sábado, 8 de febrero de 2020

FAMILIA, RELIGIÓN Y DELINCUENCIA

Publicare el presente trabajo con la consciencia de que no lo he concluido en su análisis. Por ello posteriormente haré una corrección o complemento del mismo.

FAMILIA[1], RELIGIÓN Y DELINCUENCIA

Sigmund Freud (1926) afirmaba que en el proceso del análisis es fundamental el apego del analizado por la regla de la asociación libre, de donde se obtendrá el material sobre la vida del neurótico y de lo cual se podría extraer el material para interpretar la dinámica de la enfermedad y para elaborar la interpretación que se habrá de comunicar al paciente en proceso analítico. Ahora bien, dicho método resumido de la técnica analítica es aplicable a otros fenómenos humanos como son: los mitos, los cuentos, las leyendas, el folklor, los sucesos sociales o grupales, etc. Por ello es relevante el trabajo clínico que se realiza con un sujeto determinado. Donde se involucra la contraparte del analista que corresponde a la atención flotante. Así como se le exige al analizado que no centre su atención sobre alguna tópica en particular, el analista no debe centrar su atención en comunicación alguna de lo comunicado por el paciente. El beneficio de ello es grande, ya que permite la comunicación de inconsciente a inconsciente, develándose de esta manera lo que acontece en el ser humano. Aún de aquello que parecía insignificante o sin importancia emerge el material que podrá explicarlos[2].

Por ello al trabajar en psicoterapia de grupo con internos sentenciados por diversos delitos, la atención flotante es fundamental para escuchar lo que dicen estos. Es importante acotar, que en múltiples ocasiones se escucha alguna comunicación pero esta pasa desapercibida para el terapeuta, a pesar de su entrenamiento como psicoterapeuta. Sin embargo, la persistencia en un método de trabajo, tarde o temprano reditúa frutos, como ocurrió el 28 de Septiembre del 2004. Uno de los integrantes del grupo, sentenciado por robo de auto relata con respecto a su delito, que el día de los hechos fue aprendido en Oaxaca, Oaxaca, por la policía federal de caminos. Por tal motivo se comunica con su familia a la ciudad de México para informarles de su detención y el porque no había regresado a su casa después de varios días. El interno recuerda, que muchas veces ocurre de esa manera, se avisa a la familia que saldrá pero no saben si regresaran pronto o mucho tiempo después, como en su caso por una sentencia de más de diez años. La manera en que relata esto el sujeto, se le hace saber así, es como si hubiera pedido permiso para ausentarse de la casa. Después de todo era hijo de familia. Esto genera que se haga referencia a la importancia de la familia para ellos. Familia por la cual están “dispuestos” hasta matarse en reclusión si son afectados por otros internos.

En una sesión previa, probablemente dos años antes, en un caso similar y probablemente coacusado del interno referido, otro de los integrantes de otro grupo terapéutico mencionaba la importancia de la familia. Tema derivado de la comunicación, análisis y cuestionamiento de su versión del delito. En este caso se concluía con la siguiente interpretación: Si la familia es tan importante, que incluía a su esposa e hijas, por que no se había ido a pasear con ellos a Oaxaca, Oaxaca, donde había sido detenido por la policía federal y de donde había surgido su delito de robo de auto, por el cual estaba sentenciado a dieciséis años de prisión. En esa ocasión se le interpretaba como posibilidad, de lo que había ocurrido, que el sujeto andaba de “parranda” con sus amigos, sus coacusados con los que fue detenido, o que se andaba portando “mal”; esto último como una alusión, a que él si estaba involucrado en el delito y que tal vez había algo más. La respuesta del interno fue el silencio; posteriormente, el ausentarse por varios meses de la psicoterapia grupal; y finalmente, observarse un cambio en su semblante y actitud cuando saluda a su terapeuta y le comunica que ya esta trabajando. Actividad (trabajo) que anteriormente se había negado a realizar y época en que su actitud era hostil, negativista, defensivo, desconfiada y suspicaz. Cabe agregar, que el interno también había avisado a su familia que saldría con sus amigos, aunque no les había mencionado lo que haría. Como en múltiples casos, la familia da por hecho que se irán con los amigos y no preguntan más.

De los anteriores casos descritos, se hace evidente una característica frecuente en los “delincuente”, que consiste, en que con frecuencia, cuando ellos se involucran en un comportamiento delictivo, antes de esto solicitaron el permiso a su familia o antes de salir de su casa incluso solicitaron la bendición de madre, para que estuvieran protegidos de todo “mal”. No decían a donde iban o lo que iban a hacer; pero ellos sabían perfectamente que se involucraban en delitos. De esta manera y a modo de interpretación se les hacia dicha indicación a los integrantes del grupo trabajado terapéuticamente, a fin de reflexionar sobre dicha curiosidad. Parecía intrascendente, pero como se verá después, tiene gran relevancia en su dinámica personal.

En la reflexión personal de tal hecho emerge el corrido de Valente Quintero, en el cual, dentro de su letra dice, que su madre le despide y él le pide su permiso y bendición para irse a un baile. Con múltiples enemigos, el riesgo de que fuera agredido e incluso muerto, como efectivamente ocurrió, era alta. Sin embargo, dicho personaje le dice a su madre solo, que para que cuidarse tanto. Acto seguido se va al mencionado baile donde se da la tragedia. Una segunda reflexión se enfila hacia los aspectos religiosos, ya que en la tradición cristiana existe San Dimas el santo de los ladrones, al cual estos mismos se encomiendan cuando van a realizar sus fechorías.

¿Cual es común denominador de las cuatro experiencias relatadas? Parece ser la pregunta consecuente. Pues bien, en el primer caso se refieren al permiso solicitado por el delincuente antes salir a cometer un delito. En este primer caso agregamos, que esto ocurría con frecuencia ya que el se dedicaba al robo de autos. El interno se involucra en esto al parecer por invitación de unos amigos y por dinero fácil que obtenía. Al menos ese es el motivo manifiesto. Al inicio solo era intermediario, pero después decide tener mayor participación económica, por lo cual se involucra directamente en los robos; de esta manera obtenía la ganancia por ser intermediario y por el robo directo. Su vida delictiva se fue complicando paulatinamente. En el segundo caso esta la petición hacia la familia de un “permiso” o su “protección”; lo cual es parecido en el tercer caso y en el cuarto. En todos los casos se dirige tal petición hacia alguien o hacia algo; hacia la madre o hacia un santo. Por ello el común denominador es una petición de “permiso” o “protección”. Desde esta perspectiva, surge una cuestión más, que se relaciona con la confesión de tipo religiosa. En ella no se da permiso, pero el delincuente se confiesa y de tal de tal manera esta absuelto del pecado de robo, al menos así lo ve el sujeto mismo. Sin embargo, ello no lo detiene o previene de los nuevos delitos. Incluso, seguramente el confesor le dijo al confesado que no continúe robando; lo cual por supuesto no obedeció. Cercano a ello, parece ser la anécdota, de cuando el Obispo cercano a un reclusorio visita este y al poner la mano sobre un interno, que se autoacusa de sus delitos y por el hecho de haber pecado, le dice que no vuelva a pecar absolviéndolo de sus pecados. Se decía que el interno parecía después de ello un “iluminado”. Considerando los aspectos religiosos de tipo católicos sobresale que uno de sus mandamientos es “no mataras y no robaras”, actos que es frecuente que sean realizado por el ser humano. Con respecto a la severidad de los castigos por tales delitos, en otras culturas, se observa que el homicida puede ser ajusticiado, en una aplicación de la Ley del Talión, o escarmentado con el cercenamiento de la mano que robo; la mayor crueldad del castigo es que ante la reincidencia se da la amputación de la segunda mano. Más ello tampoco ha disuadido a los delincuentes de cometer un delito. De esto se tiene tal conocimiento, que es uno de los motivos de discusión de la aplicación o aprobación de la pena de muerte. Pero regresemos al planteamiento inicial ¿qué significa tal petición de “permiso” o “protección”? ¿Puede esta petición de “permiso” o “protección” relacionarse con el sentimiento de culpa? Algo que es cierto, es que el delincuente tiene la conciencia de que va a cometer un delito cuando se despide de la familia o que reincidirá en el comportamiento delictivo, cuando hace la mencionada petición. ¿Acaso pide perdón antes de cometer el ilícito?

Avanzando en el análisis propuesto, puede decirse que una divinidad religiosa a las cual se encomiendan los delincuentes, no solo es San Dimas, también esta la santísima Muerte y en el norte de la República Mexicana, un santo al cual se encomiendan los narcotraficantes. Una primera corrección que se debe plantear es con respecto a San Dimas. Si bien dicho personaje era un delincuente en la época de la crucifixión de Jesucristo, por ello se le crucificaba, es redimido y absuelto por lo que dice estando en la cruz; “cállate insensato, dirigiéndose a Gestas, nosotros hemos pecado y robado, bien merecido tenemos este castigo, pero él (Jesús), que mal ha hecho. Señor (dirigiéndose a Jesús), acuérdate de mi cuando estés en tu reino”. Dada la crucifixión de Dimas, podemos suponer que el mismo se arrepiente de sus pecados, de sus delitos, pero no los vuelve a ejecutar. Cuestión muy diferente a cuando un delincuente se confiesa y solicita la absolución de sus delitos, pero puede y de hecho lo lleva acabo, vuelve a delinquir. ¿Acaso se solicita el favor de San Dimas por que habiendo sido ladrón el mismo, sería un intermediario adecuado con Dios, para el perdón que se busca? De hecho, no es inusual que el criminal al estar en la iglesia o ante un altar, solicita a las deidades correspondientes, que sea perdonado por lo que va a hacer. De antemano sabe y esta firme en continuar con el comportamiento delictivo. No acude al templo religioso como una manera de evitar del comportamiento delincuencial y con frecuencia se acto seguido es el delito. Esto recuerda las tramas de las películas de la mafia italiana en los Estados Unidos de Norteamérica o en Italia, donde se les ubica a tales gansters, como profundamente religiosos sin importar que ellos viven de la prostitución, el contrabando, el narcotráfico, el asesinato, la estafa, el robo, la corrupción, etc.[3] Regresando a San Dimas, dicho personaje no es abogado de ningún delincuente ni intercesor de nadie ante Dios, para que se obtenga la absolución a pesar de delinquir. En realidad San Dimas es un ejemplo de la capacidad de perdón cuando existe el claro, firme y sincero arrepentimiento por el comportamiento inadecuado del pasado. Continuando el análisis es importante observar la oración a dicho santo, que es como sigue:

