciación en su conducta? ¿Acaso de joven era más salvaje que de viejo? ¿Y el viejo se sofistico en su evolución caníbal? Existe una quinta escena donde se hace referencia al canibalismo del Dr. Lecter. Al inicio del film Dragón rojo, se le ve comiendo con un grupo de amigos, después de escuchar un concierto de música clásica. Todos degustan un delicio platillo preparado por Hannibal. Y ante la pregunta de una de las comensales, solo le dice que no puede darle los ingredientes, porque entonces no le agradaría. Se hace alusión a que es una lástima que uno de los músicos no haya sido localizado aún. Suponiéndose que lo que los comensales invitados comen es a dicho sujeto desaparecido. Solo se explicita esto, pero no hay mayor aclaración. Posteriormente, hablando con el detective del FBI, Will Graham, que sigue su pista, como asesino serial y caníbal que los han supuesto, este descubre que su asesino es el Dr. Lecter, quien hiere al detective en el hígado con un cuchillo. Descubriéndose de que él es, el tan buscado asesino y caníbal. Amenazando con que no solo lo matara y devorara sus vísceras, en especial su corazón. Con esto nuevamente se explicita que él come carne humana, siendo su predilección las vísceras como: el hígado, el cerebro, el corazón, etcétera. Pero en dichas escenas no se puede observar que Hannibal en realidad coma. Solo esta verbalizada la practica caníbal. En cambio, los invitados si comen las viandas preparadas, mientras Lecter sonríe de que el si sabe lo que sus invitados comen. ¿Por qué el no come junto con ellos? ¿Esa degustación de partes humanas din conocimiento se puede calificar canibalismo? Pero lo que si es seguro que no se puede decir es que es una práctica antropofágica voluntaria y con consciencia personal. Detenido el doctor y publicado en los diarios que era caníbal y que daba de comer a sus invitados restos humanos, ¿Qué paso con dichos comensales? ¿Alguno de ellos continuos con su canibalismo, ahora hecho consciente?
Es pertinente una observación más. Considerando la manera en que se inicia en el canibalismo de Hannibal Lecter, parece totalmente descontextualizada, la trama de la cuarta película con las otras tres. En estos últimos tres films, no parece haber conexión con la cuarta, que haga sospechar o suponer, la manera en que se gesta ese canibalismo. Toda explicación de la antropofagía se circunscribe solo a la cuarta parte de la saga. Pero no basta este argumento para desechar tal explicación. Pues tal como lo demuestran los análisis de enfermos mentales, neuróticos, así ocurre en la vida de ellos. El síntoma o la conducta actual, parece totalmente descontextualizada. Los datos intermedios entre dicho comportamiento y su etiología son reprimidos y olvidados. No habiendo conexión entre ellos de manera manifiesta, aunque si dentro del pensamiento latente. Señalamos neuróticos, porque sería de importancia la diferenciación diagnóstica. Se ha dicho que es un verdadero antisocial, Hannibal Lecter, o un psicótico. Pero clínicamente no hay coincidencia con tales diagnósticos. Tentativamente es solo un neurótico obsesivo muy agresivo y perverso.
Iniciemos el análisis por el psicótico, comparándolo con un caso, ocurrido en la ciudad de México. El “caníbal de la Guerrero” se decía que era la versión mexicana de Hannibal Lecter. Lo cual de manera personal negaba como tal. En psicopatología, es claro que aquellos homicidios e incluso actos canibalisticos de los pacientes psicóticos son espectaculares, grotescos y salvajes. Se negaba dicha analogía porque se decía, que igual que Hannibal Lecter, era un paciente con cultura, pues se decía poeta. Pero bastaba leer dichos poemas elaborados por el caníbal de la Guerrero, para ver la diferencia de cultura y calidad del escrito entre ambos personajes. De hecho, psicopatológicamente, la pésima calidad de los mismos, hacían pensar más en trastornos de pensamientos, pero no en verdadera poesía. Si bien se le considero caníbal, porque en su casa se encontraron restos humanos descuartizados. Algunos en el refrigerador o en cacerolas en la estufa, que implicaban que habían sido cocinados. Además, los restos humanos parece que presentaban características de que habían sido mordisqueados por un ser humano.