ORACION DE SAN DIMAS

Doy una mirada señor a mi pasado
Y me estremezco cuantas culpas cuaritas
Gracias perdidas.
El infierno a la verdad
Merezco más
No quiero agregar nuevos pecados
Desconfiando de ti
Salvador mío
Solo quiero decirte
A cada hora corazón de Jesús
En vos confío
Que mi plegaría
Ascienda hasta tu trono
Y por María consiga
Lo que anhelo
Reparar, consolarte y amarte mucho
Con ese amor
Con que se alcanza el cielo[4]

La oración es de importancia, por que al menos en su texto no hay frases o palabras que impliquen que el delincuente se encomiende al santo para que lo proteja en sus delitos. Solo el texto “En vos confío/ Que mi plegaría/ Ascienda hasta tu trono/ Y por María consiga/ Lo que anhelo” se podría interpretar como un pedimento de protección durante el acto delictivo. Pero solo sería eso, una interpretación y a la vez una distorsión de un pensamiento benévolo. Y si nos confirma que en ningún momento se da una intersección, ni siquiera para el perdón del delito que se va a cometer o para la protección cuando se ejecuta un acto delincuencial. Además, el delito se da de manera intencional, sabiendas de que se comete un pecado, según la religión católica. Lo cual hace que sea de mayor gravedad. Cuando se da tal gravedad, es quizás por ello que un sacerdote, en realidad fueron dos, negaron la absolución a un homicida. A este se le adjudicaban la ejecución de tres personas. La gravedad no solo radica en la repetición, sino en la manera en que ejecutan el crimen. Arrodillan a la víctima y le hieren en el cráneo y a “quemarropa”; estando esas víctima en total estado de indefensión. Intencionalidad agravad por el hecho de que, además, eran policías. Sin embargo, tales sujetos también pensaban que la simple confesión religiosa debía bastar para ser absueltos. Sorpresa cuando se enfrentan a la negativa de un sacerdote para la absolución. Desde una perspectiva religiosa es congruente en otros casos, cuando en uno de los diez mandamientos se consigan como pecado moral el robar.

Retomando la importancia de la familia, en varios grupos, tanto fármaco-dependientes como de no fármaco-dependientes surgía como común denominador tal preocupación por la familia. En dichos grupos había internos sentenciados por diversos delitos como el fraude, el robo, homicidios, violaciones, etc. Así mimos era heterogéneo en cuanto a la edad, pero en un rango entre los dieciocho años y los cincuenta años de edad. Del contenido de la sesión grupal surge como elemento curioso la preocupación de los internos por sus familiares que acudían a visitarlos. Se había difundido el rumor de que algunos sujetos en el exterior se dedicaban robar a los pasajeros de los microbuses que circulaban por la zona cercana al reclusorio. Ello era factible ya que incluso el rumor indicaba, de que probablemente se trataba de una banda organizada por pre-liberados. La indignación de los internos se refería a que su familia se veía expuesta a la agresión de tales personas. De ello se derivaba el comentario de que se debía hacer conciencia por los delincuentes, con respecto a que tal vez muchos de los pasajeros de los vehículos asaltados podrían ser familiares de internos del reclusorio. Por una parte, parecía que ellos reafirmaban la importancia que tiene para ellos la familia. Misma por la cual puede ser que se arriesguen a morir, si es necesario, con tal de protegerla. Cuestión que en la sesión grupal dio una afirmación unánime. En este caso la interpretación era acertada y parte de la discusión de la sesión se centra sobre ello. De este dialogo se derivan cuatro observaciones que son curiosas por su contenido y que son:  
1.      El primero se refiere a tal importancia que se señala con gran frecuencia en la reclusión y que permite la distinción de la misma con su preocupación de la familia antes de la reclusión. Muy evidente en los casos de fármacodependencia, se relatan varias experiencias. Así por ejemplo, cuando la madre de familia, en particular, sale por la madrugada en busca del hijo fármacodependiente. ¿Acaso en ese momento dicho personaje no se expone a peligros? La respuesta es afirmativa, pero parece que entonces la preocupación no existía. Tal búsqueda implica acercarse a los amigos del hijo o a los delincuentes que se dedican a realizar sus actividades por la noche. En tales casos, como la madre de familia era conocida por los amigos o por la “banda”, parece que el individuo confía en que nada le pasará. De cierto modo se respeta a dicha figura, porque es la madre de uno de los integrantes de la “banda” y por el simple hecho de ser una madre de familia, como la que probablemente todos los integrantes de la “banda” tienen o aquellos que carecen de la misma, quisieran tener. También es usual que ante la búsqueda de la madre, esta se tope con el ocultamiento por parte de los integrantes de la “banda”. Son ellos mismo quienes ponen en alerta al fármacodependiente de que su madre lo anda buscando. Advertencia que le da la posibilidad de ocultarse para no ser encontrado. Pero también de mantenerse como observador de la búsqueda de la madre. No le evita la preocupación de esta, sino que se mantiene expectante cuando ella habla con sus amigos. Sin importar que ella se enfrente a ellos, que los insulta, que les reclame duramente que “perviertan” a su hijo o que llore, el fármacodependiente no se hace presente o le evita dicha situación. Pero ello tampoco moviliza algo en los integrantes de la “banda” para que se entregue o haga su aparición del sujeto buscado. Este sufrimiento de la madre tampoco provoca que dichas escenas no se vuelvan a repetir. Por el contrario es “el pan de cada día” en la vida del fármacodependiente. Ahora bien, tal vez ligeramente más atenuada la situación se repite en los casos de no fármacodependientes que tiene comportamiento inadecuado y el cual es de conocimiento de la familia.
2.      El segundo consiste en que el sujeto no están con la familia que dice añorar y extrañar tanto. Durante mucho tiempo, en ocasiones por años, nunca esta presente con la familia. Evita las reuniones familiares y prefiere irse con sus amigos. Es con frecuencia el gran ausente en las reuniones familiares. Una de sus justificaciones, es que en tales reuniones siempre terminan llamándole la atención los familiares reunidos. Entonces, para evitar esto no se presentan o al poco tiempo abandona la casa. En realidad demuestran gran desesperación por irse de la reunión y estar con sus amigos. El se va sin importar la preocupación o el llanto de los familiares. En un caso diferente, el interno, quien decía que su familia (esposa e hijas) eran lo primero para él, fue aprendido en Oaxaca en compañía de su amigos y coacusados ahora. Ante esto, en la sesión grupal se le interpretaba, que sic”…o nadaba con sus amigos de <<parranda[5]>> o estaba haciendo cosas que no eran permitidas…”. Comentario en relación a la pregunta de que ¿que hacia por Oaxaca sin la familia? Y a la cual no pudo responder.
3.      En tercer lugar, es curioso el planteamiento de que los delincuentes del exterior deberían tener en consideración de que sus crímenes los realizan cercas de un reclusorio y que por tanto las víctimas pueden ser familiares de internos de tal institución. ¿Qué significa este comentario? Era la pregunta consecuente e interpretativa. ¿Acaso se retoma la ley de los presos con respecto a que la familia es objeto del máximo respeto o que en caso contrario el que contravenga tal ley se arriesga a morir? Se les cuestionaba que tal protección hacia la familia era curiosa, ya que ahora parece ser que los delincuentes deben subirse a un vehículo con la intención de robar; pero antes deben preguntar quienes tienen familiares en reclusión, por que a ellos no se les robaría. En tono irónico se les decía que ahora iban a tener que decir: “las personas que tienen un familiar en reclusión se colocan del lado derecho y los que no tengan tal familiar hacia la izquierda por que son estos últimos los que serán asaltados”. Cuestión que de llevarse acabo en realidad sería de mucho más riesgo para tales familiares. De evitarse que a ellos los robaran, los asaltados se enojarían y los considerarían cómplices, involucrándose de tal manera en un problema delictivo. ¿Pues no que su objetivo era protegerlos? Además de que tal opción esta matizada de irrealidad y fantasía.
4.      En cuarto lugar, en la reclusión se da una opción diferente que consiste en la visita de los familiares. La misma se transforma en un tormento para el familiar. Al ingresar ellos están al tanto de cómo se encuentran. Sobretodo aquellos que continúan siendo problemáticos no reparan en la preocupación de sus familiares al verlos intoxicados, golpeados o encontrarlos segregados. Son familiares que no comentan nada pero que se dan cuenta de que el comportamiento inadecuado y de riesgo continúa presente. Pero también esta presente cuando ellos solo están poco tiempo con sus familiares y se alejan con prontitud de ellos, terminando de manera prematura la reunión y visita familiar. ¿A donde se fueron estos? Con frecuencia con sus amigos de reclusión con los cuales se involucran en situaciones de riesgo o de conflicto. Pero también esta presente otra actitud, que implica las llamadas con gran urgencia por que están amenazados de muerte por otros internos. El motivo de esto, son sus deudas económicas o por su compra de sustancias tóxicas. Ellos solicitan el dinero que deben y algo más, pero sin importarles la manera en que los familiares los conseguirán. Esto tampoco evita que nuevamente se endeuden y que otra vez sean amenazados. “un círculo vicioso” que con gran frecuencia se repite y que provoca gran angustia en la familia. Esto último no parece ser tomado en cuenta por el interno. El comportamiento inadecuado se mantiene a pesar de las familia, e incluso con madres ancianas que realizan la visitan. No es inusual que el recluso continúe con su involucramiento en situaciones de riesgo o de conflicto así mismo que se exponga a ser lesionado o trasladado, sin importarles que su madre, de edad considerable tenga grandes dificultades o carencias para acudir a la visita. En un caso determinado, no le importaba al interno a pesar de que había alguien de la institución que con constancia le hacía ver esto. También existen los casos, donde el mismo interno, en complicidad con otros compañeros de reclusión fingen la extorsión o su autosecuestro en la reclusión. Todo ello para obtener dinero de los familiares. A otro interno, no le importa la muerte de su padre en un asalto a su casa y que su medre de setenta y cinco años de edad, fue lesionada gravemente en el cuello y casi asesinada. Lo que le interesaba es que ella, quien le había prometido, pagara sus deudas de drogas. Tal ausencia de preocupación por ella llego al límite de que recién se había hecho la promesa de pagar las drogas, pero no se habían pagado, él le solicita a los traficantes de drogas que le den más. Al negarse esto, porque decían que él no pagaba, les responde, señalando que su madre ya quedo de acuerdo con ellos para pagarles. Respuesta consecuente del traficante de drogas fue, sic. “si a ti no te importa tu madre, porque me ha de importar a mí”. Acto seguido le dio las drogas solicitadas.

Ejemplo de lo anterior es útil el relato del siguiente interno, por que es similar a otros tantos de ellos, y es como sigue: sic. “Ahora que estoy en la cárcel he tenido mucho tiempo para pensar, algo que nunca o pocas veces había hecho. Tal vez ello es por que ahora tenemos tiempo de sobra y en el exterior solo nos dedicábamos a otras cosas”. Uno de tales aspectos que meditan en la reclusión se refiere a la familia. Por ejemplo, el interno dice que ahora se da cuenta de lo “mal” que siempre trato a su esposa. Misma que no le daba motivo para tal trato, pero que el no evito ni podía comprender. Sin embargo, ahora en la situación que actualmente tienen, la visita constante y el que teniendo todas las opciones no lo abandona, les hace arrepentirse de cómo fue en el pasado la relación con la esposa o con los familiares. Incluso ante ello suele mostrar asombro con respecto a la actitud de ellas puesto que creen que ahora deberían o tendrían todos los motivos para dejarlos. Dicen que hasta ellos comprenderían si tomaran tal alternativa y sin mayor remedio tendrían que aceptarlo; por que nada pueden hacer o por que se lo tienen merecido. Suelen en tales comentarios compadecerse de estos familiares por que después del maltrato a que los sometieron los apoyan fielmente sin importarles los sufrimientos para acudir al reclusorio o las dificultades para la revisión al ingresar a la institución. Es a partir de este momento que su trato hacia ellos cambia, fomentando la comunicación hacia estos e incluso confesándoles que efectivamente cometieron el delito. Algunos afirman que tal cambio en su forma de ser, lo habían intentado, con anterioridad pero nunca lo pudieron mantener. Siempre volvían a la agresividad o frialdad en el trato. Por ello y como consecuencia hay que preguntar ¿por cuánto tiempo se mantiene este cambio indicado? Al parecer en la reclusión tiene mayor permanencia. Lo cual no ocurre en el externamiento. Con frecuencia y casi de inmediato retorna el comportamiento que la reclusión había motivado.

Una nueva cita bíblica es de interés en relación a nuestra temática. El interno la indica al finalizar una de las sesiones psicoanalíticas. El sujeto esta a acusado y sentenciado pro el delito de robo. Mismo que de manera inicial niega. Adjudicando toda la culpa del mismo a su compañero de causa. Afirma que el sabía, que este se dedicaba al robo. El día de los hechos le dice que lo espere y que va a una casa cercana. Afirma que el no sabía que se introduciría en la misma para robar. Posteriormente sale de la casa y al parecer detrás de él, la dueña de la casa, gritaba que lo detuvieran. Pasa a un lado del interno pero no se hablan. A su compañero de causa lo detienen. Procediéndose a la detención de el por que al parecer otros de los vecinos lo había visto en compañía de su causa. Por eso, aunque el no robo si lo relacionan con el y por ellos también se le detiene. Tiempo después confirma en una nueva versión de su delito, que sabía lo que hacia su compañero y que en realidad el lo esperaba a distancia para que le entregara lo que se había sustraído de la casa. En realidad ese era el procedimiento compartido para los robos. El interno afirma que así lo confiesa, por que ya ha entendido que si quiere hacer bien las cosas no debe mentir. Aceptando de tal manera su delito. Su versión inicial indicaba que el solo había ido a la lavandería, cercana a la casa donde se efectúo el robo; desconociendo lo que su coacusado pretendía.
En las últimas sesiones el interno se ha referido en su retorno a la religión. Aunque fue bautizado e hizo su primera comunión, por mucho tiempo estuvo alejado de la religión. Ahora suele rezar con fervor cuando tiene conflictos, y ello le ha dado la solución a los mismos. No sabe como, pero ahora cree en el poder de la oración. Con ello ha evitado robos, riñas, le han regresado lo que le habían robado o a provocado desconcierto en las personas con las que tenía conflictos. No sabe como pasa ello, pero para él es efectivo y una demostración del poder de Dios. En estas sesiones con frecuencia se da el uso del pensamiento mágico del interno en múltiples formas. Una demostración más de la intervención divina le parece que fue el abrir la Biblia y encontrar un pasaje que le llama la atención y que le hace ver cosas de su vida. Ejemplo de esto es el pasaje siguiente:

Mateo 6: 19: 21
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan, sino haceros tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Por que donde esta vuestro tesoro, ahí estará también vuestro corazón.

 El primer intento por analizar el contenido de la cita ofrece una dificultad inicial, que se relaciona con “…la polilla…”. ¿Qué significado tiene? ¿Es un término que parece descontextualizado del resto de la cita? Es por ello que se da la motivación para buscar el significado de la polilla en el diccionario y que es como sigue:

Polilla: f. mariposa nocturna, cuya larva destruye los tejidos. Fig. Lo que destruye progresiva e insensiblemente algo: la polilla del juego.

Analicemos algunos de los simbolismos al respecto. El primero se relaciona con el uso de la primera persona “…os…” y en seguida la aplicación de una acción hacia uno mismo “…hagáis…”. “…tierra…” simbolismo de la madre o la mujer. En tanto que “…tesoros…” desde el psicoanálisis lo referimos en su asociación al las heces fecales. Sin embargo, puede tener un segundo significado. Al ser alo que se encuentra dentro de la tierra, simbolismo de a madre o la mujer, también puede aludir a los hijos que las mismas pueden procrear.
Hablar del “…orín…” nos refiere a la presencia de la uretra, mediante la cual se da la micción o se arroja el orín. Presente dicho órgano en ambos sexos. Y de interés en el análisis del paciente. Probablemente a los ocho años de edad, entra al baño, a la regadera, donde sus padres se aseaban. Situación que el interno le parece de interés. En las sesiones, dice que él lo entendió, por que su madre es de una cultura Sudamericana, nativa del Uruguay y estaba interesada en que no se crearan fantasías o distorsiones con respecto a la sexualidad. Ella no tenía inconveniente de que un niño observara desnudos a sus padres. Que el niño viera las diferencias anatómicas del hombre y la mujer. Sin embargo, al parecer el sujeto mira alternativamente al padre y a la madre, mostrando en el relato una cara de asombro. Ante ello, al parecer la madre sin esperar pregunta del niño, le dice: sic. “…pero las mujeres también tenemos uno”. Con ello concluye el relato de la experiencia infantil. ¿Qué había ocurrido y cual fue el efecto de tal comentario? Dejemos las respuestas para más adelante.
Un simbolismo más, relacionado con la orina, es con respecto a la relación sexual; y específicamente en el hombre, con respecto a la eyaculación. No es infrecuente la relación de la micción con la misma sensación de querer orinar, cuando en el hombre se da la eyaculación o en la mujer se da la excitación de la vagina o el clítoris. De hecho, en la cultura popular, se asocia la relación sexual con la fantasía femenina de haber sido orinada por el hombre, o de que este orine a la mujer al eyacular. Siguiendo dicha línea de investigación, nos relacionamos con la excitación del genital, concretamente, por el sexo del paciente, del pene. Pero no necesariamente, con la sexualidad adulta. En especial nos interesa la masturbación. Desde la misma religión, se le considera como uno de los “vicios” que el ser humano de combatir, por que ello degenera la moral y la vida de los hombres. En la cultura se hace alusión a la importancia de evitar la masturbación, por que como decían los “abuelitos”, le podrían salir “pelos en la mano o esta se le podría secar”, por ceder a los impulsos onanistas. Además de que ello evidenciaría al infractor, en caso de que realizará dicho acto en el secreto y en la soledad. Pero con todo ello parece ser que en la cita bíblica se alude a dicho corrupción., al “…corrompe…”. Una asociación que se suele dar, esta relacionada con el hurtar, lo cual se considera como una alusión a la masturbación. Seguro a la sexualidad inadecuada, lo cual se evidencia por los signos de las pruebas proyectivas. En ellas se habla de inadecuación o conflictos en la sexualidad. Por último, el “…minan…” parece aludir a la disminución de las fuerzas del ser humano, como uno de los efectos de la conscupicencia o la masturbación. Por ello se intenta evitar la sexualidad el ejercicio de la misma. En nuestro paciente, se da la relación constante con la sexualidad. Así por ejemplo constantemente habla de su gran interés por el sexo y por tener una vagina o una “vulvita”, como lo dice el interno.
Pero, ¿cómo explicar la polilla? Solo al revisar la definición surge el significado posible. Inicialmente se hace memoria de que la misma destruye la ropa. Así mismo de que estas son atraídas por la luz y específicamente por el fuego. En esta última opción, se produce la muerte de dicha mariposa. Lo primero que se ve afectada en ella son sus alas que se incendian. De momento solo se alude como interpretación a otros de los simbolismos del fuego. Se le relaciona con el calor y a la vez con la excitación sexual. ¿Pero que importancia tiene el término de corromper con la polilla? La definición de la polilla, nos hace ver que ella procede de una larva. Misma que es en realidad la que se come o destruye la ropa o las telas. Al considerar a la larva, hay que recordar una representación caricaturizada de cómo los vicios corroen a los hombre, concretamente a su alma. Esto se asocia con un gusano o larva, debemos decir, que carcome el alma al igual que los tejidos textiles. En este caso, podemos relacionar la larva de la polilla con aquello que corrompe o destruye y que sería la conscupicencia humana. Una segunda experiencia sexual del interno referido, se relaciona con la observación de mujeres jóvenes. A los trece años aproximadamente, le dice a una niña de ocho años, que se baje las pantaleta. Solo observa su pubis y afirma que no hay intentos por tocarla. La niña al parecer se encuentra recostada y con las piernas abiertas. A los catorce años, realiza una situación similar con otra niña. Al respecto se le cuestiona, ¿Por qué eligió niñas pequeñas y no adolescentes? Su respuesta inicial es: sic. “por que ellas no se dejarían”, no sin antes afirmar con asombro que es una buena pregunta y no sabe por que. Con la segunda niña al parecer tampoco hay intentos por tocarla.
Desde el punto de vista religioso, no hay que olvidar la relación que se hace de la corrupción con el pecado. Lo cual obviamente no estaría en el cielo, donde los “…ladrones no minan ni hurtan”. Cuestión que parece aludir a la abstinencia sexual y al celibato. Lo cual retrae otro fragmento de la historia del paciente. Sus padres, casados tiene otra característica particular, el padre fue sacerdote y colaboro en Centroamérica como tal. Una vez casado, de momento se desconoce si el padre abandono el sacerdocio o solo abandono su celibato y se dedico a otra actividad. Pero hay que tener presente otro dato del interno. Este se refiere a la dificulta de los padres para procrear descendencia. El es hijo único, de un total de dieciocho embarazos; catorce previos al interno y tres posteriores. Todos esos embarazos concluyeron en abortos al parecer espontáneos. De tal situación, se deriva un equivoco en el interno. En una sesión se le hace la indicación, de que su discurso parece plantear la pregunta de ¿Por qué nací?, en relación a que si hubo tantos abortos, por que el sobrevivió. Sin embargo, el interno señala con molestia, que era difícil escuchar de su psicólogo, que dijera sic. “Por que nació”. En ambas frases, la diferencia es que una es afirmación y la otra una pregunta. Concluyendo la última con una letra o. Las asociaciones consecuentes parecen aclarar a que se refería el interno. Específicamente, el interno decía que pare el era como si su psicólogo dijera que no valía la pena que el viviera. Después de todo era un delincuente y un drogadicto. Sentido que nunca fue dado y frase que no fue pronunciada por el psicólogo. ¿Qué significa dicho equivoco?