Otro caso son el caníbal de Ecatepec y su esposa. Los cuales descuartizaban a mujeres, tirando partes de sus cuerpos a la basura. Cuando hacían estos fueron detectados, denunciados y encarcelados. Al parecer otras partes de los cuerpos fueron usados para preparar tamales o pozole, que vendían a sus clientes. Si bien de esta manera comían carne humana, ¿se debe considerar que eran caníbales aquellos que los consumieron sin saberlo? Después de todo, cuando lo supieron, hasta la digestión ya había pasado. Lo mismo ocurrió al niño Hannibal Lecter. Volviendo a esos comensales que podía haber ocurrido cuando supieron lo que habían comido. Seguramente deberían haber presentado náuseas y vomito al darse cuenta de lo que habían degustado. Pero la práctica canibalistica no siguió ni se gestó. Entonces ¿por qué en Hannibal Lecter si se prosiguió, aunque el no supo que había comido a su hermana? Seguramente porque era un perverso. Pero, en el niño no se observan dichas características. Por el contrario, era amoroso y cuidadoso con su pequeña hermana. ¿Qué paso que en él se desarrolla la antropofagía? ¿Acaso solo fue por odio y venganza? Esto podría explicar el motivo de la aparente latencia del canibalismo durante la infancia y la adolescencia. Época en la que solo se prepara para lo que hará de joven. En tanto que el canibalismo que se desencadena cuando localiza a sus viejos victimarios. Un caso más, ocurrido en el Estado de México, y verificado en un reclusorio, se relaciona con un paciente psicótico, quien es detectado con sangre en la boca. Al obligarlo a abrirla, se dan cuenta que se arrancó los testículos y es lo que tenía en la boca. ¿Un acto de antropofagía? Queda en duda porque no deglutió los testículos, solo los coloco en su boca. Diferente de otro caso en el cual no solo cortaba sus dedos con los dientes, sino se los tragaba. Otro caso más, corresponde al “Canibal de Tecamac”. Sin embargo, por lo referido en las noticias, no hay evidencia de la práctica canibalistica con su esposa a hijas, a las cuales asesino y quemo en su casa. Pero no hay señales que indiquen que consumió carne humana de sus familiares asesinados. ¿acaso solo se supone que las quemaba o más bien que las cocinaba, pera después comerlas? Especulación de los medios de comunicación que cubrieron la noticia es indudable, pero veracidad de los hechos no.
Si Hannibal desconocía el hecho de que había comido a su hermana, también debemos suponer que no había gusto por la carne humana. En plena guerra mundial, las carencias de alimento en el frente Oriental son referidas. A fin de que los alemanes no contaran con comida para su alimentación, en retirada los rusos, quemaban todo lo que pudiera ser útil o comestible a los enemigos. Sin duda la hambruna se intensifico. Por ellos los victimarios de la hermana de Hannibal deciden comerse a la menor. Habían traspuestos los límites de su humanidad y no les importo comerse a una niña. Conociéndolos ahora, por el relato fílmico, sin lugar a dudas se puede inferir que no era su primera víctima. Seguramente hubo otras más. En ellos su maldad es más evidente, después de todo, al finalizar la guerra sus actividades son ilícitas, viviendo al margen de la Ley. En tanto que Hannibal es enviado a un asilo de niños rusos y huérfanos como resultado de la misma guerra. En dicho lugar es un rebelde y agresivo niño, que requirió de castigos para ser sometido. A pesar de ello logra estudiar hasta el nivel escolar que el asilo le proporciona. Posteriormente se dedica al a medicina con buen éxito; incursionando por último en la psiquiatría. Desconociéndose de joven la motivación para elegir dicha profesión. Aún en la etapa adulta, ya viejo, no hay opciones de que se inclinara por tal profesión, a fin de buscar el propio conocimiento. Más bien, su tendencia es, conocer  la mente humana, para facilitar la manipulación de la misma. Logrando de esta manera lo que hace en la prisión, cuando es entrevistado por la agente Clarise. La presiona para tener información acerca de ella. Logrando, además, que uno de sus compañeros de prisión, “un loco” se tragara su propia lengua, provocándose así la muerte. ¿Este es un acto de antropofagía en un compañero de prisión? Obligado aquí, es retomarlos caníbales de los Andes. Ellos cayeron, al fallar el avión en que volaban, en un lugar inaccesible de la cordillera de los Andes en Perú. Después de cierto tiempo y bajo las penurias que vivieron, varios de ellos deciden comer carne humana, de sus compañeros muertos. Acto que discutieron entre ellos sin llegar a un acuerdo total. Por eso no todos probaron la carne humana. Los que decidieron comer carne humana, lo justificaron por su intenso deseo de sobrevivencia. Sin embargo, otros sobrevivientes no se decidieron a la práctica canibalística y también vivieron. Al parecer ellos hacen cortes de músculos y piel humana de la espalda, probablemente de glúteos y piernas. Más una vez salvados, se suponen que no continuaron la practica canibalística, pues se supone que ya no había la motivación para ello. O simplemente ¿fueron olvidados y nadie pregunto más de ellos? También hay que pregunta ¿si hay diferencia entre que se elija comer carne humana, músculos o piel u órganos específicos, como el hígado, el cerebro o el corazón, como se decía entre los pueblos prehispánicos del México antiguo? Específicamente, los pueblos prehispánicos, si valoraban el corazón porque era el que contenía el valor y la fuerza del guerrero sacrificado. Órgano que los españoles afirmaban lo comían los indígenas. Mientras que dichos indígenas consideraban que la posesión de los mismos era la apropiación de los caracteres del propietario de dicho órgano.