[1] El delincuente siempre asegura, que el daría su vida por su familia. Que nadie se meta con ellos, porque entonces es capaz de matar a quien sea. De la crónica de una entrevista, un interno señala que en realidad no fue un motín contra las normas establecidas o contra la autoridad penitenciaria, lo ocurrido en un reclusorio hace varios años. Se inicia la violencia dentro del reclusorio, porque la población estaba enojada y “harta” de los abusos de la Banda “Purpura”. Sus integrantes robaban, violaban y amedrentaban a los familiares de los reclusos. En el conflicto y desorden, más de uno, así se dice, había un grupo de internos, que recorrían el penal, con lista en mano, para localizar a los integrantes de la banda “Purpura”. Su objetivo: matarlos. Así lo hicieron. E incluso cuando uno de ellos se “atrinchera” en su celda, solamente se vierte solventes en la misma celda y se le prende fuego.
[2] Resumen de la técnica psicoanalítica de Sigmund Freud (1926).
[3] Película de “El padrino I, II y III”. Francis Capotola.
[4] Anónimo
[5] <<parranda>>, alusión a situaciones de diversión en especial entre los hombres, sin la presencia de familiares y si con amigos. En ellas con frecuencia se combina el consumo de alcohol o la convivencia con otras mujeres ajenas a la familia o con prostitutas.

lunes, 3 de febrero de 2020

INDÍGENA LACANDONA

Me el transporte colectivo de San Juan Teotihuacán al pueblo de Otumba, subió una mujer joven, que de inmediato al observar su rostro recordé la máscara de Jade de Takal. Por ello pensé, ese rostro lo conozco.Indudable que era una mujer bonita. Desde ese día recordé ese rostro y partiendo del modelo de la máscara, lo feminise y este fue el resultado. La modelo no existe. Todo es imaginación.

INDÍGENA LACANDONA
TECNICA: Lápiz de de grafito en papel fabriano
29cm. X 41.7cm.
FECHA: Enero 2, 2020
AUTOR. Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira




sábado, 25 de enero de 2020

MAPACHE

El presente dibujo representa uno de los primeros ensayos de las técnicas de dibujo, realizadas por mi sin asesoría de mi maestro Joaquín. Para entonces había dejado la ciudad de Querétaro, Querétaro, en la República Mexicana. Bueno será siempre recordar viejos tiempos
MAPACHE
TÉCNICA: Lápiz de grafito en papel de dibujo
31.5cm. X 33cm.
FECHA: Diciembre 1994
AUTOR. Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira


sábado, 4 de enero de 2020

HANNIBAL- ETIOLOGIA DINÁMICA

Con el presente teto doy satisfacción personal a un viejo análisis pospuesto desde hace tiempo. Incursionar el la etiología del canibalismo de Hannibal Lecter yaque nunca quede conforme con la cuarta versión fílmica. Espero la disfruten.


HANNIBAL

MTRO. PS. ALEJANDRO FABELA ALQUICIRA
E-mail: Jaliscoafa@yahoo.com.mx

Al buscar el origen de los acontecimientos que le ocurren al ser humano, suele partirse del paradigma en boga. Siendo en la actualidad el de CAUSA-EFECTO. Diferenciando en ello los sucesos acaecidos y calificados desde una perspectiva de lo “bueno” y lo “malo” o lo positivo y lo negativo. Pues es la tendencia del ser, una, en una primer clasificación de cualquier fenómeno, incluyendo los píquicos. Sin embargo, ello no considera la complejidad que representa la mente humana. Partiendo del mismo paradigma, se plantea que puede haber varias causas que provocan un mismo efecto o que una sola causa puede provocar diversos efectos. Implicando esto ya esa complejidad.
Tal vez por esto, cuando se trata de determinar el motivo del canibalismo de Hannibal Lecter, se piensa en la trama de la última versión cinematográfica de dicho personaje. Si comió a su hermana, aun sin saberlo, pues sus victimarios se lo ocultaron, se dijo que ello era el “trauma” que lo condujo a su canibalismo en la etapa adulta. Formula simple para explicar un hecho tan complejo. Pero a la vez reduccionista. Pues preguntaríamos, primeramente, ¿cómo supo que esto había ocurrido en el pasado, que no se le comunico? Siendo niño ¿alguien le dijo lo que había hecho o lo ignoro hasta su etapa adulta? Al parecer lo único cierto es que sabía que su pequeña hermana había desaparecido, pero no el motivo de su desaparición. Por ello debió haber llorado a la hermana por su ausencia, no porque hubiese sido devorada. También es claro que, a pesar de su probable tristeza, “el hambre pudo más que el dolor y comió”, de lo que sus victimarios le dieron. ¿Disfruto de la comida que le proporcionaron sin saber que contenía? Hasta parecía haberse olvidado de su pequeña hermanita. Observando el film, sin que se diera la versión del canibalismo; incluso, se podría haber supuesto esto, por la trama fílmica y la visión que se da de los victimarios.  ¿Como es qué, a pesar de la desaparición de su hermana, Hannibal pudo comer? ¿Era mayor su hambre, que por un momento dejo de llorar a la hermana, mientras comía? Ambos fenómenos no imposibles en la persona que sufre. De esta manera, saciada el hambre y pudo volver a llorar y buscar de nuevo a la hermana. No sabemos esto, pues ya no se muestra en la película. Otras preguntas que emergen son: ¿Hay rastros de ese canibalismo en la infancia o en la adolescencia de nuestro personaje? ¿Cuándo supo que había comido a su propia hermana, cuando supo que sus captores la asesinaron y la comieron? ¿Por qué a él le fue respetada la vida? ¿Acaso por ser “menor de edad” y “mujer” se consideró que era más ideal para ser devorada? ¿Acaso dijeron, que por ser pequeña era “más tiernita” y por lo tanto más comestible? ¿Cómo a partir de dicho hecho canibalístico, se determina el canibalismo básico, de comer el cerebro, más específicamente, ciertas partes del cerebro en la etapa adulta? ¿Qué es lo que genera el determinismo para comer el cerebro y no todo el cuerpo humano? El dramatismo de dicha versión, hace susceptible de apegarse a dicha explicación ¿Pero qué realidad podría tener como determinante del canibalismo de Lecter?
Por otra parte, inicialmente hay que observar la diferencia de como secuestra al empleado del Departamento de Justicia de Estados Unidos de Norteamérica, Paul Krendler[1], en el film Hannibal. Teniéndolo semi-inconsciente, con el uso de alguna droga, pero indefenso. Amarrado y sentado a la mesa, con la craneotomía en la parte superior del casco del cráneo. El cual pudo quitar sin problema para destapar la bóveda craneana y exponer la parte superior del cerebro. Actividad realizada con maestría, dada su profesión médica. Mismo del cual realiza cortes finos de la masa encefálica, para colocarlo en el plato de su víctima. Eran finos filetes de su cerebro. Acto seguido, corta trozos pequeños, aderezados con otras hierbas, que da de comer a su prisionero. Cuando realiza esto, le comunica a la agente Claris, que el sujeto no sufre dolor y no tiene clara consciencia de lo que hace. Como médico que es, sabe, donde cortar para no provocar dolor o daño que incapacite a la víctima de manera total. No había hemorragias a pesar de haber manipulado las membranas cerebrales. Si bien el Doctor Lecter tiene un libro de cocina para preparar platillos sofisticados, él no come nada del platillo preparado. Solo en un comentario a la película[2], se afirma que en el avión en que escapa, al final de la película, lleva un paquete, del cual come y que son restos del cerebro del empleado del gobierno. Sólo por los antecedentes, que se ven en la saga uno, “El silencio de los inocentes”, se sabe que practicaba el canibalismo. Además, cuando se fuga de su prisión, se dice que arranca el rostro del policía a quien agrede y devora sus labios y mejillas. Indudable que es un sádico perverso, pero hasta el momento verificados solo hay dos actos antropofágicos.
El tercer acto canibalistico, del cual no supo, se da cuando come de lo que sus captores preparan con su hermana, durante la segunda guerra mundial. Él come del platillo preparado, pero sin saberlo, que fue preparado con su hermana. Al parecer tiempo después y de manera posterior, es como se entera de lo que lo obligaron, de manera engañada, ha a hacer[3]. Una cuarta escena, donde se evidencia el canibalismo se da cuando atrapa a uno de sus victimarios de la segunda guerra mundial. Lo hiere y lo inmoviliza. Procediendo, inclinado sobre dicho sujeto, a matarlo y devorarlo vivo. Por la escena no es posible saber qué fue primero, pues solo se oyen gritos de la víctima, pero no se observa si grita porque lo están matando o lo están devorando. Ahora bien, la impresión que esta provoca puede ser de importancia. la escena es muy grotesca, sobretodo sí se le compara con la escena de la película Hannibal. Cuando era joven, solo le dice a su protectora, que no vea, que se vaya y cierre la puerta, pues está dispuesto a devorar a su víctima. Seguramente a mordidas, pues no hay la sofisticación de un cocinero en esa escena. ¿Acaso tal sofisticación como chef se da con el paso del tiempo? Y en todo caso ¿Por qué y cómo, se desarrolla dicha sofisticación culinaria? De esta manera, me parece que hay mucha diferencia entre el Hannibal joven y el viejo. ¿Qué significaría tal diferenciación en su conducta? ¿Acaso de joven era más salvaje que de viejo? ¿Y el viejo se sofistico en su evolución caníbal? Existe una quinta escena donde se hace referencia al canibalismo del Dr. Lecter. Al inicio del film Dragón rojo, se le ve comiendo con un grupo de amigos, después de escuchar un concierto de música clásica. Todos degustan un delicio platillo preparado por Hannibal. Y ante la pregunta de una de las comensales, solo le dice que no puede darle los ingredientes, porque entonces no le agradaría. Se hace alusión a que es una lástima que uno de los músicos no haya sido localizado aún. Suponiéndose que lo que los comensales invitados comen es a dicho sujeto desaparecido. Solo se explicita esto, pero no hay mayor aclaración. Posteriormente, hablando con el detective del FBI, Will Graham, que sigue su pista, como asesino serial y caníbal que los han supuesto, este descubre que su asesino es el Dr. Lecter, quien hiere al detective en el hígado con un cuchillo. Descubriéndose de que él es, el tan buscado asesino y caníbal. Amenazando con que no solo lo matara y devorara sus vísceras, en especial su corazón. Con esto nuevamente se explicita que él come carne humana, siendo su predilección las vísceras como: el hígado, el cerebro, el corazón, etcétera. Pero en dichas escenas no se puede observar que Hannibal en realidad coma. Solo esta verbalizada la practica caníbal. En cambio, los invitados si comen las viandas preparadas, mientras Lecter sonríe de que el si sabe lo que sus invitados comen. ¿Por qué el no come junto con ellos? ¿Esa degustación de partes humanas din conocimiento se puede calificar canibalismo? Pero lo que si es seguro que no se puede decir es que es una práctica antropofágica voluntaria y con consciencia personal. Detenido el doctor y publicado en los diarios que era caníbal y que daba de comer a sus invitados restos humanos, ¿Qué paso con dichos comensales? ¿Alguno de ellos continuos con su canibalismo, ahora hecho consciente?
Es pertinente una observación más. Considerando la manera en que se inicia en el canibalismo de Hannibal Lecter, parece totalmente descontextualizada, la trama de la cuarta película con las otras tres. En estos últimos tres films, no parece haber conexión con la cuarta, que haga sospechar o suponer, la manera en que se gesta ese canibalismo. Toda explicación de la antropofagía se circunscribe solo a la cuarta parte de la saga. Pero no basta este argumento para desechar tal explicación. Pues tal como lo demuestran los análisis de enfermos mentales, neuróticos, así ocurre en la vida de ellos. El síntoma o la conducta actual, parece totalmente descontextualizada. Los datos intermedios entre dicho comportamiento y su etiología son reprimidos y olvidados. No habiendo conexión entre ellos de manera manifiesta, aunque si dentro del pensamiento latente. Señalamos neuróticos, porque sería de importancia la diferenciación diagnóstica. Se ha dicho que es un verdadero antisocial, Hannibal Lecter, o un psicótico. Pero clínicamente no hay coincidencia con tales diagnósticos. Tentativamente es solo un neurótico obsesivo muy agresivo y perverso.
Iniciemos el análisis por el psicótico, comparándolo con un caso, ocurrido en la ciudad de México. El “caníbal de la Guerrero” se decía que era la versión mexicana de Hannibal Lecter. Lo cual de manera personal negaba como tal. En psicopatología, es claro que aquellos homicidios e incluso actos canibalisticos de los pacientes psicóticos son espectaculares, grotescos y salvajes. Se negaba dicha analogía porque se decía, que igual que Hannibal Lecter, era un paciente con cultura, pues se decía poeta. Pero bastaba leer dichos poemas elaborados por el caníbal de la Guerrero, para ver la diferencia de cultura y calidad del escrito entre ambos personajes. De hecho, psicopatológicamente, la pésima calidad de los mismos, hacían pensar más en trastornos de pensamientos, pero no en verdadera poesía. Si bien se le considero caníbal, porque en su casa se encontraron restos humanos descuartizados. Algunos en el refrigerador o en cacerolas en la estufa, que implicaban que habían sido cocinados. Además, los restos humanos parece que presentaban características de que habían sido mordisqueados por un ser humano.
Otro caso son el caníbal de Ecatepec y su esposa. Los cuales descuartizaban a mujeres, tirando partes de sus cuerpos a la basura. Cuando hacían estos fueron detectados, denunciados y encarcelados. Al parecer otras partes de los cuerpos fueron usados para preparar tamales o pozole, que vendían a sus clientes. Si bien de esta manera comían carne humana, ¿se debe considerar que eran caníbales aquellos que los consumieron sin saberlo? Después de todo, cuando lo supieron, hasta la digestión ya había pasado. Lo mismo ocurrió al niño Hannibal Lecter. Volviendo a esos comensales que podía haber ocurrido cuando supieron lo que habían comido. Seguramente deberían haber presentado náuseas y vomito al darse cuenta de lo que habían degustado. Pero la práctica canibalistica no siguió ni se gestó. Entonces ¿por qué en Hannibal Lecter si se prosiguió, aunque el no supo que había comido a su hermana? Seguramente porque era un perverso. Pero, en el niño no se observan dichas características. Por el contrario, era amoroso y cuidadoso con su pequeña hermana. ¿Qué paso que en él se desarrolla la antropofagía? ¿Acaso solo fue por odio y venganza? Esto podría explicar el motivo de la aparente latencia del canibalismo durante la infancia y la adolescencia. Época en la que solo se prepara para lo que hará de joven. En tanto que el canibalismo que se desencadena cuando localiza a sus viejos victimarios. Un caso más, ocurrido en el Estado de México, y verificado en un reclusorio, se relaciona con un paciente psicótico, quien es detectado con sangre en la boca. Al obligarlo a abrirla, se dan cuenta que se arrancó los testículos y es lo que tenía en la boca. ¿Un acto de antropofagía? Queda en duda porque no deglutió los testículos, solo los coloco en su boca. Diferente de otro caso en el cual no solo cortaba sus dedos con los dientes, sino se los tragaba. Otro caso más, corresponde al “Canibal de Tecamac”. Sin embargo, por lo referido en las noticias, no hay evidencia de la práctica canibalistica con su esposa a hijas, a las cuales asesino y quemo en su casa. Pero no hay señales que indiquen que consumió carne humana de sus familiares asesinados. ¿acaso solo se supone que las quemaba o más bien que las cocinaba, pera después comerlas? Especulación de los medios de comunicación que cubrieron la noticia es indudable, pero veracidad de los hechos no.
Si Hannibal desconocía el hecho de que había comido a su hermana, también debemos suponer que no había gusto por la carne humana. En plena guerra mundial, las carencias de alimento en el frente Oriental son referidas. A fin de que los alemanes no contaran con comida para su alimentación, en retirada los rusos, quemaban todo lo que pudiera ser útil o comestible a los enemigos. Sin duda la hambruna se intensifico. Por ellos los victimarios de la hermana de Hannibal deciden comerse a la menor. Habían traspuestos los límites de su humanidad y no les importo comerse a una niña. Conociéndolos ahora, por el relato fílmico, sin lugar a dudas se puede inferir que no era su primera víctima. Seguramente hubo otras más. En ellos su maldad es más evidente, después de todo, al finalizar la guerra sus actividades son ilícitas, viviendo al margen de la Ley. En tanto que Hannibal es enviado a un asilo de niños rusos y huérfanos como resultado de la misma guerra. En dicho lugar es un rebelde y agresivo niño, que requirió de castigos para ser sometido. A pesar de ello logra estudiar hasta el nivel escolar que el asilo le proporciona. Posteriormente se dedica al a medicina con buen éxito; incursionando por último en la psiquiatría. Desconociéndose de joven la motivación para elegir dicha profesión. Aún en la etapa adulta, ya viejo, no hay opciones de que se inclinara por tal profesión, a fin de buscar el propio conocimiento. Más bien, su tendencia es, conocer  la mente humana, para facilitar la manipulación de la misma. Logrando de esta manera lo que hace en la prisión, cuando es entrevistado por la agente Clarise. La presiona para tener información acerca de ella. Logrando, además, que uno de sus compañeros de prisión, “un loco” se tragara su propia lengua, provocándose así la muerte. ¿Este es un acto de antropofagía en un compañero de prisión? Obligado aquí, es retomarlos caníbales de los Andes. Ellos cayeron, al fallar el avión en que volaban, en un lugar inaccesible de la cordillera de los Andes en Perú. Después de cierto tiempo y bajo las penurias que vivieron, varios de ellos deciden comer carne humana, de sus compañeros muertos. Acto que discutieron entre ellos sin llegar a un acuerdo total. Por eso no todos probaron la carne humana. Los que decidieron comer carne humana, lo justificaron por su intenso deseo de sobrevivencia. Sin embargo, otros sobrevivientes no se decidieron a la práctica canibalística y también vivieron. Al parecer ellos hacen cortes de músculos y piel humana de la espalda, probablemente de glúteos y piernas. Más una vez salvados, se suponen que no continuaron la practica canibalística, pues se supone que ya no había la motivación para ello. O simplemente ¿fueron olvidados y nadie pregunto más de ellos? También hay que pregunta ¿si hay diferencia entre que se elija comer carne humana, músculos o piel u órganos específicos, como el hígado, el cerebro o el corazón, como se decía entre los pueblos prehispánicos del México antiguo? Específicamente, los pueblos prehispánicos, si valoraban el corazón porque era el que contenía el valor y la fuerza del guerrero sacrificado. Órgano que los españoles afirmaban lo comían los indígenas. Mientras que dichos indígenas consideraban que la posesión de los mismos era la apropiación de los caracteres del propietario de dicho órgano.
El siguiente diagnóstico a analizar corresponde al antisocial, pero primero hay que cuestionar ¿Cuál es la relación entre personalidad antisocial, comportamiento antisocial del adulto y canibalismo? Fácilmente se podría relacionar, que sería un comportamiento antisocial del adulto, ya que va de acuerdo con una práctica contra las “buenas costumbres” de nuestra actual sociedad. Con tal acto se trasgrede las normas y límites establecidos en nuestra actual cultura. ¿Pero que ello refiere a una personalidad antisocial? El DSM, no lo evidencia de esa manera. Por lo cual podemos suponer que no es un criterio diagnóstico básico. De hecho, no se menciona dicha opción, para el diagnóstico de la personalidad antisocial. Otra conducta más, exhibida en las películas sobre el doctor Lecter, correspondería a su aprendizaje del arte culinario. Capacitación qué por supuesto lleva tiempo, tolerancia a la demora y control de sí mismo. La misma preparación de un platillo “sofisticado”, tiene un “modus operandis” que refieren a las características de personalidad mencionadas. Las cuales no corresponden con una personalidad antisocial y que en el DSM y en el CIES-10 no las contempla. Aunque en este último texto se le denomina Trastorno disocial de la personalidad. Esto sin profundizar más en las demás características exhibidas por el Doctor Lecter y que en otro documento se ha cuestionado[4].
Desde una perspectiva diferente, el psicoanálisis planea que dinámicamente el devorar a otro ser humano, es una forma de identificación. De incorporación de sus características personales, no solo de imitarlas, adoptarlas o copiarlas. Es a la vez un proceso de introyección lo que favorecería dinámicamente el acto de comer a otro ser humano. ¿Cuál sería uno de los motivos manifiestos de dicho acto de introyección e identificación? Probablemente el mismo de los pueblos antiguos, la incorporación de las características del devorado. En ello no habría la motivación de la alimentación. Encontrar o consumir los nutrientes que a los sujetos hagan falta[5]. Analizando las películas del personaje Hannibal Lecter, no hay paralelo con sus posibles motivaciones para su práctica canibalística. No es la necesidad de alimentarse, pero tampoco de la introyección-identificación o de odio, o de venganza. Tampoco puedo saber, si acaricio el deseo, Hannibal, de llegar un día a devorar a sus víctimarios, después de todo no tenía confirmado que su hermana hubiese sido devorada. O ¿es que acaso que ese deseo emerge cuando ya sabe que su hermana fue víctima del canibalismo de sus victimarios? De ser esta última opción, ¿su deseo caníbal fue emergente y preexistía en su personalidad? ¿Si preexistía, es independiente de que la hermana haya sido víctima de canibalismo? ¿O acaso sería el único indicio de sus prácticas canibalísticas en la infancia y en la adolescencia? Es un hecho significativo, qué por su aislamiento en la trama personal del personaje, no parece relacionarse con nada, ni clínica ni dinámicamente. Parece un evento totalmente aislado, sin opción de interpretación, pero al parecer con claridad. Es ese mismo aislamiento que lo descontextualiza y le resta importancia hasta hacerse casi invisible. ¿Por intervención del desplazamiento, la elaboración secundaria o la presencia de mecanismos defensivos de anulación y aislamiento? Además, es por eso relevante que se hace relevante la pregunta siguiente: ¿Entonces, porque en la trama fílmica se descubre tan “burda y brutalmente” ese “deseo canibalístico”? Nuevamente ¿por odio o por venganza? Pero si esta fuera la motivación, se posibilitaría tal sofisticación en la personalidad de Hannibal Lecter, para hacerlo doctor psiquíatra, cocinero sofisticado, poeta, literato y “antropólogo literario[6]”.