El siguiente diagnóstico a analizar corresponde al antisocial, pero primero hay que cuestionar ¿Cuál es la relación entre personalidad antisocial, comportamiento antisocial del adulto y canibalismo? Fácilmente se podría relacionar, que sería un comportamiento antisocial del adulto, ya que va de acuerdo con una práctica contra las “buenas costumbres” de nuestra actual sociedad. Con tal acto se trasgrede las normas y límites establecidos en nuestra actual cultura. ¿Pero que ello refiere a una personalidad antisocial? El DSM, no lo evidencia de esa manera. Por lo cual podemos suponer que no es un criterio diagnóstico básico. De hecho, no se menciona dicha opción, para el diagnóstico de la personalidad antisocial. Otra conducta más, exhibida en las películas sobre el doctor Lecter, correspondería a su aprendizaje del arte culinario. Capacitación qué por supuesto lleva tiempo, tolerancia a la demora y control de sí mismo. La misma preparación de un platillo “sofisticado”, tiene un “modus operandis” que refieren a las características de personalidad mencionadas. Las cuales no corresponden con una personalidad antisocial y que en el DSM y en el CIES-10 no las contempla. Aunque en este último texto se le denomina Trastorno disocial de la personalidad. Esto sin profundizar más en las demás características exhibidas por el Doctor Lecter y que en otro documento se ha cuestionado[4].
Desde una perspectiva diferente, el psicoanálisis planea que dinámicamente el devorar a otro ser humano, es una forma de identificación. De incorporación de sus características personales, no solo de imitarlas, adoptarlas o copiarlas. Es a la vez un proceso de introyección lo que favorecería dinámicamente el acto de comer a otro ser humano. ¿Cuál sería uno de los motivos manifiestos de dicho acto de introyección e identificación? Probablemente el mismo de los pueblos antiguos, la incorporación de las características del devorado. En ello no habría la motivación de la alimentación. Encontrar o consumir los nutrientes que a los sujetos hagan falta[5]. Analizando las películas del personaje Hannibal Lecter, no hay paralelo con sus posibles motivaciones para su práctica canibalística. No es la necesidad de alimentarse, pero tampoco de la introyección-identificación o de odio, o de venganza. Tampoco puedo saber, si acaricio el deseo, Hannibal, de llegar un día a devorar a sus víctimarios, después de todo no tenía confirmado que su hermana hubiese sido devorada. O ¿es que acaso que ese deseo emerge cuando ya sabe que su hermana fue víctima del canibalismo de sus victimarios? De ser esta última opción, ¿su deseo caníbal fue emergente y preexistía en su personalidad? ¿Si preexistía, es independiente de que la hermana haya sido víctima de canibalismo? ¿O acaso sería el único indicio de sus prácticas canibalísticas en la infancia y en la adolescencia? Es un hecho significativo, qué por su aislamiento en la trama personal del personaje, no parece relacionarse con nada, ni clínica ni dinámicamente. Parece un evento totalmente aislado, sin opción de interpretación, pero al parecer con claridad. Es ese mismo aislamiento que lo descontextualiza y le resta importancia hasta hacerse casi invisible. ¿Por intervención del desplazamiento, la elaboración secundaria o la presencia de mecanismos defensivos de anulación y aislamiento? Además, es por eso relevante que se hace relevante la pregunta siguiente: ¿Entonces, porque en la trama fílmica se descubre tan “burda y brutalmente” ese “deseo canibalístico”? Nuevamente ¿por odio o por venganza? Pero si esta fuera la motivación, se posibilitaría tal sofisticación en la personalidad de Hannibal Lecter, para hacerlo doctor psiquíatra, cocinero sofisticado, poeta, literato y “antropólogo literario[6]”.


[1] Interpretado por el actor Ray Liotta
[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Hannibal_(pel%C3%ADcula) (Recuperado en Internete, el 17/11/19).
[3] El comienzo del Mal.
[5] Nota sobre el canibalismo en Blogger personal
[6] Es interesante el análisis que hace de la iconografía de las representaciones y escritos sobre la muerte de Judas Iscariote, en su presentación ante académicos italianos, a fin d competir por el puesto disponible en el museo, en el film de Hannibal. Misma película donde demuestra su brutalidad y falta de empatía hacia los seres humanos, cuando mata al comendatore Francesco Piazza NOMBRE y al sujeto que degolla en la iglesia cuando tratan de capturarlo y secuestrarlo.