[1] Interpretado por el actor Ray Liotta
[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Hannibal_(pel%C3%ADcula) (Recuperado en Internete, el 17/11/19).
[3] El comienzo del Mal.
[5] Nota sobre el canibalismo en Blogger personal
[6] Es interesante el análisis que hace de la iconografía de las representaciones y escritos sobre la muerte de Judas Iscariote, en su presentación ante académicos italianos, a fin d competir por el puesto disponible en el museo, en el film de Hannibal. Misma película donde demuestra su brutalidad y falta de empatía hacia los seres humanos, cuando mata al comendatore Francesco Piazza NOMBRE y al sujeto que degolla en la iglesia cuando tratan de capturarlo y secuestrarlo.

jueves, 12 de diciembre de 2019

DOS INDÍGENAS

Interesante . Creo que vamos por buen camino. Un dibujo más para este mes de Diciembre de 2019. El más reciente ensayo que realice a lápiz. dedicado a los amigos del Face book y esta página.

DOS INDÍGENAS
TÉCNICA: Lápiz de grafito y papel Gilbert
24.7cm. X 38.1cm.
FECHA: Diciembre 02, 2019
AUTOR. Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira




sábado, 7 de diciembre de 2019

COMPLEMENTO AL DIAGNOSTICO DE LA PERSONALIDAD NARCISITA

El presente documento tiene un doble propósito: cumplir con una publicación mensual más, correspondiente al mes de Diciembre de 2019. Así mismo complementar el análisis de la personalidad narcisista en los reclusorios del Estado de México. Ya publicado en este Bogger en la dirección siguiente: https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6736471220288410763#editor/target=post;postID=8793446815916740250;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=68;src=postname


COMPLEMENTO AL DIAGNOSTICO DE LA PERSONALIDAD NARCISITA

Seguramente, ver a uno de los personajes de la película “Quadrofenia”, sería posible pensar en el trastorno de personalidad narcisista. Un sujeto delgado, rubio, corre en su motoneta, de la época de los sesenta, por las calles o carreteras de Inglaterra, específicamente en la ciudad de Londres. Cuando llega a los centros de música, de la juventud londinense,, es centro de atención. Su tez y cabellos rubios lo distinguen entre la muchedumbre. De igual manera su motoneta es reconocida por todos y centro de atención de otros jóvenes. De color blanco y con múltiples espejos retrovisores, se distingue entre todas las motonetas. En cuanto al baile, también se distingue al enseñar diversos pasos coreográficos. Con ello también llamaba la atención, logrando que los asistentes al evento musical, hagan círculo en  torno a él. Es de los personajes más activos, cuando se desencadenan riñas callejeras. Cuando es detenido por la policía y presentado en el estrado, luce su personalidad ante todos, reclamando ante los jueces, policías y jóvenes detenidos, por lo cual obtiene constantes ovaciones. Cuando hay que pagar la multa, muestra ante todos, un fajo de billetes, pagando dicha multa para que sean liberados. Prodigo y dispendioso en gastos económicos. Con ello un verdadero “icono” de la exhibición y el despilfarro, ¿cómo no pensar en la presencia de un trastorno narcisista de la personalidad?
Son  características permanentes en el sujeto, a largo plazo y reconocibles con facilidad. Por ellos se hace sinónimo de narcisismo el exhibicionismo. ¿Pero esto es válido en la clínica? Abordar los diferentes cuadros clínicos implica ese narcisismo. Está presente en el obsesivo, en el histérico, en el psicótico, incluso en los “normales”. Pero ¿cuándo lo consideramos “anormal” o patológico? El DSM-V[1], plantea que esto es, cuando ese  narcisismo provoca malestar social y funcional, claramente significativo.
En un caso presentado anteriormente debemos analizar ese “malestar significativo” y si está presente. El sujeto se para frente al salón de clases de su profesora; y en cuanto ella lo observa trata de imitar los movimientos de un chango. Pero nadie reporta que esto provoque molestias en el sujeto. Ni siquiera se puede observar en el relato de dicha experiencia, que haya malestar en la profesora. ¿Tal vez hasta haya complacencia? La molestia más bien parecía de la psicóloga que reportaba el suceso con la profesora. Esta preguntaba ¿cómo se trabajaba dicho caso? A los cual se le respondía ¿Si ella sabía trabajar a los exhibicionistas? Contestando que no, se le estimulaba para canalizar el caso a otro psicólogo. ¿Por qué se inquiría en el exhibicionismo? Porque eso parecía, un acto exhibicionista. Su imitación de los changos, era el equivalente de la clásica conducta del exhibicionista de abrir su abrigo y mostrar su cuerpo desnudo y con una erección en su pene. En la profesora no le provocaba espanto, horror o sorpresa, sino risa. Días antes, dicho mismo sujeto le había hecho una propuesta indecorosa, para que ella lo aceptara como hombre. A lo que esta respondió, no poder acceder pues era casada. El sujeto, una persona privada de su libertad, por su participación en un hecho delictivo, ¿Qué le podía importar si era casada o no? La negativa correcta podía haber sido, que ello no era posible, pues era trabajadora de la institución, en la cual relaciones de pareja entre ellos están prohibidas. Sin haber necesidad de comentar su estado civil. Esto implicaba que había habido una relación contratranferencial por parte de la profesora. ¿Pero en relación al narcisismo del sujeto? No se puede suponer que esto le provocara malestar significativo alguno. Sin embargo, su narcisismo estaba presente y activo. Y no justifica el diagnóstico de personalidad narcisista. En los obsesivos, también está presente el narcisismo, al menos por su “presumir” de sus conocimientos. A lo cual algunos autores[2] pueden señalar, como un narcisismo intelectual. En otros, los que se “presume” es el cuerpo, como en los histéricos, fisicoculturistas, homosexuales y muchas mujeres, quienes usan ropa provocativa (minifaldas, escotes amplios, ropa entallada, etcétera), por lo cual se habla de un narcisismo corporal. Pero al referirnos al psicótico, se menciona que en ellos hay una regresión profunda, dinámicamente, hasta la fase narcisista y omnipotente. Característica que explica el ensimismamiento de tales pacientes, donde incluso favorece su dejar de comer, poniendo con ello en riesgo su vida. Sin embargo en ellos no existe el “malestar significativo” en su vida, a pesar de que esta está en riesgo de muerte. Esto tampoco ha justificado el “etiquetamiento” de personalidad narcisista. Casos en los que evidentemente si está presente el carácter narcisista. Caso contrario es el de Dorian Grey[3], quien a pesar de ejercer sus narcisismo si presenta ese malestar. Se siente por poco tiempo culpable por la muerte de su amigo Basile. O se ve obligado a tapar con una tela el cuadro en el cual se reflejaba su avejentamiento y las marcas de su maldad, porque la visión del cuadro le resultaba intolerable. El histérico, goza del uso del cuerpo en su, lo cual es expresión de su narcisismo, pero no siempre le provoca “malestar significativo”. Situación similar en los artistas de televisión, radio o cinematografía. Carácter narcisista presente en dirigentes políticos, pero que tampoco exhiben malestar alguno por dicha forma de ser.
Más, volviendo al análisis inicial, hay que complementar el conocimiento del personaje rubio de la película “Quadrofenia”. En el fin de esta, se observa a dicho sujeto trabajando como botones de un hotel de Londres. Uniformado espera que le indiquen que maletas cargar y no protesta cuando uno de los ricos inquilinos del hotel lo reprende. Otro de los personajes jóvenes de la película que lo idealizaba por sus actitudes en los centros de música y en los disturbios de la película, se muestra decepcionado al descubrir su verdadera forma de ser. Por ello toma la motoneta tan preciada, la roba, y le despeña en un acantilado inglés. ¿Dónde había quedado la personalidad narcisista?



[1] DSM-V
[2] De momento no recuerdo sus nombres.
[3] https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6736471220288410763#editor/target=post;postID=8793446815916740250;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=49;src=postname

sábado, 9 de noviembre de 2019

EL TAMAL

Mi interés no solo son los temas de psicología, sino también temas antropológicos, por ello en esta ocasión he elaborado el presente escrito, sobre lo que considere una comida típica de México, pero al parecer por lo mismo intrascendente. pero Gracias a Fray Bernardino  de Sahagún, conocemos la importancia de esta vianda en la cultura mexicana. Espero les sea de su agrado el presente escrito.



EL TAMAL

Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira
Universidad autónoma de Querétaro (UAQ)
Maestría en Antropología e Historia
1991

El “made in…”, actualmente tan difundido en nuestra sociedad, corresponde al sello o marca distintiva que nos refiere a:
1.      El lugar de origen.
2.      A algo que consideramos característico de algún lugar.
Por ello, al encontraren el texto de Fray Bernardino de Sahagún, “Historia General de las Cosas de la Nueva España”, con la palabra TAMAL, se podría pensar en el origen de este y así asignárselo como un platillo asociado a la cultura mexicana. Esto es el motivo, que conduce al presente ensayo de manera inicial; ya que al avanzar en la lectura del texto, se puede observar, que la consideración de esta vianda, dentro de la cultura del México antiguo o prehispánico, trasciende a una simple concepción como un alimento, lo cual se intentará resaltar aquí.
En el análisis global, los primeros caracteres que sobresalen con relación al tamal son dos:
1.      La multiplicidad de nombres que se le asignan.
2.      Su presencia en los ritos y festividades de los mexicas.
Como consecuencia, emergen como preguntas ¿Por qué los mexicas designaban de diferentes maneras a un mismo alimento? ¿Cuáles son las diversas denominaciones que recibe el tamal? ¿En qué festividades se encuentran presentes esta vianda? Y ¿Qué ritos o características rituales coinciden en dicho platillo?
La cuestión más rápida de responder se relaciona con los diferentes nombres que recib el tamal. Encontrándose en los tres primeros libros del texto de Fray Bernardino de Sahagún, los siguientes:
1.      Atamalli
2.      Xocotamalli
3.      Nacatammalli
4.      Pan de ayuno
5.      Xocuichtlamatzoalli
6.      Quiltamalli
7.      Uauhquiltamalli
8.      Tzatzapaltamalli
9.      Tenextamalli
10.  Miauatamalli
11.  Yacacoltamalli
12.  Necutamalli
13.  Yacacollsoyo
14.  Exococolotlaoyo
15.  Chalchiuhtamalli
16.  Huauhquiltamalli
Como observación pertinente al enlistado anterior, hay que indicar el cuarto caso; ya que es un nombre asignado al tamal, pero que no corresponde a la denominación mexica, sino al parecer a la traducción que harían del náhuatl al español o al significado religioso de dicho alimento, durante la festividad el Xochilhuith en honor a Macuilxochitl (cinco flores). Por otra parte, en doce de los dieciséis, se presenta como terminación de ellos la palabra –tamalli; variando los mismo en su radical. Por último, hay que notar que en los casos 5, 13, y 14 del enlistado, hay casi una total variación en el nombre del tamal, estando ausente la terminación de -tamalli; lo cual crea la interrogación de ¿Por qué dicha variación?
Manteniendo el enlistado, puede iniciarse la respuesta a la pregunta que se refiere a la presencia del tamal  en algunas festividades. De esta manera se puede encontrar en las fistas siguientes:
1.      En el segundo mes, llamado Tlacaxipehualiztli, se celebraban dos festividades: una con igual nombre con que se denominaba el mes; y otra, conocida como la fiesta Ayacachpixolo, efectuada en “…postrero día…” de este mes, realizada en el templo Iopoco. En esta última festividad, el tamal recibía como nombre específico: Tzatzapaltamli.
2.      Durante el quinto mes, denominado Toxcatl, en el cual se hacían fiestas dedicadas a Tezcatlipoca, días conocidos también como Titlacauan, Táotl, Telpochtli o Tlamatzincatl.
3.      En el mes octavo, Uey Tecuilhuitl, se llevaban a cabo fiestas en honor a la diosa Xilonen. Mes en el cual “…daban tamales de muchas maneras; unos llamaban Tenextamalli, otros xocotamalli, otros miauatamalli, otros yacacoltamalli otros necutamalli, otros yacacollaoyo, otros exococolotlaoyo”.
4.      En el noveno mes, conocido como Tlaxochimaco, también se menciona el tamal en las fiestas que se realizaban en honor del dios Huitzilopoctli.
5.      Durante el décimo mes, denominado Xocotl Huetzi, se efectuaban dos diferentes ritos en los cuales se involucraba el tamal, al llevarse a cabo las fiestas del mes.
6.      En las fiestas del doceavo mes, , llamado Teotleco.
7.      Durante las festividades del treceavo mes, conocido como Tepéilhuitl, ; en el cual alternando con el catorceavo mes, Quecholli, se celebraba la fiesta llamada atamalqualiztli (que quiere decir ayuno) de pan y agua. En este mes también se honraba “…a los montes eminentes de la comarca…”, como una festividad diferente probablemente.
8.      En el mes catorceavo, conocido como quecholli, durante la fiesta atamalqualiztli, donde el tamalera llamado atamalli, en las fiestas dedicadas al dios Mixcoatl. Y durante el quinto día, así como en el sexto día llamado Zacapanquixos.
9.      En el quinceavo mes, llamado Panquetzaliztli, durante las fiestas que le corresponden.
10.  En las fiestas del décimo mes conocido como Atemoztli, que significa descendimiento del agua y que se dedica a los dioses Tlaloques; dioses imaginarios que referían a las fuerzas de la naturaleza.
11.  En el décimo octavo mes, denominado Izcalli, se celebraba la fiesta Motlaxquiantota, donde el tamal era llamado Exococolotlaoyo. En la fiesta dedicada al dios Xiuhtecutli (Dios del Fuego), el cual también era conocido como Ixcozaunqui, Cuezaltzin o Huehueteotl; festividad que se realizaba al terminar este mes, una vez al año y donde el tamalera denominado como Quiltamalli. Otra festividad en este mes era la  fiesta  Motlaxquian, donde al tamal se le llamaba Huauhquiltamalli o Chalchiahtamalli. Por último, a los diez días de este mes, se celebraba la fiesta Huauhquiltamaqualiztli en honor del dios Izcozauhqui; coincidiendo este festejo, aproximadamente, el ocho de enero de cada año, de acuerdo al calendario que regía al mundo europeo en la época de Fray Bernardino de Sahagún.
Por otra parte, existen otras festividades en las cuales el tamal se encontraba como ofrenda o alimento; pero que hasta la redacción del presente ensayo, no fue posible localizar, a que mes correspondían. Estas fiestas son:
12.  La fiesta Ixnextiua (que significa buscar ventura), que se efectuaba cada ocho años y se dedicaba a Huitzilopochtli; en las cuales el tamal era conocido como Xocotamalli y Nacaltamalli.
13.  La fiesta Xochilhuitl (que significa fiesta de las flores), en las que se honraba a Macuilxochitl oXochipilli, donde el tamal se denominaba “…pan de ayuno…”.
14.  En la fiesta a los dioses Cihuapipiltin, donde el tamal se nominaba como Xocuichtlamatzoalli.
Ahora bien, indicados los diferentes nombres que recibe el tamal y en que festividades se les menciona como una vianda que estaba presente, correspondería a responder ¿qué es el tamal? ¿Cómo se elaboraba? Preguntas que parecerían obvias, ya que dicho platillo es de consumo popular, aún en la actualidad de nuestro país. Pero, por ello mismo, es de interés responder a esas interrogantes. Como una manera de comparar si su elaboración era igual a la actual. Al respecto, Fray Bernardino de Sahagún detalla el tamal cuando habla “…de las comidas que usaban los señores…”. Al respecto cita:

“Comían también tamales de mucha maneras, unos de ellos son blancos y a manera de pella, hechos no del todo redondos, ni bien cuadrados, tienen en lo alto un caracol, que le pintan los frijoles con que están mezclados” (pág. 463).
“Otros tamales comían que son blancos y muy delicados, como digamos pan de bamba o a la guillena; otra manera de tamales comían blancos, pero tan delicados como los de arriba, algo más duros” (pág. 463).
“Otros tamales comían que son colorados, y tenían un caracol encima, hácense colorados, porque después de hecha la masa la tienen dos días al sol o al fuego, y la revuelven, y así se pone colorada” (pág. 463).
“Otros tamales comían simples u ordinarios, que no son muy blancos, sino medianos, y que tienen en lo alto un caracol como los de arriba dichos; otros tamales comían que no eran mezclados con cosa alguna” (pág. 463).
De la referencia anterior, se desprenden los caracteres que poseían, los tamales que elaboraban y consumían los mexicas. Así la primera de ellas correspondería a los ingredientes con que se elaboraban y que ahí se señala como la MASA; la cual podría pensarse que se hacía del MAÍZ. Cabe hacer mención que el uso de maíz para hacer tamales, fray Bernardino de Sahagún, solo lo explicita cuando se refiere a los tamales llamados “…pan de ayuno…”, que se ofrecían en la fiesta Xochipilli y aquellos que se hacía durante las fiestas a los dioses Tlaloques, en el décimo sexto mes llamado Atemoztli, donde menciona: “…tamales, que son como pastelejos… hechos de maíz… ” (pág. 50).
Continuando, al retomar que el autor decía “Comían tamales de muchas maneras” la pregunta obligada era ¿Cuáles eran esas “muchas maneras”? de la misma cita habría que destacar que una de esas maneras correspondería a aquellas con que se elaboraban o mezclaban. Así pueden enumerarse que había tamales mezclados con:
1.      “…de frijol…” (pág. 463).
2.      “…de pescado…” (pág. 463).
3.      “…de ranas…”
4.      “…de gallina…” (pág. 567).
5.      “…lo mezclaban con sal, cal y salitre…” (pág. 157).
6.      Sin los ingredientes anteriores mezclados, como en los tamales llamados Atamalli, los cuales comían ocho días antes, en ayuno, de las fiestas Atamalqualiztli.
7.      “…Hechos de bledo (actualmente se designa con el nombre de alegría a la planta y la semilla, y solo se utiliza para preparar una golosina popular…)” (pág. 39), como en el caso del Quiltamalli y los Usuhquiltamalli (pág. 93); aunque por el texto no es posble saber si en ambos casos se refiere al mismo ingrediente. Y por último, también se mencionan unos tamales hechos de “…hoja de bledos muy molida…”, que se elaboraba a los diez días  del décimo octavo mes llamado Izcalli (pág. 150). Y aquellos “…hecho de bledos o cenizos…” (pág. 104), como los llamados Tzatzapaltamali, que se fabricaban en las fiestas del postrero día del segundo mes llamado Tlalaxipehualiztli.
8.      Posteriormente, se indican los tamales: ”…hechos de semilla de bledos…” (pág. 129) y otros “…tamales de semilla…” (pág. 137); estos últimos elaborados para las festividades del doceavo mes, llamado Teotleco. Ahora bien, tales semillas no es posible saber si eran los mismos bledos a que se hace mención.
9.      Los últimos tamales a que se hace referencia son los de “dulce”, aunque no se indican que ingredientes se empleaban en su preparación.
Al analizar de las diferentes “maneras y géneros” de tamales, sobresale una característica más. Esta tiene que ver con el hecho de que el tamal, se sirve con otros alimentos muy variados como son: “…tortillas…” (pág. 103), “…otras comidas…” (pág. 110), “…camarones…, que se llaman Acociltin…” (pág. 151), gallinas y perros (pág. 85), saeta (pág. Pág. 41), que llamaban Xuchmitl (pág. 127) y caracol (463), que ponían encima del tamal, y chilmolli, tzacalli y ulli (pág. 41); maíz tostado, que llamaban izquitl (pág. 35), copal (pág.39), vino (pág. 89), maíz tostado que llamaban momochtli (pág. 103), mazamorra o cazuela hecha de gallina o carne de perro (pág. 138), “…una salsa de molli…” (pág. 142), “…tecomate… de cacaoatl” (pág. 148).
Con respecto a la forma de los tamales, fray Bernardino de Sahagún no lo esclarece completamente. Se refiere a estos de manera general como redondos (pág. 41, 50 y 463) o rollizos (pág. 144), pero a la vez indica “…no del todo redondos…” (pág. 41 y 463), “ni bien rollizos…” (pág. 41), “…ni bien cuadrados…” (pág. 463). Con lo cual, la forma del tamal, queda poco definida. Y en relación al tamaño, solo señala en una ocasión que estos eran “…chiquitos…” (pág. 148); pero es un tamaño que no se puede generalizar a todos los tamales. Por último, en cuanto al color, solo lo refiere como blancos y rojos (pág. 463).
Toca en este momento dar respuesta a una de las preguntas iniciales que implicaba: ¿Qué ritos o características rituales coinciden con el tamal? Cuestión que desde un punto de vista diferente, nos habla de la importancia de esta vianda en las festividades y en la vida del pueblo mexica. Para ello hay que retomar la cita siguiente:
“(Durante las festividades del Uey Tecuihuitl)… a la hora de comer, que era el mediodía, sentábasen otra vez ordenadamente, las niños y los niñas con sus padres y madres se sentaba; sentada la gente, los que habían de dar la comida ataban sus manteles a la cinta, según lo demandaba la disposición de aquel ejercicio; ataban los cabellos con una espaldana a manera de guirnalda porque no se les pusiesen delante de los ojos” (pág. 122).
“Cuando servían luego tomaban tamales a almantada (distribución por filas e hileras) y comenzaban desde los principios de la recién a dar tamales y daban a cada uno todos los tamales que podían tomar con una mano… Temextamalli… Xocotamalli… Miauatamalli… Yococoltamalli… Aecutamalli… Yacacollaoyo… Exococolotlaoyo…” (pág. 122).
“Los que servían tenían cuidado de los niños y niñas en especial y algunos de los servidores a sus amigos y parientes daban más tamales; nadie tomaba dos veces, y si alguno se atrevía a tomar dos veces dabanle de azotes con una espadaña torcida y tomabanle lo que había tomado y lo que le habían dado” (pág. 122).
A partir de la referencia indicada, hay que resaltar la severidad del castigo al romper con lo establecido para el consumo de los tamales; a lo cual hay que agregar que quien trasgredía lo establecido “…ibase sin nada…” (pág. 84). Por otra parte, hay que notar lo riguroso y el cuidado que se ponía en “…según lo mandaba la disposición de aquel ejercicio…”, con respecto a sentarse ordenadamente, atar la manta, tomar tamales solo una vez. Con respecto a lo último y en relación con otras festividades o ritos,  se observaba tanto cuidado que el uso de los tamales o su ofrecimiento era muy limitado. Así, “…hacían cinco tamales… pan de ayuno… esta era ofrenda de todo el pueblo” (pág. 41); o bien, durante la festividad de Xochilhuith, donde “los particulares que querían ofrecían en un plato de madera cinco tamales pequeños…”. Cabe destacar, en este caso  el que dichos particulares no estaban obligados a dar tales tamales, tal como lo dice “los particulares que querían…” (pág. 41). Durante el mes Izcalli, a los diez días del mismo “…daban a… a mozos y muchachas un tamal… Usuhquiltamalli…” (pág. 93). En tanto que en una festividad a los muertos, en el mes Quecholli, “…sobre los sepulcros de los muertos ponían también juntamente con las saetas y teas dos tamales”. Durante el mes Izcalli “…Toda la gente…también ofrecían al fuego cada uno en su casa  cinco Huauhquiltamalli, puestos en un plato, y también ofrecían sobre las sepulturas de los muertos, a donde estaban enterrados, a cada uno un tamal…” (pág. 154); con respecto a dichos tamales, -fray Bernardino de Sahagún también cita: “…y cuando los muchachos ofrecían la caza que traían, entraban así como iban ordenados y daban una vuelta en rededor del fuego y cuando pasaban cabe al fuego, estaban otros viejos que daban a cada uno de los muchachos un tamal…” (pág. 151). Por último, con respecto a los muertos ocurría lo siguiente: “…dos mujeres viejas… llamaban Teixamique… tenían…  una jícara con tamales y una salsa de molli en una escudilla, y en descendiendo  que los que habían muerto, llevábanlos a donde estaban aquellas viejas y ellas metían en la boca de uno de los muertos cuatro bocadillos…” (pág. 142).a esta característica, de un número determinado de tamales, en el ritual de las comidas, hay que agregar, el desconocimiento del motivo porque se fijaban límites en cuanto al número de tamales ofrecidos o empleados. Al menos el texto de fray Bernardino de Sahagún no permite conocer dichos motivos.
Fray Bernardino de Sahagún, nos muestra otro aspecto de la importancia del tamal en la vida de los mexicas, pero relacionado con las festividades religiosas; al respecto dice: “…tamales…, Chalchiuhttamalli… toda la gente, y en todas las casas se hacían estos tamales, y convidavanse unos a otros con ellos; a porfía trabajan cual por cual haría primero estos tamales; y la que primero los hacia iba luego a convidar con ellos a sus vecinos, para mostrar su mayor diligencia y su mayor urbanidad ” (pág. 151). Indudablemente, se le puede considerar como una actividad a través de la cual se mostraban las capacidades y habilidad de quien hacia dicha vianda; adquiriendo importancia en relación a las normas de “…urbanidad…” no por el simple hecho de convidar a los vecinos, sino por ser el primero en realizar tal convite. Continuando en esta línea de trabajo, el autor de la Historia General de las Cosas de la Nueva España, cita: “…tamales…Tzatzapaltamalli…principalmente hacían estos tamales los del barrio llamado Coatlan, y los ofrecían en el mismo cu, delante de la diosa Coatlicue…” (pág. 184). De esto puede desprenderse, que como en este caso habían ciertas clases de tamales que eran particulare de un barrio o lugar, , en tanto que otros eran elaborados por toda la población. Y con relación a la  “…urbanidad…”, en el texto se  refiere: “A algunos que estaban a la postre y no alcanzaban nada, los que se quedaban sin nada lloraban, y acuitabanse por no haber podido tomar nada, diciendo, en balde hemos venido acá, que no nos han dado nada…” (pág. 122).
Por otra parte, podría pensarse que las personas encargadas de la elaboración de los tamales eran las mujeres de las casas mexicas; más no son las únicas, ya que habían personas que se dedicaban a la venta o ha hacer dicho platillo. Al respecto, fray Bernardino de Sahagún menciona: “La que es oficial de hacer tamales o los compra para vender… la que es buen oficial hacelos bien hechos y sabrosos y limpios, y la que es mal oficial en esto, suele vender tamales mal hechos, sucios, desabridos y revueltos con otra semilla, y los que están podridos y hediondos por ser ya de muchos días, al fin tamales que no valen nada”. De lo cual se desprende, que el pueblo prehispánico hacia de la labor de vender o fabricar el tamal un oficio; el cual no era tomado en poca estima y sobre el cual se valoraba la capacidad del oficial.
La importancia del tamal dentro de las ofrendas ceremoniales se remarca al ser incluso un sustituto de otras ofrendas: al respecto hay que citar: “… (en las festividades del mes Tlacaxipehualiztli) y llevaban en las manos, en lugar de flores todo genero de tamales y tortillas; ….en lugar de sartales y guirnaldas…” (pág. 103).
Como señal de buen o mal agüero, el tamal también desempeñaba su papel dentro de las creencias populares, así por ejemplo se decía: “…cuando se cuecen los tamales en la olla, si algunos de pegan a la olla como la carne cuando se cuece y se pega a la olla, decían que el que comía tal tamal pegado, si era hombre, nunca tiraría en la guerra las flechas, y su mujer nunca pariría bien; y si era mujer, que nunca bien pariría, que se pegaría el niño adentro” (pág. 281).
El último aspecto significativo que se retomara, derivado de dicha cita final, radica en que en ella se hace una clara referencia al modo de cocer de los tamales, en una olla. Aspecto que no habiase señalado y solo se podía suponer.

Mtro. Ps. Alejandro Fabela Alquicira
Universidad autónoma de Querétaro (UAQ)
Maestría en Antropología e Historia
1991